Mostrando las entradas con la etiqueta Divulgación. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Divulgación. Mostrar todas las entradas

martes, junio 18, 2013

¿Qué le ‘ha pasao’ a El Rey del Pollo Frito?

Por Ricardo García López
  
A Ramoncín nunca le ha gustado estar detrás de los reflectores. Como cantante y músico, como actor y hasta como comentarista de TV a El rey del pollo frito, como también se le conoce en España por una de las canciones que lo hicieron famoso, le fascina estar en medio del espectáculo, de la bulla y, muy especialmente, del escándalo. Tras infructuosos años por intentar colocar en la actualidad algún éxito, como aquellos de Hormigón mujeres y alcohol o Al límite, el también ex-directivo de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) de España se ha empeñado en mantenerse en boca del auditorio de su país a cualquier precio.
Nadie imaginaría que aquel músico y cantante de actitud punk, referente del rock español desde finales de la década de los setenta, terminaría a la cabeza de la SGAE y mucho menos que acabaría rasgándose las vestiduras a causa del top manta (piratería) y las descargas digitales. Situación que lo llevó a señalar que ciertos artistas no estaban asumiendo compromiso alguno en la cruzada que él había emprendido en defensa de los derechos de autor. Declaraciones a las que el cantante Joaquín Sabina respondió con ironía llamándole a una de sus giras Carretera y top manta. La reacción del autor de Como un susurro fue inmediata, aunque desprovista del más mínimo sentido del humor: “No suelo hablar mal de nadie, pero que Joaquín Sabina salga de gira con el nombre Carretera y top manta creo que dice a las claras en qué situación está este colectivo, cómo algunos piensan que es esto y cómo algunos se aprovechan de una situación determinada. Me parece que hay cosas que pueden ser escandalosas y otras que pueden ser repugnantes, y ésta lo es… uno no puede creer que está por encima del bien y del mal, uno no puede creer que es Dios y como me permiten estar afónico, no cantar, irme, no venir... ¿carretera y top manta? Bueno, pues yo, desde aquí, le digo que es vergonzoso y que es un insulto al resto de los compañeros”. La réplica de Sabina fue determinante pero sobre todo certera: “es una broma, como cualquiera puede entender. Pero este señor ―por decir algo― tan solemne no lo entiende. Más piratas y más grandes hay en las multinacionales. Quienes más pierden son los que más ganan… además, los discos de Ramoncín no se venden ni en el 'top manta' ni en ningún lugar”.
Casi un año después de este altercado José Ramón Julio Márquez Martínez, alias Ramoncín, renunció a la juntas SGAE tras 20 años de pertenecer a ella. Pero el romance de este músico con la SGAE no terminó aquel 2007, cuando abandonó dicho Colectivo, pues el pasado 14 de enero fue citado por un juez de la Audiencia Nacional española para declarar como imputado por haber facturado supuestamente a la SGAE 170.552 euros de manera irregular y/o por servicios inexistentes; también en “otra factura analizada en el informe se refiere a una herramienta informática que vendió el cantante a la SGAE, llamada Caja fuerte virtual, de la que ni se ha encontrado el contrato ni la herramienta en sí. Ramoncín ha señalado sobre esa herramienta que la lanzó para ‘luchar contra la piratería’ y que, de haber vivido en Estados Unidos, se la habría ‘vendido a Steve Jobs’” (El país, 11/01/2013).
Pero no sólo la informática es el único campo en donde ha incursionado recientemente este “genio” español. Alguien le dijo a Ramoncín que para hacer análisis políticos en televisión era suficiente con hablar mucho y fuerte, y tener cierta presencia ante las cámaras, y él se lo creyó. Por eso a José Julio Ramón, cada que le dan un espacio en TV no tiene el menor reparo en hablar sobre la economía y política como si fuera un especialista. Y así lo hizo una vez más el pasado 1 de abril en el programa Queremos opinar de Intereconomía TV, y esta vez para lanzarse en contra de los “escraches” que han iniciado una campaña de presión y acoso en contra de altos cargos y diputados del Partido Popular (PP) español. “Me gustaría saber si Ada Colau entiende por pacífico que alguien te llame hijo de puta, ladrón y asesino en la puerta de tu casa”, dijo dirigiéndose a la cofundadora y portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) de España. Tal vez a José Julio Ramón le disgustan los gritos de “hijo de puta” y “ladrón” que son lanzadas contra los políticos porque en algún momento puede llegar a sentirse aludido.
Ramoncín, ese arrogante Dorian Gray que causó pena cuando destrozó Come as you arede Nirvana, cantándola en vivo de manera desafinada y olvidando parte de su letra en un programa en vivo de la TV3 española en octubre de 2010, que causó risa cuando aseguró que Alejandra Guzman le parecía “tan salvaje y rockera"; ahora sólo puede causar repudio por su hipocresía y asquerosa doble moral.

viernes, mayo 10, 2013

Expo Lubok; gráfica contemporánea y libros de artistas de Leipzig.





Caracterizados por simples gráficos y relatos tomados de la literatura, historias religiosas y cuentos populares, las impresiones lubki o lubok, palabra rusa que significa estampa popular, fueron utilizadas como decoración en las casas y posadas a finales del siglo XVII y principios del XVIII, los primeros ejemplos fueron grabados en madera, después, grabados y grabados al aguafuerte típicos de la región.
Desde mediados del siglo XIX se comenzaron a realizar  litografías al respecto y a veces aparecían las imágenes en serie, las cuales podrían considerarse como antecesores de la historieta moderna, ya que estos eran libros baratos y simples, similares a los pliegos o libros pequeños de bolsillo, que en su mayoría consistían en imágenes, y que en la actualidad se les conoce como Literatura lubok.
Este tipo de literatura y gráfica se convirtió prontamente en un popular género durante la última mitad del siglo XVII. El Lubok fue influenciado principalmente por los grabados en madera y los grabados realizados en Alemania, Italia y Francia durante la primera mitad del siglo XV.
La Literatura lubok se vendía normalmente en bazares y otros mercados a las clases bajas y medias, y este tipo de arte se popularizó ampliamente entre estas dos clases sociales, “porque la lubok les brindó una oportunidad de bajo costo para exhibir y obtener obras de arte en sus casas”.
Prohibidos en 1905 durante la guerra de Rusia en contra de Japón al implementarse una ley de censura, anterior a la censura, los Lubok comenzaron a salir con una tendencia satírica en lugares como Moscú y San Petersburgo, debido a la derrota infame que les propinaron los japoneses a los rusos, cuando estos tenían un mayor potencial, esto ocasionó el disgusto del gobierno ruso, el cual generó dicha ley que les prohibía su publicación.
Ante estas circunstancias se crea la editorial independiente “Lubok Verlag”, bajo la dirección del artista Christoph Ruckhäberle y el grafista y tipógrafo Thomas Siemon en el 2007, quienes publicaron su primera edición en ese mismo año con un tiraje de quinientos ejemplares y la ayuda de varios artistas contemporáneos de la ciudad de Leipzing Alemania.
La ficha técnica menciona que “el contenido de Lubok, son grabados en linóleo con la intención de promocionar libros de obras gráficas de bajo costo y accesibles para todo público, retomando las antiguas publicaciones rusas realizadas siglos antes y con estos mismos fines”.
En la actualidad la editorial Lubok cuenta con 70 publicaciones, “en el que cada tomo aparecen alrededor de diez artistas diferentes y de varias partes de Europa. Su contenido son obras originales y todas incluyen grabados en linoleo. La estampasión de las obras y los tomos se llevan a cabo en el taller de gráfica de Siemon llamado “Edition Carpe Plumbum“, en la ciudad de Leipzing”.
Gran parte de esta obra se encuentra actualmente expuesta en la Sala 6 del Palacio de Clavijero, bajo el tema mismo de “Lubok, gráfica contemporánea y libros de artistas de Leipzig”, en la que se muestran 190 grabados de 27 artistas, además de 70 libros que van desde ideas al instante como las de Jirka Pfahl, hasta xilografías de Stefanie Schilling y Gabriela Jolowicz, además linograbados, alta presión en periódicos, aguafuertes, grabados en madera, como los de Tal R.
En la exposición también se pueden apreciar series de linografía muy colorida, estilo pop, como los de Volker Pfüller, además de zineografía donde se muestran oficinas de trabajo a gran escala del autor Tilo Baumgartel, y serigrafía sobre cartón miniaturas, además de impresiones sobre papel calca.
Una exposición muy basta e interesante que da muestra de un movimiento que sienta sus bases en lo popular de la antigua Rusia, y que además refleja una época en la que la censura fue parte importante para el desarrollo de esta expresión, debido a que adquirió gran aceptación entre las clases sociales de la época.
Esta exposición se inauguró el día 5 de abril y permanecerá abierta al público en general hasta el día 16 de junio. El Palacio de Clavijero mantiene el acceso a sus salas de martes a domingo en horario de 10 a 18 horas. La entrada y las visitas guiadas son gratuitas (de preferencia las visitas hay que hacerlas con previa cita al teléfono 3 12 04 12).

Artistas exponentes
Benjamin Badock, Tilo Baumgärtel, André Butzer, Benjamin Dittrich, Johannes Eckardt, Christoph Feist, Karl-Georg Hirsch, Marcel Hüppauff, Katharina Immekus, Gabriela Jolowicz, Oliver Kossack, Rosa Loy, Wolfgang Mattheuer, Jirka Pfahl, Volker Pfüller, Tal R, Neo Rauch, Johannes Rochhausen, Christoph Ruckhäberle, Stefanie Schilling, David Schnell, Jens Schubert, Sebastian Speckmann, Katrin Stangl, Stefan Stößel, Alexander Tovborg y Matthias Weischer.

Otras exposiciones de la misma serie
Museo de Bellas Artes de Leipzig Alemania, en 2009, en la Galería de Quedlinburg Lyonel Feininger, en el 2010, en Bongout Gallery, Berlín, y en el Museo de Arte de la Ciudad Spendhaus en Reutlingen, en el 2011. En México se presentó en el Museo Nacional de la Estampa, Ciudad de México, en el 2011, en el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca, en el 2012 y en la Capilla del Arte de la Universidad de las Américas Puebla, en el 2012-2013.

martes, abril 23, 2013

Celebración librera… ¡abramos las bodegas!





Hoy es uno de esos días que sin pretenderlo me permiten escribir este breve artículo. Habiendo tantos temas y tantas cosas que tratar me he decidido por aprovecharme una vez más de las cosas comunes que a fin de cuentas en todos los medios y lugares se va a mencionar.
Hoy se celebra el Día Internacional del Libro y los Derechos de Autor. Conmemoración promulgada por la UNESCO con el objetivo de fomentar la lectura y la industria editorial. Aprobada en París el 15 de noviembre de 1995, la propuesta fue creada por la Unión Internacional de Editores (UIE) para preservar su actividad y fomentar la cultura y derecho de la propiedad intelectual. Desde entonces se celebra en un centenar de países el día 23 de abril por la simple coincidencia en los fallecimientos de los escritores Miguel de Cervantes, Inca Garcilaso de la Vega y William Shakespeare (aunque existen distintas informaciones que refutan estas coincidencias).
En el 2001 la UNESCO propuso nombrar anualmente a una ciudad como la capital mundial del libro y en ese año fue Madrid quien se llevó el crédito. Posteriormente se nombró a Alejandría (2002), Nueva Delhi (2003), Amberes (2004), Montreal (2005), Turín (2006), Bogotá (2007), Amsterdam (2008), Beirut (2009), Liubliana (2010), Buenos Aires (2011), Ereván (2012) y hoy le toca turno a Bangkok. Aunado a esto, hay países que han adoptado su propio día del libro, como los casos de Londres e Irlanda con el llamado World Book Day (celebrado el primer martes de marzo), y Chile, quien lo celebra el día 29 de noviembre, en correspondencia con el natalicio del escritor Andrés Bello.
En México la celebración anual también se da y se presenta en sus distintas variantes. Muchas Instituciones culturales, y hasta políticas, deciden realizar una serie de actividades entorno a esto: mesas de discusión, de lectura, talleres, presentaciones de libros y además el obsequio de libros editados por estas mismas Instituciones, y otros de ínfima calidad de contenido, propuesta y edición (no precisamente editados por ellos). Algunas pocas cosas de lo que se oferta en esta fecha contiene algo realmente de valor (destacable), muchas más son rellenos agridulces para justificar “el gasto”, otras más pasan sin pena ni gloria.
En última estancia, para que me entiendan, la celebración en torno al libro finalmente resulta a medias o de plano se va al traste. Es bien sabido –y ya lo he mencionado en otras ocasiones- el ínfimo y triste porcentaje de lectura en nuestro país (no se diga en nuestro estado). ¿De qué o para qué sirve la celebración del libro si al cabo la mayoría de esos libros que se obsequian van a parar a los viejos y descuidados libreros de la gente? Por ello se regalan, porque no hay un interés real por el acercamiento a la lectura, al reconocimiento y valorización de un libro. Las editoriales y escritores que andan en busca del éxito terminan regalando su trabajo, con la esperanza de ser leídos y soñar con un día estar escribiendo en las grandes ligas tras un escritorio que de vista al mar. ¿Para qué una celebración del libro con lecturas y charlas al aire libre si al final de cuentas quienes ocupan esas mesas son los escritores u editores –en su mayoría- amigos de algún funcionario en turno, o pero en su caso, que escucharán personas que no querían estar ahí pero que se encontraron con ello y no había más que sentarse a escuchar algo que cuando se levantes ya se les habrá olvidado?
La celebración del libro no es más que un pretexto comercial y de consumo –como todos los días internacionales que celebran algo-, aunque en este caso no se compra mucho libro, como ya lo dije arriba, normalmente se regala, y para la contabilidad y estadísticas de insumos en lectura eso no cuenta, no tiene valor agregado, porque la mayoría de esos libros no se adquieren por voluntad propia. En fin, esta Celebración Internacional del Libro no es más que otro pretexto soso para que las Instituciones educativas, políticas y culturales desempolven los montones de viejas cajas de libros que han mantenido durante años en bodegas, ya que sólo así son capaces de difundir ese material y, porque de otra manera, seguirían pudriéndose bajo candado.  

sábado, abril 13, 2013

Cyberpunk: El Movimiento en México.




Por José Luis Ramírez



Los noventa no van a pertenecer al cyberpunk.
Nosotros vamos a estar ahí trabajando,
pero no somos el movimiento,
ya no somos ni siquiera nosotros.
Los noventa van a pertenecer a la generación que está llegando,
aquellos que crecieron en los ochenta.
Bruce Sterling.

El primer cuento publicado en México, de corte cyberpunk, es La red, de Isidro Ávila, publicado en 1991 en Más allá de lo imaginado I. Luego, desde 1992, La langosta se ha posado -fanzine virtual que crean en la ciudad de Puebla, entre Gerardo Horacio Porcayo y José Luis Zárate-, publica información relativa al cyberpunk y cuentos y artículos relativos al género, incluyendo traducciones de autores estadounidenses. 1993 es el año en que se empieza a ver mucho más material al respecto, principalmente gracias a Gerardo H. Porcayo, que publica un ensayo en Umbrales 4, titulado: Cyberpunk, ciencia ficción y thriller. Ese mismo año, el Fondo Editorial Tierra Adentro publica, del mismo, La primera calle de la soledad. La primera, y hasta ahora única, novela publicada netamente cyberpunk, que cuenta con excelentes críticas entre los conocedores del género y aún entre aquellos que no lo son tanto.
Gerardo Horacio Porcayo
En 1994, Umbrales publicó su especial Cyberpunk: Umbrales 10, en el que aparecen nueve cuentos escritos originalmente en español por autores mexicanos, entre los que se encuentra Imágenes rotas, sueños de herrumbre, también de Gerardo H. Porcayo, cuento ganador del Premio Puebla en 1993 y el primer cuento cyberpunk que se hizo acreedor a uno de estos premios.
Debe destacarse que el giro hacia el cyberpunk, dado por la ciencia ficción mexicana en los noventa –vertiente que los Estados Unidos habían explotado comercialmente desde la publicación de Neuromancer (William Gibson, 1984)-, tenía ya sus germinales en el cuento Sueño eléctrico del mismo Gerardo Porcayo, cuento que fue acreedor de una mención honorífica en el primer Premio Puebla de ciencia ficción (1984). Otras aproximaciones son: Análogos y therbligs de José Luis Zárate (1986), y Dura lex, sed lex de Federico Shaffler (1993).
Con todo, no se habla de un movimiento como tal sino hasta 1995.
En este año Juan Hernández Luna gana el Premio Puebla con un cuento mezcla de cyberpunk y vampiros. Y algunos meses antes Gerardo Sifuentes y José Luis Ramírez crean, en la ciudad de Puebla, el fanzine Fractal. Un fanzine que pretendió, desde sus inicios, especializarse en el género. Por ese entonces varios escritores contaban la ciencia ficción desde una perspectiva que (debido a que no eran fáciles de encontrar las obras de Gibson, Sterling y otros, y no estaban, por lo tanto, muy difundidas), parecían propuestas sin abordar. Es el caso de Rodrigo Pardo –que obtiene el Premio Puebla en 1996, con un híbrido cyberpunk/hombres lobo-, quien asegura que él ya escribía cyberpunk antes de conocer el trabajo de Gibson. Eso nos pasó a muchos. Aunque pienso que no se trataba de que ya escribiéramos cyberpunk, de hecho, supongo que sucedió lo siguiente: nosotros abordamos el presente del México de los noventa –crisis económica, globalización, revolución, violencia urbana, narcotráfico, internet, apertura comercial, la estúpida creencia de que habíamos dejado el tercer mundo y estábamos a punto de pertenecer al primero- y ese presente, es el mismo que los escritores etiquetados cyberpunk en los Estados Unidos, vivieron diez años antes. A falta de una etiqueta mejor, también en México se denominó a la nueva corriente: cyberpunk.
Y aquí debo hacer una cita de Bruce Sterling:
...se muestran escritores distinguidos en esta década. Sus referencias a la cultura de los ochenta los ha marcado como un grupo –un movimiento nuevo en la ciencia ficción. Este movimiento fue rápidamente reconocido y denominado con varias etiquetas: ciencia ficción radical, los cuatreros tecnológicos, la ola de los ochenta, los neuromanticos, el grupo de las gafas cromadas. Pero de todas las etiquetas puestas a lo largo de los ochenta, solo una se ha mantenido: cyberpunk.
Esta referencia, sacada del prefacio de Mirrorshades, nos deja saber que el término cyberpunk fue en Estados Unidos en los ochenta, lo mismo que es en México en los noventa, una etiqueta para designar a un movimiento, uno conformado por los escritores más distinguidos de la década.
Y esto es a lo que quería llegar.
No sorprende que la mayoría de estos escritores sean los más jóvenes –los que crecieron delante de la televisión por cable y los juegos de video, la generación que enfrentó el dilema de trabajar detrás de una computadora personal y una máquina de fax.
El movimiento, comenzado por Isidro Ávila, Gerardo H. Porcayo y José Luis Zárate entre finales de los ochenta y principios de los noventa, se conformó como tal, por el número de autores que la ciencia ficción mexicana sumó al género: Juan Hernández Luna, Carlos Alberto Limón, Gerardo Sifuentes, José Luis Ramírez, Caín Kuri, Rodrigo Pardo, Jorge Chípuli, Bernardo Fernández y Pepe Rojo.
Todos ellos han sido premios y menciones en los concursos mas importantes de la ciencia ficción mexicana, Gerardo H. Porcayo tiene el Puebla y el Kalpa (entre otros), José Luis Zárate lo mismo, Juan Hernández Luna fue Premio Puebla en 1995, Gerardo Sifuentes mención en el Puebla en 1994, José Luis Ramírez fue segundo lugar en el Kalpa en 1997 y ganador del Puebla en 1998, Rodrigo Pardo es Premio Puebla 1996, Bernardo Fernández es tercer lugar en el Kalpa 1997 y premio virtual La langosta se ha posado en '97, Jorge Chípuli es premio virtual La langosta se ha posado en '96 y Pepe Rojo es premio Kalpa 1996. Todos ellos ganaron con cuentos de corte cyberpunk (1)
Debo agregar, que estos autores son, actualmente, los más publicados. La valía de su trabajo se enfrenta día con día a la crítica de los lectores y no a la auto complacencia. Además, muchos de ellos han abierto espacios para la ciencia ficción: fractal, Sub, Azoth; la colección Terra virtual de Ramón Llaca y Cía. y la recién abierta por Times Editores.
José Luis Zárate
También cabe destacar que un factor importante han sido las publicaciones dedicadas exclusivamente al cyberpunk, o que lo han incluido entre el material que publican normalmente. La langosta se ha posado, no quitó el dedo del renglón, y siguió publicando cuentos y artículos –cada vez más de autores mexicanos-, cyber; y fractal/fractal'zine –que ahora sobrevive, igual que La langosta, en la red- que fue el único fanzine especializado en el género y revistas como Asimov y Umbrales, entre otras.
Paralelamente a estas revistas y fanzines, salieron dos publicaciones importantes, en el año de 1997. La primera, cyberpunk incluso por ser totalmente underground, fue la editada en un cross-over entre fractal'zine y La langosta se ha posado, los Cuentos Compactos, Cyberpunk (el primer volumen de lo que es una colección anual que cuenta ya con tres ejemplares). Esta publicación fue completamente fanzinera, se realizó en casa, y el cortísimo tiraje fue realizado gracias a la fotocopiadora, el formato es de doce por doce centímetros, como el de los booklets que acompañan a los cd's de música, de ahí el nombre de cuentos compactos. A pesar de lo subterráneo de la edición, los cuentos compactos han llegado incluso a España.
La otra publicación es el libro Silicio en la memoria. Esta es una antología recopilada por Gerardo Horacio Porcayo, editada por Ramón Llaca y Cía., fue la punta de lanza de la colección Terra Virtual. Este volumen, el primer libro de cuentos exclusivamente cyberpunk, reúne a los once autores más representativos del género y, añadiría, que a algunos de los autores más importantes de la ciencia ficción actualmente en el país.
De esta manera, podemos retomar la cita de Sterling y ajustarla al movimiento que existe en México –estos escritores se caracterizan por una extrapolación a muy corto plazo y sus referencias a la cultura de los noventa. Razones que los enmarcaron de inmediato como grupo dentro de la ciencia ficción-un movimiento, que a falta de una etiqueta mejor, se denominó: Cyberpunk.

Notas al pie.
1. Excepto José Luis Zárate que ganó ambos premios con El viajero y Gerardo H. Porcayo que ganó el Kalpa con Los motivos de medusa.

 Visita el sitio LA LANGOSTA SE HA POSTEADO.


*Texto tomado de www.ciencia-ficcion.com.mx con meros fines de difusión.

jueves, marzo 21, 2013

El diálogo interno


Basquiat.


Por Francisco Arriaga Villalobos


No hay nada más difícil que enfrentarse a uno mismo. El simple acercamiento genera una angustia a veces insalvable.
Hablemos entonces de hablar con uno mismo antes de poder hablar con el otro; y es que lo dijo el señor Chesterton: “Si un hombre no habla consigo mismo, es porque no vale la pena hablar con él”, nada más acertado. El problema es entonces que no valdría la pena hablar con el 99% de la población mundial porque, vamos ¿quién habla consigo mismo hoy en día?
Pero le permito a mi mismo empezar por el principio: el conocimiento de sí mismo. En los años 30’s del siglo que terminó, el psicoanalista Jacques Lacan formula su “estadio del espejo” que a grandes rasgos y de la forma más simplista sería: el infante de 6 o hasta 18 meses aproximadamente, se ve en el espejo de cuerpo entero, punto. ¿Qué significa esto? Significa que hasta este momento un bebé solo ha visto su cuerpo fragmentado (brazos, piernas, etc.), incluso de adultos podríamos suponer un retroceso a esta fase, pero no me quiero adelantar, sigo en el bebé que piensa que su madre y todo lo que le rodea es una extensión de sí mismo hasta que distingue una correspondencia en sus movimientos con los existentes frente a él, en el espejo; esto, es importante señalar, nos distingue a los animales con un desarrollo cerebral evolucionado de los no evolucionados, aunque aún nos sitúa al lado de primates, cerdos, elefantes y urracas, que son con quienes compartimos este reconocimiento del sí mismo (no del self, para no extenderme en explicaciones con profesionales de la psicología).
Ahora sí, el humano que retorna al estado previo al del espejo: el humano que percibe su imagen en el espejo como un total… la equivalencia con la situación del bebé radica en que no existe un reconocimiento de lo que es el ser en su totalidad, sino que mantiene la idea del exterior: el ser humano que supone que lo que ve es lo que hay ¡error! Lo que se ve es parte de lo que hay, parte. Aquí todos nos creemos el 1% restante que no se basa en apariencias y que mencionaba antes. Pues no, sigue el error in crescendo. Antes que nada quiero establecer las dos partes del ser desde una perspectiva social: el ser esencial y el ser continente:
El ser continente es el que se ve, el que nos contiene, el que, según el psicoanálisis podría ser el yo, el que es social, el que tiene contacto con los demás, el que según otros filósofos es la máscara social. Y lo es y no lo es. La máscara social es una parte de nosotros, es la que nos construimos en base a nuestras circunstancias y a lo que somos. Sin embargo nuestras circunstancias y lo que somos viene de adentro. Permítanme un ejemplo frívolo: una casa. Una casa vista desde afuera y que la constituye la fachada, luego las paredes, luego las ventanas y la puerta… tal vez un jardín, unos adornos, lo que sea. Sin embargo se pretende que la casa exterior coincida con la casa interior, que exista una congruencia. Otro ejemplo pretencioso: un libro. Un libro tiene una portada que en su construcción semiótica, al menos en la actualidad y no en las colecciones clásicas, pretende generar una representación de lo interno.
Pero me regreso al ser humano, al individuo. Un individuo, lo decía el señor José Ortega y Gasset (que es un sólo ser) "Yo soy yo y mi circunstancia” y algunos aquí cortaban lo que sigue: “y si no la salvo a ella no me salvo yo" que es parte fundamental de la frase. La primera parte es una tragedia y la tragedia es propia del ser inferior. Aquí espero me disculpen, que no me perdonen, los amantes de la tragedia griega, pero es cierto: la tragedia como circunstancia de vida es una construcción voluntaria. Para Erich Fromm existen la dicotomía existencial y la histórica, la primera genera nuestras circunstancias de vida, la segunda es insalvable: dónde nacemos, quiénes son nuestros padres, nuestra familia, a qué escuela nos envían de pequeños, qué valores nos inculcan, etc. Lo que un inocente niño no puede controlar. La existencial es perfectamente controlable, es la que nos enfrenta con lo que somos, lo que nos lleva a la parte de Ortega y Gasset: “y si no la salvo a ella no me salvo yo". Una dicotomía existencial es lo que algunos llaman conflicto existencial y que a su vez genera la tragedia del mártir concebido como la cultura popular lo hace: un sufrido voluntario. Y es que nuestros amados héroes trágicos griegos pudieron evitar sus sufrimientos, Ulises/Odiseo pudo abandonar sus “Odiseas” y quedarse con Penélope, Aquiles pudo haber usado protección en su talón, Edipo pudo ser feliz sin buscar venganza. Pero no, los trágicos buscan la tragedia y no salvan su circunstancia, no se salvan ellos (o si lo hacen y hasta lo desean en su tragedia). Nosotros podemos no tener una vida trágica y llena de sufrimientos si salvamos nuestra dicotomía existencial entre el ser y el tener o si logramos una congruencia personal con lo que somos, queremos y tenemos. Y si ser infelices nos hace felices pues adelante.
Sin embargo los trágicos héroes tienen un conocimiento de causa, una congruencia de la que hablo: existió un diálogo con un oráculo para cumplir su destino, hay un diálogo con un coro para aclarar su vida y sus dudas. Y ¿Nosotros? ¿Con quién podemos realizar dicho diálogo sin oráculos y sin coros? Con uno mismo. Recordemos que el oráculo y los coros son artificios narrativos para meternos en el personaje y sus circunstancias, para meternos en nosotros mismos lo que necesitamos es un dialogo con nosotros mismos. Suena sencillo pero no lo es.
Tradicionalmente el ser humano rehúye a sí mismo, al individuo por una suposición-imposición social, por buscar la integración en la sociedad que nos rodea abandonamos a nosotros, pensando, erróneamente, que si somos individualistas negamos a la sociedad y viceversa. Pues no, el ser individual es el primer paso para llegar al correcto ser social. Pero para llegar a nosotros mismos es necesaria una introspección, decía Ludwig Wittgenstein que “los limites de nuestro lenguaje son los limites de nuestro conocimiento” o de nuestro mundo o de lo que gusten, pero el lenguaje es la clave y el lenguaje es absolutamente nada si no lo usamos y si no lo usamos primero con nosotros estamos usando una teoría mal aplicada, la práctica es absurda si no estamos familiarizados con el lenguaje y nuestro primer interlocutor es uno mismo, desde nuestra infancia el primero que sabe que tenemos hambre somos nosotros, los que conocemos nuestras necesidades primero, antes que la sociedad y que el ser social o el ser contingente es el ser esencial.
Regreso al ejemplo de la casa y paso al ser esencial desde una perspectiva Hegeliana. Una casa es una constitución de lo que ya decíamos, pero es más compleja desde dentro, sin embargo sigue existiendo la congruencia con lo exterior, entramos por la puerta y vemos lo que contienen los muros, donde a veces, incluso, se cuelgan cuadros, fotos, pinturas, etc. El ser humano esencial es el que está dentro y fuera, la esencia esta dentro, pero es complementaria con lo que está afuera, el error es confundirlo, lo de adentro debe definir lo de afuera y no viceversa, hay que construirnos de adentro hacia afuera. Pero el hombre actual busca solo el contacto exterior y luego se queja de que somos manipulados por la apariencia ¡Por supuesto que es así! Y es que generalmente buscamos placebos, buscamos lo que nos da satisfacción momentánea para suponer que somos felices en lugar de buscar el bien ulterior. Hoy preferimos deleitarnos con una pareja físicamente atractiva en lugar de una pareja intelectualmente desafiante e interesante, olvidamos que lo primero es un cascarón con fecha de caducidad, lo segundo es un desarrollo continuo. Es un cliché. Pero es cierto. Si fuéramos congruentes no buscaríamos el placer que nos otorgan los minutos de goce físico sino las horas de diversión que obtenemos con los seres queridos, confundimos el amor con el deseo desde que confundimos el exterior con el interior y no como una parte de.
El ser humano para crear un exterior debería crear primero un interior a través de un dialogo y el dialogo es lo más difícil. Podemos convenir y lo hemos hecho, en que ab y son el color azul para mi, mientras que para alguien más ese mismo tono lo perciba como ac y el acuerdo es concreto, lo que no genera problemas ya que sus variantes pueden seguir siendo aceptadas, sin embargo, dentro de cada uno la percepción es distinta, tu azul ab lo percibo como mi azul ac y no pasa nada, si antes entendí la diferencia del otro y del yo.
Lo anterior no es complicado si entendemos el proceso del dialogo interno como un puente para el dialogo externo.
El hombre debe tener como finalidad inicial el dialogo consigo mismo, hay que vernos como un rompecabezas de deseos y de necesidades, que tenemos que armar para poder ser felices. Pero todo tiene consecuencias, aquí entra en juego el exterior, el ser continente como puente ante la sociedad que nos rodea. Yo no puedo satisfacer mi hambre si no tengo dinero para comprar alimento y no hay donde cazar o no conozco otra forma de conseguir alimento, por lo que tengo que trabajar para conseguir dinero y comprar comida como la sociedad, o ese ente social masificado lo estipula. Entonces, la pieza de mi rompecabezas interno entra en diálogo con las otras piezas, generan un acuerdo para satisfacer una necesidad sin dañar la otra necesidad: la social. Este es un ejemplo muy simple, pero es el primero que nos permite entender los otros.
El dialogo interno genera tres cosas principalmente: el individuo maduro y sanamente  conformado, el ser social constructor y al humano feliz
El hombre a partir de conocerse a si mismo conoce el universo. El hombre genera una serie de conceptos que han partido de dentro de sí mismo. Entonces conocernos es conocer al otro, conocer al universo, dialogar con nosotros mismos es conocernos.
El ser social por excelencia y que esté por encima del ser social mediocre es el que se conozca a sí mismo, es el que sin temor a encontrar traumas, desgracias, tragedias, se sumerge dentro de él para acceder a su ser, a sus circunstancias que se busca y se ha buscado.
Ese es un ser sano para la sociedad, el que ha entendido que la sociedad surge de dentro, no de fuera y que la sociedad es la perspectiva que tenemos de nosotros mismos. El ser social enojado está enojado consigo mismo, desde dentro, no con el mundo, el mundo es sólo ese espejo donde se busca, se encuentra, se ve y se ataca, el ser antisocial que no va en contra de nadie sino de sí mismo y de esa carencia del dialogo interior. Y por ende, el ser social que genera la guerra con su hermano porque no aprendió a hablar con él mismo, jamás entenderá al otro, ni las necesidades propias ni las del otro, ni la vida propia, ni el deseo propio, ni al niño, adulto, anciano interior, menos al otro. 

jueves, marzo 14, 2013

Sarah Ellen: ¿Fenomeno mediatico o vampirismo moderno?




Por Cutberto Enríquez Pineda

Hablar del siglo XX (hoy XXI) es hablar ineludiblemente de los medios de comunicación. En ninguna otra época histórica, los medios y la información tuvieron tanto valor, como a su vez influencia, sobre el acontecer humano y la cultura en general.
Sin embargo dicha relación simbiótica también  presenta ciertos fenómenos curiosos en su aparición. Puesto que si bien la cultura y la historia han creado a los medios, los medios pueden crear ciertos fenómenos o modifican anteriores en transformaciones curiosas en manifestación.
Un ejemplo de esto lo encontramos en un pequeño pueblo portuario de Perú, llamada Pisco. Donde se venera a una mujer cuya principal característica no es la santidad que pudiera haber llevado en vida, sino el hecho de la creencia moderna de que en vida fue vampiro. Más concretamente una de las esposas de Drácula.
Hablar en el siglo XXI del mito del vampiro es hablar ineludiblemente de las transformaciones que logra realizar la obra de Bram Stoker, Drácula en el siglo XIX. Anterior a esta obra el mito del vampiro esta diametralmente diferente, sin embargo a causa de dicha transformación, el actual arquetipo vampírico nos presenta no a un ser montuoso, sino seductor y eternamente joven. Uniendo Eros y Thanatos de forma genial.
Sin embargo dicha transformación no se ha detenido y poco a poco las figuras vampíricas han abandonado esas formas monstruosas y desencarnadas (mas unidas hoy día a zombis, revinentes e infectados del cine actual)  para transformase en humanos cuya belleza (y tal vez hasta preferencia sexual)  raya en los puttinis renacentistas de Caravaggio o Sanzio.
En definitiva muy poco queda  (mas solo en el underground) de aquellos vampiros que orgullosamente eran malos por el hecho de serlo y cada vez la humanización de los mismos ha provocado que (para fortuna de las púberes) estos dejen la literatura del horror y pasen a ser asiduos de novelas rosas y romances. Unos personajes de orgullo para Corín Tellado.
Esta humanización del monstruo vampírico no solo ha provocado todo un alud de diversos productos encaminados a su consumo o admiración, sino incluso hasta su adoración en calidad de santos en una paradoja de creencias paralelas al cristianismo. Un cristianismo popular.
El fenómeno de santos populares no es nuevo ni restrictivamente enmarcable en México. En Argentina tenemos a Santa Evita, el gauchito Gil, San la Muerte, el tigre de llanos y la difunta Correa. En México destacan la Santa Muerte, Jesús Malverde (de quien se dice que su devoción ha llegado a exportase hasta Colombia) o Juan Soldado. Y en Perú destacan Sarita Colonia, pero es en esta ocasión otra Sara la que nos trae a reflexionar y actualizar las mitologías vampíricas. Sarah Ellen, la santa vampiro.
Pero, ¿Quién es y cómo comenzó el fenómeno de Sarah Ellen? Muchos de nosotros estamos hasta cierto punto acostumbrados ya hoy día al formato de programa televisivos llamados talk show’s. Donde de forma pública se ventilan diversas problemáticas familiares o sociales.
En marco de estos programas han nacido verdaderas estrellas de estos formatos, incluso hasta frases se han hecho del uso coloquial (¡pero señorita Laaauura! ¡Que pase el desgraciado!).
Entre esta pléyade de personajes talk showeros, destaca la Oprah cubana. Cristina Saralegui. La cual en cierta ocasión de su emisión, realizo un programa sobre el vampirismo (Enero de 1993). En el mismo, un “especialista en vampiros” aseguro que existían tres mujeres vampiros sepultadas en el mundo. Una en México, otra en Italia y la tercera en “un pueblito de Perú llamado Pisco (más concretamente nicho 118, cuartel San Alberto).
Sarah Ellen
En marco de dicha transmisión los habitantes de Pisco se acercaron a dicha dirección para confirmar dicho dato, siendo su sorpresa encontrar el nombre y datos de forma correcta. Desatándose una histeria colectiva sobre la figura se Sarah Ellen y el vampirismo.
Poco a poco, en base a su propio comportamiento social, dicho mito empieza generar ramificaciones y variantes llegándose a consolidar posteriormente en una versión donde encontramos una mezcla de ficciones fílmicas así como una presencia ineludible de la figura  de Lucy Westerna en la novela de Drácula.
Sin embargo, para evitar mayores equivocaciones y desconciertos, cabría continuar con el resumen de la hagiografía de Sarah Ellen.
Nacida en el pueblo de Blackburn Inglaterra, fue atacada y mordida por el conde Drácula (tanto por su belleza como por un posible viaje a Transilvania), convirtiéndose en la amante de dicho personaje.
Una vez infectada del mal vampírico, junto con el conde emprendía vuelos nocturnos para satisfacer su sed de sangre. Hasta el amanecer, volviendo al ataúd el conde y ella a su estado normal de humana.
Sin embargo, en base a los constantes ataques la gente del lugar la ataca y persigue (no sé por qué me viene a la mente la imagen de la Hammer films) hasta condenarla a muerte. Sin embargo, antes de morir jura una maldición. Una vez dictada la sentencia, se procedió a colocar su cuerpo en un ataúd especial: metálico y herméticamente cerrado con remaches.
Sin embargo, el supuesto miedo no acabo ahí, la población de Blackburn se negó a darle sepultura por lo que su esposo (J. P. Roberts) toma un barco junto con el féretro en busca de un lugar donde enterrarla.
Dicho barco (el Said) viaja por varias partes del planeta pero nunca logra el permiso de atracar más de un día y mucho menos de enterrar a la mujer vampiro. Esto hasta la llegada a Pisco Perú, un puerto especializado en la venta de Guano.
Ahí J. P. Roberts lora mediante un donativo voluntario (léase mordida) entierra a  Sarah Ellen en el cementerio local, mientras que varios marinos borrachos empiezan a circular el rumor de la verdadera naturaleza de la difunta.
Y así de boca a boca en Europa se transmite la leyenda de Sarah Ellen hasta aparecer en el programa de Cristina Saralegui.
Sin embargo, como comente en líneas anteriores, esta es solo la leyenda.
Ante la aparición de dicha noticia y su “confirmación” en el cementerio de Pisco. Comienza  a crecer una histeria colectiva sobre el vampirismo y Sarah Ellen en Pisco. Llegando a colocar un día para dicha resurrección. El 9 de junio de 1993.
Poco a poco la crisis crece y desde gente que sinceramente se burlaba de dicha chanza, hasta gentes de toda condición social y edad se preocupaba y atemorizaba por la supuesta reviniencia de la mujer vampiro.
Sin embargo, periodistas oportunos empezaron a detectar ciertas especulaciones económicas que se hacían en  paralelo al fenómeno de Sarah Ellen. Carpinteros vendían sets caza vampiros (mazo, estaca y cruz) a precios módicos. Delta gas se une con un slogan de “Delta gas… el gas que utilizaba Sarah Ellen”. O las famosas salchisaras.
En contexto, la prensa (radio y prensa principalmente) se peleaban por acreditar o desacreditar versiones acerca de la verdad o falsedad del mito de Sarah Ellen. Aparecen los club de fans e incluso el alcalde del lugar (el señor Edgar Núñez Román) coadyuva a fomentar el ánimo del sensacionalismo. Y así hasta llegar al día señalado, el 9 de junio de 1993.
Cabe destacar que para dicha fecha llegan no solo prensa (nacional e internacional) sino brujos, shamanes y parapsicólogos de diversas corrientes peruanas. Gente de todo Perú llega al lugar y espera la hora señalada. Se desato un verdadero caso, gente miccionando al aire libre, libando sin control y rebasando todo tope de control.
Llego la hora señalada ¿y?... nada paso
Paso la media noche y Sarah Ellen no llego a la cita. Todos regresaron a sus lugares de descanso y a la mañana siguiente el alcalde del lugar organizo una rueda de prensa donde agradecía a todos los visitantes sus atenciones y que los invitaba a que conocieran más de Pisco. A los medios nacionales como extranjeros los agasajo, nombró visitantes ilustres (incluidos los “hombres lobo” de un circo mexicano de visita) y terminó llevándolos a una visita a las islas Ballestas.
Lo sorprendente de esta historia no es en si este giro tan comercial realizando en las alas del vampirismo, sino lo que empezó a suceder de forma popular. Puesto que con dicha fama, poco a poco, las damas de la localidad empezaron a adjudicarle milagros. Pero lo más curioso es la naturaleza de los milagros adjudicados.
Milagros del corazón y de amor.
Haciendo una analogía con su supuesta relación que tuvo con el conde Drácula, así como la fidelidad demostrada por su esposo en buscarle un sitio de descanso eterno. Poco a poco empezaron a colocárseles exvotos de agradecimiento (desde naturaleza grafiti hasta de metal fundido) los milagros recibidos entorno a una reconciliación, el regreso del amado o el encontrar a la pareja deseada.
Así, esta emulación de San Antonio poco a poco gano adeptos y de una fantasía vampírica que buscaba reencarnar o resucitar en un día determinado, los devotos acuden ahora en busca de solucionar sus problemas de carácter emocional.

lunes, diciembre 10, 2012

Los Simpson y las drogas: El lado psicoactivo de Springfield *




Por Jordi Cebrian (Barcelona, España)


Os invito a explorar un aspecto poco comentado de la gente que habita Springfield y de su pasión por las drogas, legales e ilegales. Exploraremos los secretos más ocultos y psicoactivos de esta familia y los de su entorno familiar, social y laboral.
No hay serie en televisión con tantas referencias psicoactivas. Y es de rigor que empecemos comentando algunas de las muchas referencias cannábicas que contiene.

Marihuana
En Springfield la cannabis está, desde sus orígenes, muy presente. No es de extrañar, dado que el fundador del pueblo, el ilustre Jeremías Springfield, cuando llegó a los terrenos que luego constituirían la ciudad, se dirigió así a los colonos que le seguían: "En este lugar construiremos una nueva ciudad, donde podremos celebrar nuestros cultos libremente, gobernar justamente, y cultivar vastos campos de cáñamo para fabricar sogas y sábanas".
Muchas son las muestras de la tradición cannábica de Springfield. Tenemos constancia, por ejemplo, de que el alcalde Quimby, en un armario de su despacho oficial, tiene una planta de marihuana a la que hemos visto regar a escondidas. Al conductor de autobús, Otto, la chaqueta le huele permanentemente a hierba. El director del colegio, Skinner, reconoció en un episodio: "En Vietnam fume toda clase de yerbas". La policía de Springfield no se escapa de inhalar cannabis: en un episodio en el que efectúan una redada contra un ciego que consume marihuana medicinal, toda la policía, empezando por el jefe Gorgori, acaban en casa del ciego, con los otros polis, fumando porros, y bailando al son de Bob Marley. Y eso pese a que el museo de la Policía en Springfield incluye en una de sus secciones un ejemplo de fiesta hippy con figuras de cera, donde podemos ver jóvenes con melenas escuchando música, fumando hierba y metiendo bebés en el horno, conforme a una vieja leyenda urbana antidrogas.
Pero si centramos la atención en nuestra familia preferida, los Simpson, veremos que también allí está presente la afición cannábica. Vimos a Homero y a Marge, de jóvenes, en fiestas donde se usaban bongs. Incluso hay motivos más que fundados para sospechar que cultivan marihuana. En un episodio, Lisa, disgustada porque unos promotores quieren cortar un árbol centenario, se presenta un día en el comedor de casa, donde Homero, Bart y Marge están comiendo, y dice, refiriéndose a su cruzada ecologista: "¡Ya estoy harta! ¡Voy a hacer algo!", y sale de casa. Homero, asustado, le dice a Marge: "¡Va a denunciar lo de las drogas!", a lo que Marge, enfadada, le contesta: "¡Homero! ¡Nosotros no tenemos drogas!". Entonces Homero, un poco paranoico, mira a un lado y a otro y dice: "¡Ah, sí, es verdad! ¡No tenemos drogas!", con tono de disimulo. Este cultivo clandestino explicaría los viajes a Holanda que, según otro episodio, hace Homero de tanto en tanto, si bien se da a entender que en realidad su vicio secreto son los tulipanes, cuando es sorprendido por una cámara de seguridad cuando los devora compulsivamente escondido en el lavabo.
En varías ocasiones los guionistas se burlan de la pretendida nocividad del cannabis. En una ocasión, el señor Burns rememora que en su juventud se infiltró en Greenpeace para poder denunciarles a la policía. Al desenmascarar sus planes, mientras los verdes son detenidos, les muestra un bong y confiesa: "Ja, ja... Y tenéis que saber que durante todo este tiempo sólo he fumado inofensivo tabaco". En otro momento, en una película de McBain, se muestra una reunión de mafiosos, donde el capo di tutti li capi presenta a sus colegas una nueva droga de diseño, irresistible, que van a lanzar al mercado negro, y dice de ella, para estupefacción del resto de capos, que es "diez veces más adictiva que la marihuana".
Y la parodia adopta aires de profecía cuando en un capítulo de la serie vemos que, en el futuro, Lisa se ha convertido en presidenta de Estados Unidos. Bart, que se ha convertido en una especie de posthippy reciclado y bueno para nada, le pide: "Legalízala de una vez...", y Lisa concede.

Homero y los estados alterados de conciencia
No es sólo la marihuana. Homero siente atracción irresistible hacia los estados alterados de conciencia. Y no me refiero sólo a la combinación narcótica de cerveza Duff, sillón y televisión quemaneuronas, que por sí sola daría para otro artículo, sino a experiencias psicodélicas y místicas. "¡Drogas! Conocen mis debilidades", dice Homero cuando unos isleños del pacífico le preparan un té con hierbas. Es en esa misma isla donde se aficiona a lamer sapos alucinógenos, que le dilatan las pupilas y le inducen un estado contemplativo. Esos isleños, acostumbrados a vivir entre drogas, sucumbirán en cambio a las tentaciones del alcohol que Homero introduce en la isla, y que hasta entonces desconocían. Les vuelve violentos, adictos y asociales.
Por otra parte, uno de los más elaborados viajes místicos que aparecen en la serie es el que tiene lugar cuando Homero, en la Fiesta Nacional del Chile, degusta unos explosivos chiles picantes de manicomio guatemalteco. Transportado de inmediato a un paisaje psicodélico, Homero inicia un viaje chamánico. Se le aparece una tortuga, su animal totémico, que lleva escrito en el caparazón: "Sígueme". Homero se impacienta siguiendo un animal tan lento, y acaba acelerando el viaje de la tortuga con un tremendo patadón que la manda por los aires.

Homero como narcotraficante
Al margen de sus experiencias con drogas, legales e ilegales, Homero es a menudo quien, de manera activa, contribuye a difundir las sustancias psicoactivas entre los ciudadanos de Springfield. No podemos olvidar un gran invento de Homero, el "tomaco", el resultado de mezclar semillas de tomate y tabaco en una misma plantación y abonarla con residuos radioactivos. El resultado fueron unos tomates que contienen nicotina y que resultan tremendamente adictivos para quien los prueba una sola vez, tanto que las grandes multinacionales farmacéuticas pugnan por robarle la patente genética. En otro momento mezcla una cosecha de peyote que sus primos cultivaban para su autoconsumo con unos zumos de fruta que se distribuyen por la ciudad. Resultado: todo Springfield tiene experiencias alucinógenas.
Homero es también el inventor de un cóctel tremendamente adictivo, el "llamarada Moe", cuyo ingrediente secreto es "jarabe para la tos, marca Krusty". Dado que el componente tradicional de los antitusígenos no narcóticos es el dextrometorfano, lo que el célebre cóctel provoca es el conocido coloque por DXM. Aunque, dado que el jarabe es de la marca Krusty, bien conocida por su publicidad engañosa, bien podría tratarse de codeína, un opiáceo presente en jarabes para la tos. En otro episodio, Homero y su padre se convierten en distribuidores de una sustancia afrodisíaca, fabricada clandestinamente en una bañera, y que deja al Viagra en mantillas. La gente les quita de las manos la sustancia hasta que empiezan los problemas con la ley.
Pero cuando de manera más directa se enfrenta Homero a la Prohibición es cuando se convierte en traficante de bebidas alcohólicas, en el momento en que, rescatando una vieja ley del pasado, Springfield adopta la "ley seca". Homero entonces se convierte en un adalid de la libertad de emborracharse y se dedica a distribuir alcohol de contrabando, arriesgándose a sufrir la pena que la ley impone en estos casos: ser expulsado del pueblo mediante una gran catapulta, una ley no demasiado más absurda que nuestras actuales legislaciones antidroga.

Marge y sus coloques
Marge no se queda atrás en cuanto a conductas adictivas. La hemos visto beoda en varias ocasiones, así como víctima de la ludopatía cuando se legaliza el juego en Springfield. Cuando los servicios sociales se les llevan a los chicos, tras pasar un test de drogas da positivo de crack y PCP. Ella afirma que se trata de un error y afirma ser adicta sólo al amor a su hijo e hijas ("Love for my Son and Daughters", y dice: "Sí, sólo necesito un poco de LSD". Corresponde claramente a un viaje por ácido la experiencia de Marge en la cocina al beber un vaso de agua contaminada durante una pugna entre vecinos en Springfield. La cocina empieza a derretirse ante sus ojos y los electrodomésticos parecen cobrar vida. Marge, reconociendo la experiencia, exclama, entusiasmada: "¡Oh, otra vez se escurren las paredes!"

Los pequeños de la casa: Bart, Lisa y Maggie
De la pequeña Maggie sólo conocemos una adicción, su chupete. Eso sí, el episodio donde más activa se la ha visto ha sido precisamente cuando lideró una rebelión de alumnos en la hiperestricta guardería donde requisaban los chupetes a los críos, para que no dependieran de ellos.
Lisa, durante un viaje al parque de atracciones de la cerveza Duff echa un trago del agua por la que están navegando en una atracción, lo que le hace perder del todo la conciencia, entra en un estado de delirio etílico durante el que ve danzar elefantes rosas, en una parodia de la escena de Dumbo en que el elefante y el ratón se emborrachan, y se cree la reina de los lagartos. Por otra parte, sabemos que durante una experiencia en un tanque de aislamiento sensorial experimentó intensas alucinaciones.
Bart, por supuesto, no se queda corto, y en alguna ocasión ha bebido más de la cuenta. Es por culpa de que las cámaras de televisión le filman borracho que la sociedad de Springfield se ve en la obligación de restaurar la "ley seca". En otra ocasión, Bart y Milhouse se atreven a probar el "Fresisuis especial", sólo azúcar, del minisúper de Apu, y sufren una sobredosis de glucosa que los vuelve hiperactivos.

¿Es eso todo?
En absoluto, la lista de referencias es interminable. Krusty se declara por dos veces adicto al Percodan. El señor Burns está encantado con sus pastillas contra el dolor que tienen por nombre Te Daré Amor, y en otro episodio se declara adicto a la morfina. El abuelo Simpson vende las pastillas que debe tomarse a adictos necesitados. Durante todo un episodio Bart aparece bajo los efectos del Focusyn, una parodia del Ritalin, un fármaco profusamente recetado por los médicos para tratar a niños hiperactivos, pues favorece su capacidad de concentración. Barney, el borrachín del pueblo, se bebe en un episodio el contenido de dardos tranquilizadores para animales. Los doctores inhalan sus propios anestésicos. El dentista comparte el ácido nitroso con toda la familia Simpson y acaban todos con la risa tonta. Y podríamos seguir y seguir...

Conclusión
Los Simpson, es sabido, son una imagen deformada de la sociedad norteamericana y, por ende, de la nuestra. Al igual que se satirizan en sus episodios prejuicios como la homofobia, el fanatismo o la pasión por las armas de fuego, se parodian también las percepciones, los miedos y los deseos ocultos que las drogas provocan en la sociedad. Lo que hace tan real a Springfield es que las drogas y lo psicoactivo existen y, por tanto, se muestran. Por contraste con el mundo triunfante de lo políticamente correcto, donde las drogas no existen y donde nadie necesita colocarse, Los Simpson equivalen a un soplo de aire fresco. Desafío a encontrar un producto televisivo destinado al consumo familiar y ampliamente seguido por niños, jóvenes y adultos, que contenga tal cantidad de referencias al mundo de las drogas y que plantee cuestiones referidas a la Prohibición con la causticidad con que lo hace ésta. Colegas, os espero en el bar de Moe.

*Publicado anteriormente en la revista Cáñamo (España).


En el siguiente enlace podrás encontrar más textos sobre la prohibición de las drogas, las razones, reflexiones en torno a ello, reacciones y demás, del mismo autor: "Sobre drogas y libertad".