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martes, enero 08, 2013

Invade Revista Pirata el centro olvidado de La Paz (BCS)


Foto: Izhar Mero


Por El Organismo

“En veces a mi también se me hinchan los huevos”, la frase del taxista cimbró mi ensimismamiento justo a unas cuadras de las entrañas cosmopolitas del centro de La Paz. De inmediato pedí la parada, entregué el efectivo y mejor ignoré el contexto de su parloteo. No importaba. Iba decidido a incursionar en un vertiginoso mar, para algunos, de obscenidad. Por una noche sería una pieza más del ajedrez, en uno de los escaques del bajío. El Rodeo, bar por excelencia cuando se tiene una pena, un vacío o una necesidad amorosa; sin embargo, otro asunto me llevaba  a internarme a ese orbe: Revista Pirata #12.
El sentido de la palabra "pirata" tiene una peculiaridad en el argot del sudcaliforniano (Baja California Sur). Desde el norte de la península hasta la orilla sur, “pirata” denota todo aquello que podemos relacionar con la locura, con algo poco convencional, inexplicable para la cotidianidad del animal domesticado. “El pirata”, es aquel que no ha sido amansado en la figura de hombre de bien.
Apresuré el paso esquivando el puesto de churros ubicado entre la frontera del comercio informal y las empresas establecidas de la calle. El mercado Madero revolvía el olor a combustible quemado de los peseros con una esencia exquisita  a fritangas: empanadas, sopes, tostadas. Ya era tarde: las 08:30 de la noche. A esa hora comenzaba el evento.  El silbato de una mujer policía me indicó que podría pasar sin amenaza alguna de los choferes de rostro cansado y con el anhelo de terminar su jornada del viernes (14 de diciembre) quizá con la acostumbrada ballena.
Un hombre alto de zapatos de tacón y minifalda, emperifollado con su atuendo de trabajo, doblaba la esquina mientras un boleador de zapatos miraba, con una interrogación en sus cavidades oculares, el caminar del sujeto con bolsa. Bajé unas pequeñas escaleras, casi corriendo. A mi izquierda, al costado del Luna Bruja, estaba mi destino. Los setentas no se han marchado en el Rodeo. Es una cápsula de patrones tan antiguos, tan humanos, que no es difícil sentirse en casa. Es ver el pasado y la historia de una ciudad.
Foto: Izhar Mero
Llegaba a tiempo. Pedí una cerveza que me ayudó a calmar los hervores en mi interior mientras los presentadores y el creador de la revista Pirata se acomodaban para hablar sobre el andar de una publicación que va evolucionando y atrayendo gente. Los asiduos pelaban los ojos ante los ajenos: nosotros éramos los extraños. Usurpando sus lugares, colonizando cada fragmento de ese bar. Haciéndolo nuestro por una noche. 
“Es casi una falta administrativa estar aquí”, dijo sarcástico al dar inició con el suceso Octavio Escalante. Las risas no se hicieron esperar. El fundador de Pirata escogió el bar Rodeo como escenario por la pose de la revista y con el objetivo de irrumpir el centro, lugar –que en su opinión- está decayendo.
“El centro de la ciudad se está cayendo en cuanto al comercio, esta es una oportunidad para invadirlo de otra manera, con otro tipo de eventos, como invadieron nuestra ciudad con mercadotecnia. Hay que familiarizarnos con estos ambientes”, declaró.
Luna Bruja, Misión, Viejo Este, La Voladora y La Cabañita, son algunos de los centros nocturnos que nombró para explorar. “La presentación del fanzine trasgrede a ese protocolo acostumbrado pero no quiero fracturarlo”, agregó.
Pirata es una pequeña publicación, un fanzine artesanal que nace en la capital de Baja California Sur reuniendo a todos aquellos de la contra cultura de las letras. Fue “creada con el objetivo de publicar lo que escribíamos con la libertad que te permite un juguete propio”, declaró el culpable del proyecto: Octavio Escalante, recién egresado de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS) de la Licenciatura de Literatura.
Es una colección de poemas, cuentos y textos no definidos, con la finalidad de exponer a quienes no tienen la oportunidad en el ámbito, “aunque los escojo según mi voluntad, y pudiera parecer aleatoriamente, en el fondo tienen un corte similar que yo no he decidido”, añadió.
Arturo Fisher, "El Waka", integrante del Centro Social Otro Mundo, reconoció la labor del joven egresado de la UABCS y dijo que Pirata es una opción para toda la "palomilla", una creación para todos que reúne a escritores sudcalifornianos. Por su parte, Rodrigo Rebolledo elogió la valentía del proyecto y lo calificó como un ente vivo, que cambia con el paso de los años.
En el número 12 un ilustrador asaltó las páginas, dando cabida a quienes deseen participar con su ingenio para continuar con el impulso de los artistas sudcalifornianos: EK López. Es un espacio para ellos. 
Luego de agradecer la presencia de los “piratones”, la rocola inició su trabajo. Expulsó unas cuantas notas musicales y (sin querer) una competencia musical comenzó entre los viejos inquilinos del bar y los escritores, pintores y activistas reunidos. Todo podría resumirse en una lucha, canción a canción entre Jenni Rivera y el Rey Lagarto o un son norteño bailador contra un nostálgico Pink Floyd…
Si quieres conocer a Pirata, entra AQUÍ.   

miércoles, agosto 25, 2010

Entrevista con Carlos Martínez Rentería





Carlos Martínez Rentería (Ciudad de México, 1962) es periodista y escritor. Es uno de los exponentes (y arduo promotor) de la contracultura en México, y abierto defensor de la despenalización de las drogas. Desde hace más de 20 años dirige y mantiene vigente la revista Generación; considerada la revista puntal de la contracultura actual en México por sus constantes temas incorrectos, sus posturas subversivas y manifiestos irreverentes.






M. N.: ¿Cómo fueron tus inicios dentro de la edición y la literatura?
C. M. R.: Creo que el primer antecedente fueron mis estudios de teatro (Instituto de Arte Escénico), a lo largo de tres años. Ahí leí decenas de textos de los dramaturgos más representativos del teatro universal. Posteriormente estudié periodismo (Escuela Carlos Septién García), en donde publicamos varios periodiquitos estudiantiles.

¿Habías trabajado antes de Generación en algún otro proyecto similar?
Cuando fundamos Generación ya era reportero del periódico El Universal, de donde fui fundador de su sección de cultura.

¿Cómo se creó la revista Generación?
Por la inquietud de cuatro jóvenes que trabajábamos en el diario El Universal: Américo Guerra (ya fallecido), Arturo Jiménez (ahora reportero de La Jornada), Alejandro Jiménez (Editorialista de El universal) y yo, quien para ese entonces ya era reportero de cultura.

¿Cuál es la función general y concreta de la revista?
Creo que no habría que plantearlo de esa manera pero en todo caso tratamos de hacer una publicación que aborde temas incorrectos y que sobre todo en un principio casi ninguna publicación comercial tocaba. Quizá uno de los retos es no plantear nada "concreto".

¿Cuáles son los procesos por los que has pasado con Generación?
En 21 años son muchos momentos, pero podrían separarse en tres: Sus inicios, una primera etapa de dos números en formato tabloide, papel periódico de 24 páginas publicados con el auspicio del periódico El Universal. Posteriormente publicamos 42 números con el mismo formato pero con 32 páginas de periodicidad casi mensual. Y la tercera etapa inicia en 1995 con el formato actual: Tamaño oficio con portadas en color y un promedio de 72 páginas. Hasta el momento hemos publicado 81 números.

¿En qué momento pensaste ir de lleno por la contracultura?
Nunca pensé irme de lleno hacia allá o hacia acá. Nunca la revista Generación o yo mismo nos hemos considerado contracultura. Son otros los que así nos ubican. En todo caso, este interés por lo contracultural se ha reflejado con la investigación, la difusión y la provocación del tema, pero sobre todo he tratado de asumir una responsabilidad de pensar lo contracultural desde una perspectiva sería y propiciando una relectura conceptual que sustente su vigencia.

¿Cuál sería tu definición de Contracultura?
Es el instante simbólico del movimiento de la cultura, como lo explica Timothy Leary, la contracultura es sólo la cresta de la ola de la cultura. Es decir, lo contracultural es el instante de movimiento, que posteriormente será cultura de nuevo, pero lo importante es que ya revitalizó el consenso de lo que es cultura. De esta manera se rompe esta idea tradicional de ubicar a la contracultura sólo como un momento ya desfasado de la actualidad que fueron los sesentas y setentas. También anulamos esa descalificación de que la contracultura es asimilada por el mestring, por el contrario, la contracultura se burla del mestring utilizándolo.

¿Existe una Contracultura en México?
Mientras haya cultura habrá contracultura. Y México no tendría por qué ser excepción.

¿Cómo o de qué manera han sido las aportaciones de Generación a la Contracultura en México?
Creo que ya lo mencioné, nos hemos convertido en uno de los espacios que de manera más constante hemos propiciado un debate contracultural. He organizado 7 congresos nacionales y he coordinado al menos cuatro libros en torno al tema. El último de ellos es "La cresta de la ola. Reinvenciones y digresiones de la contracultura en México" que es la antología más completa de contracultura en nuestro país.

¿De qué manera se interpreta el sexo en Generación y cuál es su relevancia?
Nosotros no interpretamos al sexo, sólo lo vivimos. En todo caso me interesa desmitificar al sexo, advertir su necesaria diversidad, tolerancia, perversión y pornografía siempre con responsabilidad, inteligencia e información científica. Pero sobre todo de manera lúdica, irreverente y cachonda.

¿Hay alguna distinción entre sexo y pornografía que mantengan en consideración en la revista?
Me gusta creer en la diferencia que advierte el maestro Huberto Bátis entre erotismo y pornografía: él dice que la única diferencia es la intención comercial, así que cualquiera de las estúpidas telenovelas de la tele son pornografía y un performance extremo de la Congela de uva es simple erotismo.

La marihuana siempre ha estado presente en la revista ¿De qué manera hacen postura crítica de su defensa ante la sociedad y las autoridades?
La marihuana es una planta ancestral que se ha consumido de manera ritual, lúdica y medicinal en muchos pueblos antiguos y hasta la fecha nadie se ha muerto de marihuana, por qué la prohíben, porque es un buen negocio para nuestros gobernantes, policías y ejércitos, no es verdad que se preocupen por la salud pública. En generación hemos defendido desde 1996 cuando apareció nuestro primer especial de marihuana, la despenalización de esta y todas las drogas prohibidas. Además nos hemos interesado en brinda información certera y desprejuiciada entre los jóvenes.

¿En qué consiste o cómo es tu postura ante la Legalización de la marihuana?
Ya te lo respondí arriba. Lo importante es que por fin ahora hasta el presidente Calderón ya aceptó que es necesario debatir el tema. Ya en muchos países se ha comprobado que la mejor solución para detener la violencia e inutilidad de la guerra contra el narco es despenalizando el consumo de drogas, esto no significa -como nos quieren hacer pensar- que estimulará el consumo.

¿A qué retos o dificultades en cualquiera de los ámbitos político, cultural o social te has enfrentado con Generación y personalmente, por contribuir en la contracultura y la legalización de la marihuana?
Bueno, soy mal visto en las élites intelectuales, no tengo dinero y mi mujer me dejó. ¿Qué más puedo esperar?

¿Ha afectado eso a la continuidad de la revista o personalmente?
Durante los primeros siete meses de este año no salió la revista debido principalmente a que Conaculta nos quitó la publicidad.

¿Cómo han sido las relaciones o acercamientos con los distintos creadores inmiscuidos en la Contracultura y cómo se han inmiscuido ellos en estas cuestiones?
Es muy variante pero en general todos apoyan la despenalización. Es una postura de sentido común, como dijera Guillermo Fadanelli, quien no esté de acuerdo con la despenalización de drogas o es un ignorante del tema o de plano recibe algún beneficio del negocio del narco.

¿Cómo y por qué se manifiesta la “influencia” Bukowskiana en Generación?
Es obvio que tenemos muchas cosas que compartir, su literatura descarnada y dura, su irreverencia ante la sociedad, su amor por las mujeres y desde luego su relación amorosa con el alcohol.

¿A parte de la revista que otras actividades o publicaciones has generado en torno a la Contracultura, la marihuana, el sexo, etc?
Hasta el momento hemos publicado 14 libros, realizado 7 congresos de contracultura, he dado infinidad de cursos, conferencias y me han hecho entrevistas en diversos medios (no tan largas como esta).

Sabemos que José Agustín ha estado presente en Generación, pero ¿Qué opinión personal te merece?
Es un gran tipo, esplendido escritor, generoso maestro, amigo y tan reventado como yo.

¿Cuál es tu perspectiva de la Contracultura en provincia? ¿Cómo ves tú que se está generando?
En todas las ciudades de provincia que he visitado hay contracultura. Claro que es muy variante el panorama, regularmente en el norte del país se genera más contracultura debido a la cercanía con el gabacho. Pero hasta en las ciudades más conservadoras se generan pequeños gettos contraculturales.

¿Qué personajes, artistas, creadores, publicaciones, etc. estarían en tu lista de los 10 más contraculturales actuales?
Es imposible decir quiénes son los más contraculturales pues la contracultura se mueve más rápido que eso. Sería ocioso pero podría mencionarte a Guillermo Fadanelli, Heriberto Yépez, JM Servín, Jorge García Robles, los pintores Daniel Lezama, Daniel Guzmán, Felipe Posadas, Teresa Margolles, etc.

¿Cómo ha sido posible mantener a Generación por más de 20 años?
De milagro, creo que hay dos palabras que me gustan: Terquedad y pasión.

Algo qué agregar a la entrevista o un comentario al público moreliano que leerá esto.
Me encantan las morelianas. Coman frutas y verduras. Suerte.



*Entrevista publicada en la edición impresa Clarimonda #24: Aciditos (6° Aniversario)

domingo, febrero 24, 2008

Entrevista a Rogelio Villarreal


Rogelio Villarreal (Torreón, Coah., 1956), periodista, escritor y editor, es autor de Cuarenta y 20 (Moho, 2000), El dilema de Bukowski (Ediciones Sin Nombre, 2004), El periodismo cultural en los tiempos de la globalifobia (Conaculta-Ediciones Sin Nombre, 2006) y de Sensacional de contracultura (en prensa). Ha publicado prólogos e introducciones para catálogos y diversos libros, y colaborado en varios libros colectivos. Colabora eventualmente en diarios y revistas del país y del extranjero. Dirigió las revistas La Regla Rota y La Pus moderna y actualmente es editor de la revista Replicante.





Por: Manuel Noctis






Foto: Lilián Solórzano
—¿Cuándo te diste cuenta de que tenías potencial para ser escritor?
No, nunca me di cuenta de eso. Simplemente me gustaba. Mi papá fue editor y la casa estaba llena de libros, diccionarios, enciclopedias, y el gusto por la lectura me llevó a escribir naturalmente. Si lo hago bien o mal es otro asunto.

—¿A quién leías y escuchabas de joven?
Los clásicos cuentos de hadas... Cachirulo, en la tele. Después leí a Verne, Salgari, Conan Doyle, Homero... Escuchaba y convivía con los amigos de mi padre, escritores y poetas a los que publicó.

—¿Y ahora?
Recientemente he leído a Jared Diamond, Charles C. Mann, Luca Cavalli-Sforza, Jacques Attali, Antonio Ortuño, J.M. Servín, Alejandro Pérez Cervantes, Francisco González Crussí, Heriberto Yépez, y un montón de artículos en muchas revistas, además de todo lo que leo para publicar, o no, en Replicante.

—¿Cómo fueron tus inicios como editor de revistas?
Debido a la influencia de mi padre, en la secundaria hice una revista mimeografiada, con relatos, chistes y dibujos míos y de mis amigos. Más tarde edité el Boletín del Consejo Mexicano de Fotografía y después, con Mongo, hice La Regla Rota y luego La Pus moderna. Creo que Replicante resume esas experiencias...

—¿Qué valor les das a las revistas literarias independientes y autogestionarias?
Uno muy importante. Las revistas culturales independientes deben aprender a circular en los circuitos comerciales y tratar de crear lectores —y anunciantes— que las mantengan a flote. Para eso hay que ofrecerles productos de calidad y que las diferencien de otras revistas establecidas. Los textos tienen que ser mejores que los que se publican en Letras Libres y en nexos...

—¿Qué motivos te atraparon para declararte un contracultural?
Nunca me he declarado como tal, es a Carlos Martínez Rentería al que le gusta definirme así.

—¿Cuáles son o cuáles fueron tus influencias?
Los autores clásicos, los poetas franceses, Sade, los narradores estadounidenses, Poe, algunos mexicanos del siglo XIX, como Payno, y contemporáneos, como Salazar Mallén, Revueltas, González de Alba. Indudablemente, Borges y algunos raros, como Panaït Istrati.

—¿En qué nivel de consistencia se encuentra actualmente la contracultura en México?
No creo que exista la contracultura en este país. En todo caso, existen propuestas y ciertos movimientos alternativos que acaban por desaparecer o por integrarse en el mainstream.

—¿Tú como contribuyes con esto?
Trato de contribuir al debate y a la reflexión crítica en torno a problemas de la cultura y la sociedad.

—Las revistas Generación, Moho y Replicante son puntales dentro de la contracultura mexicana. ¿Así lo crees tú? ¿Por qué? ¿Agregarías algo o a alguien más?
Éstas son revistas muy diversas entre sí, con propuestas y contenidos muy distintos y que responden a intereses personales y editoriales a veces un tanto divergentes o caprichosos.

—Hablando de corrientes musicales alternativas o contraculturales (caso específico del dark y el punk), ¿crees que se esté cayendo en una simple pose, que ya son parte de una moda o que la concepción ideológica de la contracultura ya no se manifiesta en ellos?

Las corrientes que mencionas se comercializaron casi desde su aparición, lo cual es natural y no necesariamente negativo. Hay muchas propuestas originales y auténticas y también mucha pose y aberraciones execrables.

—¿Cómo crees tú que se manifieste un ente contracultural? ¿Basta sólo el uniforme (la vestimenta) y la rebeldía o el rechazo ante distintas situaciones o existe algo más?Ya he escrito mucho sobre la contracultura (por ejemplo, en El periodismo cultural en tiempos de la globalifobia) y creo que ahora la actitud más rebelde, contestataria o revolucionaria es la crítica y la denuncia consistente de los clichés ideológicos de todas las corrientes políticas e ideológicas, de la ultraizquierda a la ultraderecha, pasando por todos sus vicios y matices.


—Pasando a otras cosas, leí en alguna parte que tú considerabas al músico Manu Chao como un “farsante” ¿Por qué lo consideras así?
Tu descontento con la imagen del Che Guevara es más que evidente, ¿a qué se debe? ¿Por qué?

Si el arte es inseparable de la vida, la disociación entre ésta y el arte debe ser un indicio inequívoco de la congruencia y honestidad de los individuos que se dicen artistas. Chao es un mal cantante, ególatra, reiterativo, millonario y plagado de clichés globalifóbicos, pero que sabe sacar amplia ventaja de la globalización. Por otra parte, la gente que venera al Che desconoce su funesta biografía, su naturaleza violenta y prepotente, los ajusticiamientos que hizo de prisioneros disidentes de la revolución cubana, su pésimo manejo de la economía en los años sesenta y su fallida estrategia de prender la llama revolucionaria en América Latina. Un héroe sanguinario y vanidoso.

—También sabemos que eres antilopezobradorista. ¿Cuál es la razón de esa antipatía? ¿Por qué?
Es muy sencillo. López Obrador no es de izquierda, es un impostor, un cacique de raigambre priista rodeado de políticos ex priistas y ex salinistas y con una visión anacrónica del país; demagogo, mentiroso, inculto y rencoroso —y hasta misógino, como hemos podido verlo recientemente. Su máxima hazaña fue convencer a millones de personas de que existió un fraude nunca probado. De verdad se cree un mesías, y hay intelectuales que lo alaban.

—Has manifestado tu postura política de izquierda, pero ¿qué tipo de izquierda es la que tú profesas o que a ti te gustaría?
Yo estuve en el Partido Comunista Mexicano hace mucho tiempo, y ahí aprendí que los ideales son una cosa y los hombres otra. Abandoné el partido cuando me enteré de la invasión soviética a Afganistán y poco a poco fui identificándome con un comunismo libertario y antiburocrático, lo opuesto exactamente al tan celebrado socialismo cubano autoritario, demagógico e incompetente. Si hubiera que definirme, me diría socialdemócrata con tendencias punks y anarquistas. En lo personal, me identifico con pensadores como Roger Bartra y Luis González de Alba.

—Le damos vuelta a la moneda. ¿Qué opinión tienes de Felipe Calderón?
Es un político inteligente pero no un estadista. Desde luego, no voté por él. No es el fascista que muchos histéricos dicen sin saber lo que es el fascismo y sin haberlo vivido nunca. Ha cometido muchos errores, pero por lo menos actúa dentro de la normalidad, al contrario de López Obrador, que se ha desquiciado por completo.

—¿Y del señor y la señora Fox?
Brutos, ambiciosos, torpes, vulgares. Merecen el escarnio.

—¿Quién es Rogelio Villarreal en este momento?
Esencialmente el mismo: editor, periodista, escritor. Quizá un poco más prudente.

—Algo que no te pregunté y quisieras mencionarlo.
Muchas de las cosas que he apuntando brevemente aquí las desarrollé con más amplitud en varios libros, como el que mencioné antes y El dilema de Bukowski. Y muy pronto se publicará otro más, que llevará por título Sensacional de contracultura.

—Por último, ¿qué le dirías a la gente que leerá esta entrevista?
Que trate de abandonar sus prejuicios y emprenda un ejercicio crítico y autocrítico a fondo. Hay un mundo de información rodeándonos, y las cosas no son siempre como nosotros queremos. Ya lo dijo Marx, no basta con interpretar el mundo, hay que transformarlo, pero con conocimiento, inteligencia, sensibilidad. Y con provocación y humor; se vale la burla y el sarcasmo... ¿Hacia dónde queremos ir? No debemos cometer los mismos errores de otras generaciones que buscaban la libertad y terminaron aplaudiendo la dictadura.




Entrevista que será publicada en la edición no.18. Música, Literatura y Pintura.