viernes, julio 05, 2013

DISONANTE: El malgasto del tiempo.


El malgasto del tiempo

Judith Guzmán
judith.guzman8@gmail.com


Somos fantasmas del pensamiento, de la pérdida y el malgasto del tiempo:

Me coloco frente a esta hoja blanca, que poco a poco se va llenando de letras, letras que forman palabras y palabras que se han convertido ya en esta primer frase. El cantinfleo en la página es lo mismo que cualquier discurso que redunda en frases prefabricadas, pero acá se ve más estético.
El bloqueo del artista, la inspiración del escritor y la musa de cualquier pintor ya están por demás sobrevalorados, no es que menosprecie lo que cada quien le llama “Iluminación divina”, pero hasta el mismo Jack White ya lo dijo en su documental Undergreatnorthenlights: “no todos los días vas a despertar, va a bajar una luz del cielo y vas a escribir una canción”. Si es así en tu caso, queridísimo y fino lector, entonces aprovecha esa luz divina y hazla meramente tuya, que quizá si dejáramos de ser cuerpo y nos convirtiéramos en la materia de la inspiración, esta sociedad sería más sana, dejaríamos de lado problemas de ansiedad y estrés tan recurrentes que podríamos sobrellevar una vida más plena y feliz. Pero si la respuesta es que no es así en tu vida, y que cada día en vez de despertar con una luz de iluminación traes cargando una tortícolis intensa, la noche no fue lo suficientemente larga para cubrir tu insomnio, entonces algo estás haciendo mal. Yo creo que la disciplina y el autocontrol, el orden y la planeación son las mejores herramientas para poder llegar a grandes proyectos.
            Muchas veces me voy a dormir con la cabeza revuelta, preguntándome ¿qué tanto de lo que nos proponemos a hacer verdaderamente lo llevamos acabo?, ¿dedicamos el tiempo y la energía por cumplirlo en su totalidad o solamente estamos a la espera de publicarlo en Facebook para presumirlo como un acto de mero egocentrismo? Para ideas muchas pueden surgir, pero ¿hasta dónde queremos llevar los propios proyectos para en realidad darles cabida a nuestro arsenal de creaciones?, ¿qué tanto estamos dispuestos a colaborar y no sólo a quejarnos de lo que todos hacen?, ¿dónde se separan las vertientes entre los que son creadores y los que se dedican a promover creadores? Y sobre todo me voy a dormir pensando ¿Ya habrá cenado Roger Waters?
            Una persona tiene tantas facetas como gustos quiera tener, un ser humano es capaz de pertenecer a una multitud y trabajar en conjunto, como de aislarse y vomitar todo lo que los demonios le estén atormentando, sea cual sea la manera en la que te mueves por este mundo, como creador o promotor, quizá como ambas cosas, la idea de esta entrada es poner en cuestión si verdaderamente estás frente a la pantalla leyendo esta columna por el mero ocio de no hacer nada o porque en realidad esto te nutrirá para en algún punto de tu vida hacer algo con ello.

            Al final de cuentas: “El conocimiento no sirve de nada si no se pone en práctica”.

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