El
malgasto del tiempo
Judith
Guzmán
judith.guzman8@gmail.com
Somos fantasmas del pensamiento, de la pérdida
y el malgasto del tiempo:
Me coloco frente a esta hoja blanca, que poco a
poco se va llenando de letras, letras que forman palabras y palabras que se han
convertido ya en esta primer frase. El cantinfleo en la página es lo mismo que
cualquier discurso que redunda en frases prefabricadas, pero acá se ve más
estético.
El
bloqueo del artista, la inspiración del escritor y la musa de cualquier pintor
ya están por demás sobrevalorados, no es que menosprecie lo que cada quien le
llama “Iluminación divina”, pero hasta el mismo Jack White ya lo dijo en su documental Undergreatnorthenlights:
“no todos los días vas a despertar, va a bajar una luz del cielo y vas a
escribir una canción”. Si es así en tu caso, queridísimo y fino lector,
entonces aprovecha esa luz divina y hazla meramente tuya, que quizá si dejáramos
de ser cuerpo y nos convirtiéramos en la materia de la inspiración, esta
sociedad sería más sana, dejaríamos de lado problemas de ansiedad y estrés tan
recurrentes que podríamos sobrellevar una vida más plena y feliz. Pero si la
respuesta es que no es así en tu vida, y que cada día en vez de despertar con
una luz de iluminación traes cargando una tortícolis intensa, la noche no fue
lo suficientemente larga para cubrir tu insomnio, entonces algo estás haciendo
mal. Yo creo que la disciplina y el autocontrol, el orden y la planeación son
las mejores herramientas para poder llegar a grandes proyectos.
Muchas
veces me voy a dormir con la cabeza revuelta, preguntándome ¿qué tanto de lo
que nos proponemos a hacer verdaderamente lo llevamos acabo?, ¿dedicamos el
tiempo y la energía por cumplirlo en su totalidad o solamente estamos a la
espera de publicarlo en Facebook para presumirlo como un acto de mero
egocentrismo? Para ideas muchas pueden surgir, pero ¿hasta dónde queremos
llevar los propios proyectos para en realidad darles cabida a nuestro arsenal
de creaciones?, ¿qué tanto estamos dispuestos a colaborar y no sólo a quejarnos
de lo que todos hacen?, ¿dónde se separan las vertientes entre los que son
creadores y los que se dedican a promover creadores? Y sobre todo me voy a
dormir pensando ¿Ya habrá cenado Roger
Waters?
Una
persona tiene tantas facetas como gustos quiera tener, un ser humano es capaz
de pertenecer a una multitud y trabajar en conjunto, como de aislarse y vomitar
todo lo que los demonios le estén atormentando, sea cual sea la manera en la
que te mueves por este mundo, como creador o promotor, quizá como ambas cosas,
la idea de esta entrada es poner en cuestión si verdaderamente estás frente a
la pantalla leyendo esta columna por el mero ocio de no hacer nada o porque en realidad
esto te nutrirá para en algún punto de tu vida hacer algo con ello.
Al
final de cuentas: “El conocimiento no sirve de nada si no se pone en práctica”.


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