sábado, julio 13, 2013

8MM: La doble vida de Verónica; Dopples en el cine de Kiéslowski.


La doble vida de Verónica
Dopples en el cine de Kiéslowski

Martín García López


Se dice que todo ser vivo es único en el universo, irrepetible. No existen dos seres idénticos. La genética y el entorno es lo que provoca la personalidad de un individuo y por este hecho la existencia de otro es imposible. Kiéslowski contradice esa idea en el cine cuando logra crear una película que ronda en el misticismo y las posibilidades. Porque en un mundo de posibilidades infinitas, por qué no podrían existir dos personas idénticas.
            La primera parte del film inicia con Weronika, una chica que vive en Polonia y siente un gran amor por la música aunque tiene un fallo cardiaco. La segunda parte trata de Veronique, una chica que vive en Francia y también siente un amor inmenso por la música. ¿Cuál es la relación de ambas mujeres? Las dos son la misma. A qué se debe este hecho. La película está representada en que la dos no son sólo físicamente iguales, sino también en esencia, lo que siente Weronika influye directamente en la vida de Veronique y viceversa. Ambas son huérfanas de madre y tienen los mimos tics, mañas, lenguaje corporal, en sí, no hay una diferencia entre una y la otra. Werokina y  Veronique son la misma mujer, Verónica.
            La película es como mirar dentro de un caleidoscopio y ver una serie de primas iguales que se mueven en distintas direcciones. Kiéslowski juega con los cristales en su film: pelotas trasparentes, espejos, ventanas que abren un camino a otra dirección. El misticismo de la cinta hace que las imágenes bizarras funcionen, porque en un mundo donde las ancianas tullidas caminan kilómetros y los abogados son enanos, por qué no podrían existir dos mujeres idénticas. Así es como la lógica de los dopples (dobles) es establecida. Tiene personajes tan macabros como bellos que rondan entre la vida de las dos Verónicas. Esos personajes son el marco de la historia. Las guían por el mismo camino aunque ambas no lo sepan, porque no conocen la existencia la una de la otra. Son un espejo.
                El existencialismo es otra de las fuentes importantes dentro de la cinta. Una obra sensible que nos hace cuestionar sobre quiénes somos. El estado de la vida nos hace pensar que la singularidad es nuestra mayor virtud pero dicho elemento es desmentido. Los personajes dudan de su propia existencia sin saber la existencia del otro. La otredad como un espejo hace que haya una serie de posibilidades aunque todo termina en el mismo punto para ambas partes. La idea de compartir un “otro” hace que el camino sea significativo.
Irene Jacob, quien interpreta a las dos Verónicas. Tiene una actuación magistral. Mantiene la similitud de ambas mujeres pero a la vez las distingue en su conciencia. Ambas viven diferentes puntos de su vida, entre la búsqueda y la pérdida se encuentran las dos. Irene Jacob es quien logra atrapar la visión llena de pesadez. Un ejemplo del aura que inunda la cinta, es la música de Zbigniew Preisner quien con un réquiem va metiéndonos en lo oscuro del caleidoscopio para enfrentarnos con el espejo que es la película. La idea de la existencia del otro y no sólo el hecho de compartir la misma vida, sino que lo que le afecta a ese individuo afecta a uno directamente.
            Estamos frente un film que nos hace pensar sobre nuestra existencia, la individualidad de nuestro ser y ante todo, la idea de las posibilidades como reflejo de quienes somos o lo que podríamos llegar a ser. Weronika, Veronique, son la misma mujer, Verónica.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Deja tu comentario aquí