La inminente crisis del libro en papel
Jonathan Ávila Guzmán
Mañana –martes 23 de abril-
se conmemora el Día Internacional del Libro, un día muy importante para muchos
lectores y escritores que tienen ya previsto una serie de eventos para
conmemorar este día, lamentable es este día en México, pues ya que al no tener
un amplio numero de lectores ese día pasa casi desapercibido para muchos, las
instituciones parecen sepultar la lectura como en la época colonial, tal vez
será porque como dice la canción de Calle 13, “mientras se lee poco se dispara
mucho”.
Hoy lo interesante no es
que somos pocos lectores en México y esas cosas de las que yo tengo mis
reservas, lo interesante del día de mañana, es que nos encontramos en el
nacimiento o, me atrevo a decir, en el ojo del huracán de la desaparición del
libro, la casi inminente desaparición del libro en papel.
Parecieran opiniones
reaccionarias, sin embargo no puedo evitar tener posiciones conservadoras para
quienes auguran la, ya no tan distante, desaparición del libro en papel, con
las nuevas tecnologías, todo aquello que no vaya a la vanguardia de la
información o que tenga una competencia mas convincente dentro de la red, está
destinada a desaparecer.
Es triste tener que decir
que los libros en papel están prontos a exterminarse, no lo digo como si fuera
a ser mañana o el próximo año, pero con las tecnologías seductoras que ya han
cautivado a un amplio sector de los lectores en el mundo, ya podemos dar un
panorama de que los días en que el papel se volverá obsoleto, se acercan.
Aunque muchos dicen que el
libro en papel sigue siendo la mejor de las opciones, no podemos dejar de lado
el contexto social en el que nos movemos a diario, las grandes crisis
económicas que arrastran a la sociedad a niveles degradantes y miserables,
hacen que algunos lectores tengamos que recurrir a la búsqueda de los libros en
PDF, la compra de libros en E-book o las lecturas en dispositivos como Kindle.
No voy a negar que he
recurrido a esos dispositivos ante la necesidad de encontrar libros que ya no
son editados, la empresa editorial es un animal feroz que solo consume lo que
le gusta y desecha aquello que no le sirve, los libros en papel ya no son tan
redituables y por lo tanto algunas están cambiando sus conceptos por mercados
electrónicos y las ventas en línea.
Es necesario que los
libros en papel sigan existiendo, no por capricho propio, sino para no degradar
el valor de los libros, como poder valorar ese tesoro que tenemos en repisas y
estantes, que llenan al verlos. No me imagino entrando a una biblioteca donde
en lugar de estantes enormes llenos de libros, nos encontremos con un salón
lleno de computadoras o dispositivos móviles.
No me opongo a que existan
ese tipo de ofertas que benefician a un amplio numero, incluso a mi me han
servido de algo, pero ponerlo por encima de la calidad de un libro en papel, es
casi un disparate, entiendo que son mas económicos, incluso gratuitos, o que no
generar tanto espacio y son fáciles de llevar pues con una tablet o un celular
“moderno” podemos cargar hasta la biblioteca entera, pero, ¿Dónde está el valor
del libro?
Lo dejo a su criterio, esa
es mi posición, habrá quienes prefieran la modernidad y la vanguardia, no lo
niego a mi también me gusta, pero un mundo sin libros tangibles en papel, no lo
puedo imaginar, díganme conservador, que al fin y al cabo, solo en esto, si lo
soy.



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