viernes, marzo 29, 2013

DISONANTE: "Discos para agarrar a putazos”.



"Discos para agarrar a putazos”

Judith Guzmán
judith.guzman8@gmail.com


Hace días desperté de uno de esos sueños donde las sábanas están pegadas al cuerpo y la playera empapada en sudor, no, no era un sueño húmedo, estaba destrozando la cabeza de una tipa que me tenía hasta la madre y de pronto en mi instinto de partirle su orgullo terminé desbaratándole el cráneo sobre el pavimento de una banqueta. No llegué a pedirle que mordiera la acera, simplemente la tome del cabello y destrocé su rostro hasta que la sangré dejó manchada mi cara, no necesité de un extinguidor para hacer lo que tenía que hacer con mis propias manos. Desperté con la mandíbula cansada y no pude hacer otra cosa más que buscar todos esos discos que alguna vez me han provocado agarrarlos a putazos, destrozar sus carátulas sobre la acera y dejarlos convalecientesen añicos para que nadie pueda volver a sintonizarlos.


Graviti X – Truckfighters
2006

Podría sentarme frente a este LP y visualizar una batalla campal en cámara lenta con cada track de este disco, sus piezas son excesivamente largas y a veces se vuelve un tanto cansada esa voz que sobresalta de efectos, así que si me tomara enojada este disco no sólo me daba de putazos a cualquier cabrón que tenga enfrente, además terminaría odiando todo el LP, que es fuerte en fuzz y seco en tarola y toms, pero definitivamente como una Ninel Conde: Belleza para camionero blanco.


Bastard - Tyler the creator
2009

Si hay un hijo de puta que merece que alguien le calle el hocico es Tyler the creator, un vato que se las da de muy heater con sus líneas de rap intensas y sonido de producción totalmente downbeat/Lo-fi. Se dice que odia a todo mundo, pero ya no sé si creerle más a él o al famoso Slim Shaddy, si hablar de sodomía, consumo de cocaína y su preferencia por cartoon network que por Crepúsculo (My TV stays on Cartoon Network, fuck that Twilight shit.) es odio puro, entonces estamos lejos de comprender la irrazon de esteproducto que se ha creado por un grupito de californianos que decidieron poner sus traumas y frustraciones en un LP. Su disco es cansado, en algún momento de su carrera tendrá que seguir siendo autodidacta como la wiki lo describe o terminará siendo uno más en el maremoto de la web. Simplemente es un negro que como muchos otros, comenzó a hacer rap con letras en contra de los homosexuales y en pro de satanás, abusa de ser pretencioso y sinceramente creo que juega más con el concepto de “rudo” que de músico.


Mexican Spaghetti western – Chingon
2004

Para todos aquellos que defienden asiduamente la idea de que los grupos latinos tienen que usar letras en español, este es un claro ejemplo de la mierda que se puede generar incluso cuando se tiene la “puntualísima” idea de escribir letras en el idioma nativo. Comenzando con Se me paró, una canción, que si intentó ser graciosa y provocadora, lo único que hace es caer en la nefasta insinuación a una mujer de un coqueteo. El disco mezcla absurdamente guitarras al estilo speed-metal con toques de arpegio español y castañuelas en momentos que se fusionan con trompetazos. En Severina nos intruducen la voz de una mujer, que habla de otra mujer, una letra sin sentido que para lo único que sirve es para crear cierta conmoción ante el oyente, a mi me provocó el forward. Podría utilizar el Rey de los Chingones para alguna película de Rodriguez, solamente ahí, en el absurdo de una historia puede caer este disco. Absurdo, pretencioso y un disco para darle de madrazos al oído o para regalárselo a Arjona (siempre que queremos comparar la mierda con la mierda terminamos con Arjona).


The Grey Album – Danger Mouse
2004

No todo lo que se convine con The Beatles vale la pena ser escuchado, es como un día encontré un disco de canciones de ellos mismos en cantos gregorianos, eso como ¿para qué? Para que los fans de los ingleses terminen comprando un disco que sólo escucharán una vez. En este caso, no todo lo que le sumes Danger Mouse vale la pena. En la canción What more can I say, de fondo se escucha el piano de Paul McCartney y los coros de Lennon que se mezclan con líneas de bajo y la voz obscura de Jay Z, la canción quedó hecha una mierda. En el Encorehay una saturación excesiva de las líneas de sonido, es una lucha como de virtual DJ amateur por intentar sincronizar dos piezas que hablan y que no llegan a ningún lado. Puedo seguir, cada pieza se pone peor, se satura y no se puede disfrutar una o la otra, es un conflicto cacofónico donde el señor Danger cayó en el verdadero peligro.


Bonus Track
No doubt – Push and shove
2012

¿Qué pasó con Spiderweaps, bathwater, sunday morining e incluso con la ya muy popera Hella Good? Acaso de pronto Toni Kanal, Adrian Young y Tom Dumont decidieron hacerle un disco especial a Gwen Stefani, como su carrera solista resultó ser un fetiche hacía sus tendencias y ganas asiáticas, decidieron hacer un comeback super chafa donde el disco no sólo está overproduced sino que incluso cae en lo excesivo y deja de lado toda la escencia noventera de los ska-rock No doubt, son más viejos y más ridículos, Gravity es una melosidad que cae en la sobredosis diabética, con esos agudos que necesita un remix de antro, ahí como de la 9na canción (Sparkle) como que intenta retomar las guitarritas y percusiones en batería que hacían danzar con No Doubt, aún así ya para sus dos últimas canciones todo vuelve a caer. Si su intención era mezclar el sonido catchy que hoy en días ha creado hitazos seguros (synths ochenteros, voces agudas, una mujer en el micrófono, esa “frescura” para el coche), en este caso no lo fue. Perdieron toda esa singularidad que tenían y sólo dejaron los gemidos gozosos de Gwen Stefani que ahora en vez de parecer excitantes o tiernos (con el hilito rojo de la tanga de fuera) ya son de una cougart  y nos foreverazos aferrados a lo que algún día fue No Doubt, que, bueno, no hay duda de que eso ya murió. Sería mejor que se dedicaran a diseñar ropa (donde sólo ponen su nombre en la marca y el talento le pertenece a otra persona) o a hacer Reality shows, quizá eso les funcionaría mejor.


Así, gracias a aquel sueño donde destrozaba el rostro de una tipeja que se lo merecía (en la realidad onírica), ahora me he depurado de 5 discos que no valen la pena uno solo de sus GBytes en mi musiteca. Es bueno tener mucha música, pero ya con la edad (que comienza a caer sobre mi cabeza) hay que saber discernir entre lo que uno escucha y lo que se almacena, así como las cosas se vuelven tiliches también la música mala.

Hoy, no hay música de descarga, ya la tiré a la papelera y fue borrada para la posteridad. 

2 comentarios:

  1. no quisiera ser la chica de tu sueños !

    ResponderBorrar
  2. No estás obligada a saberlo y claro está que hay que respetar tu punto de vista, pero Chingón es un grupo nada pretencioso y sí que muy poco se toma en serio. Tiene colaboraciones del propio Robert Rodriguez y han participado en un par de soundtracks de pelis del mismo director. El álbum que mencionas es una muestra de su particular visión de eso, de un "supuesto" Mexican spaguetti western. No quieren compararse con Los Lobos, ni "enorgullecerse" de su chicano-lifestyle. Simple y llanamente interpretan su visión particular, una que comparten con Rodriguez y su mundo tan peculiar reflejado sobre todo en Desperado y Once Upon a time in Mexico.

    ResponderBorrar

Deja tu comentario aquí