Judith Guzmán
Para cuando los noventas estaban terminando y las Spice Girls y Marilyn Manson eran el foco de la industria musical, Beck componía –por el lado alternativo- piezas ganadoras de Grammy's y buenas críticas en la Rolling Stone, ejemplo de esto el exitosísimo disco Odelay. Pero de ese disco ya se ha hablado bastante, ahora quiero tomar el foco de atención hacia un disco de transición de este artista de la música contemporánea, en definitiva su disco Mutations dio paso a un nuevo proceso de creación musical que se apropió del fin de una etapa lo-fi para pasar a una más producida, pero no desmerecedora de un valor y una aportación a la cartera de trabajos de este ya consolidado músico.
El Mutations es un disco sombrío, lleno de una energía introspectiva y definitivamente uno para escucharse con audífonos mientras se transita por alguna ciudad llena de caos. Con sus beats delicados, arreglos de cuerda que se compaginan con una buena armonía hecha por los sintetizadores análogos y teclados Moog, Beck toca la armónica y la guitarra acústica llenando con melodía en la voz.
Lo que me sorprende de este disco es la forma tan rápida en que fue grabado, bastaron dos semanas para que los trece tracks de esta obra estuvieran completas. Los músicos que Beck utilizó para su grabación no conocían las canciones, llegaban al estudio y simplemente los micrófonos estaban encendidos, sobre la base practicaban unos veinte minutos y de ahí surgía la maravilla de tener una conexión musical entre los presentes.
Mucho de este trabajo se lo debemos también a los excelentes ingenieros de audio, pero especialmente a su productor Nigel Godrich (conocido por su excelente trabajo con el "Ok Computer" de Radiohead, 1997), pues hay líneas de arreglos de cuerdas con disonancia que no están sincronizadas, pero que crean armonías hermosas. Sólo con un productor que conecta con el músico y del calibre de Nigel, este trabajo de grabación express se culminó perfectamente, se compaginó con las improvisaciones que fueron surgiendo, y los canales de grabación simultánea resultaron ser un producto de calidad.
Una de las piezas representativas del disco es "Nobody's fault but my own", que combina sonidos mediorientales con una lírica que habla de un blues desgastado (wasted blues). Para mitad del disco el sonido brasileño del bossa-nova llegará a nuestros oídos pues "Tropicalia" (también nombre del movimiento musical de los 60's en Brasil) es la canción que realza el gusto de Beck por los sonidos latinos, mismo que se suma a la importancia del nombre del disco proveniente de la banda 60tera Os Mutantes, del cual Beck afirma haberse inspirado para el nombre de Mutations.
Es un disco de blues, de melancólica nostálgica, con una voz exhausta y tranquila, con una variedad en instrumentos y arpegios en la guitarra acústica, pero sobre todo con el amor como una habitación de botellas rotas… cerca del fuego cantando de nuevo (My love is a romo of broken bottles… upon the funeral firme and sing it againg).
El épico desenlace del disco cae desde la pieza más experimental y ruidosa de todo el disco "Dimond bollocks" hasta retornarnos a la dulzura de "Runners dial Zero". Mutations es una metáfora a los cambios musicales característicos en Beck y un disco que no se lo puede perder ningún melómano.
Playlist
1. "Cold Brains" – 3:41
2. "Nobody's Fault but My Own" – 5:02
3. "Lazy Flies" – 3:44
4. "Canceled Check" – 3:14
5. "We Live Again" – 3:05
6. "Tropicalia" – 3:20
7. "Dead Melodies" – 2:36
8. "Bottle of Blues" – 4:56
9. "O Maria" – 3:59
10. "Sing It Again" – 4:19
11. "Static" – 11:20
Bonus tracks (dependiendo la versión, varía el material extra)
"Dimond Bollocks"
"Runners dial Zero"
Videos:
@judi_jude




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