Luto por
Enrique Sierra,
guitarrista de Radio Futura, banda del pasado y de
siempre
Alfonso Morcillo
“Y
te buscas una novia que te quiera escuchar y te cuelgas de ella o te tiras al
mar”
Radiofutura/La
negra flor
No
acostumbro escribir artículos que traten de otros en los que soy protagonista,
o eso creo. Pero en este preciso momento pasan un par de situaciones que debo
mencionar. Tengo una fractura de un dedo de la mano derecha y escribo esto a
dedazos de la mano izquierda, a duras penas. Escribo esto por encargo. Si tiene
errores, lector, perdóneme.
Dos.
Vengo de un velorio de un amigo cercano y me entero por las noticias de la
muerte de Enrique Sierra, pieza fundamental de la banda de rock española de los
años 80, Radio Futura.
Tres.
No cometeré el error de Sealtiel Alatriste, quien hace unas semanas ganó el
premio más importante de literatura en México y luego renunció a él y a su
cargo en la UNAM a consecuencia de reconocer que había usado sin citar párrafos
de otros artículos en artículos suyos.
Dicho
esto, cito la nota aparecida ayer en el diario El País: “La trayectoria de Enrique Sierra , que
falleció ayer en el hospital clínico San Carlos de Madrid a los 54 años, a
consecuencia de problemas derivados de una larga enfermedad renal, estará por
siempre vinculada a Radio Futura. Da igual que el grupo se disolviera en 1992;
da igual que él ganase dos Grammy latinos en 2002 y 2004 como ingeniero
de sonido, trabajando en discos de Rosario Flores. O que grabara discos con
grupos como Los Ventiladores y Klub (en el que se volvió a unir a su viejo
amigo Luis Auserón); o que fundase en 2007 el portal de Internet 127.es, con la
idea de proporcionar de forma legal y gratuita música, textos, imágenes o
vídeos en formato digital. Un nombre, 127, que era también el que había usado
para un proyecto de música infantil, junto a su esposa, Pilar Román. Todo eso
quedó a la sombra de los doce años que su guitarra acerada formó parte de Radio
Futura”.
Y
continúo citando: “El sonido que desarrolló era tan fundamental para las
canciones del grupo, como lo fue su cresta punk para la imagen. El proyecto de
lo que se convertiría en una de las bandas esenciales para entender la historia
del rock en español lo puso en marcha con los hermanos Luis y Santiago Auserón
a finales de los setenta. Él venía de Kaka de Luxe, conjunto seminal de la
movida madrileña, en el que también figuraban Carlos Berlanga, Fernando
Márquez, El zurdo y Olvido Gara, Alaska”.
Cumplidos
los formalismos que espero hayan hecho al lector llegar a estas líneas, diré
más y diré de mi no ronco ni ranchero ni joven pecho: Si no has escuchado a Radio
Futura quizá no hayas escuchado nada más que reguetón y seas un joven de
pantalones debajo de la cadera; o quizás no los has escuchado porque eres un
viejo que prefirió oír a Ace of base y a Michael Jackson o porque eso del
movimiento Rock en tu idioma de principios de los 90 del siglo pasado nunca te
llegó ni te dijo ni te significó nada; o quizá me equivoco (siempre me
equivoco) y eres un fan aferrado que tararea todos los ritmos y recuerda todas
las letras de Radio Futura; o quizá eres un lector, simplemente un lector ávido
de buenas historias que se pregunta quiénes diablos fueron estos roqueros
españoles.
El
periodista Mikel López Iturriaga escribió alguna vez que Radio Futura “trazó
una de las carreras más brillantes del rock en español de aquella década, que
fue pionero del encuentro de este género con lo latino, que trató de mantener
una actitud ética en un negocio lleno de tiburones, y que prefirió
autodisolverse antes que oxidarse en 1992”.
A
principios de verano de 1979 aparece la nueva banda, cuya primera formación la
integran los hermanos Auserón, que serían guitarra y voz (Santiago) y bajo
(Luis). El ayer fallecido Enrique Sierra y por quien se escriben estas líneas,
guitarra solista, provenía del punk de Kaka de Luxe. Herminio Molero (compositor
y sintetizadores) y Pérez Grueso
completan la formación. Carlos Solrac Velázquez (excomponente de Nada) se
incorporaría pronto a la batería. La banda grabaría en total seis discos, uno
en vivo y una recopilación y la base del grupo recaería en los primeros tres.
Música moderna de 1980 “supone un
estallido en los medios y tiene un éxito inesperado fuera de los ambientes
especializados”.
La ley del desierto / La ley del
mar
de 1984 “está divido en dos partes. La primera parte, La ley del desierto, tiene
un carácter más punk y metálico, seco y duro; la segunda, La ley del mar, con
sonidos más acuosos, inicia la senda "latina" de Radio Futura”. Es en
este álbum donde podemos escuchar una de las más recordadas canciones de la
agrupación: Escuela de calor, la cual
“quería meter el castellano en una rítmica afroamericana. En esa época
tocábamos con pulsión casi punki, pero queríamos que tuviese una subdivisión
funk. Y entre el punk y el funk queríamos que el castellano se expresase con
libertad”, dijo Santiago Austerón en alguna entrevista.
De un país en llamas de 1985 es un “álbum
que tiende al barroquismo por estar cargado de innovaciones tecnológicas (ecos,
golpes metálicos, ruidos), por lo que en ocasiones la producción queda por
encima del trabajo del grupo. Aún así, su sonido contundente y oscuro y
misteriosa atmósfera, y sus letras crípticas, darán lugar a un puñado de temas
que se encuentran entre los clásicos de la banda («El tonto Simón», «No
tocarte», «Han caído los dos»)”.
La canción de Juan Perro de 1987 “reorientaría
definitivamente su carrera artística, "depurando el sonido, los arreglos,
el nuevo estilo que pretendíamos tener al alcance de la mano” y es en este
disco donde se incluye el tema La negra
flor, un himno a la ciudad de Barcelona y que mí en lo particular me parece
genial y el más emblemático de la banda.
Vendría
luego Escuela de calor, el en vivo
de Radio Futura de 1989.
Veneno en la piel de 1990 “se propone
grabar con un sonido limpio y claro, buscando una sónica sencilla y tratando de
recuperar el magnetismo de las grabaciones originales de los sesenta,
recuperando planteamientos artesanales del sonido eléctrico”.
Tierra para bailar de 1992, con el que “se pone fin
al contrato que Radio Futura tenía con Ariola y, por tanto, también es el fin
de la propia banda”.
Y por
último una recopilación, Rarezas: Radio
Futura, de 1992.
Ayer,
pues, leí la siguiente noticia: “Enrique Sierra, que falleció ayer en el
hospital clínico San Carlos de Madrid a los 54 años, a consecuencia de
problemas derivados de una larga enfermedad renal, estará por siempre vinculada
a Radio Futura. Da igual que el grupo se disolviera en 1992; da igual que él
ganase dos Grammy latinos en 2002 y 2004 como ingeniero de sonido, trabajando
en discos de Rosario Flores. O que grabara discos con grupos como Los
Ventiladores y Klub (en el que se volvió a unir a su viejo amigo Luis Auserón);
o que fundase en 2007 el portal de Internet 127.es, con la idea de proporcionar
de forma legal y gratuita música, textos, imágenes o vídeos en formato digital.
Un nombre, 127, que era también el que había usado para un proyecto de música
infantil, junto a su esposa, Pilar Román. Todo eso quedó a la sombra de los
doce años que su guitarra acerada formó parte de Radio Futura”.
Hoy
creo que esa banda y el sonido de la guitarra del fallecido Enrique Sierra y
las letras de la banda permanecerán muchísimos más años en el gusto de miles de
hispanoamericanos.
Hoy
estoy de luto por mi amigo muerto. Y también porque falleció este genial
guitarrista de esta imprescindible banda de rock. Es un sábado frío y triste.
Pondré a Radio Futura para hacerlo más llevadero.
Artículo escrito con información de
un excelente texto de la Wikipedia sobre Radio Futura.
*
* *
Alfonso Morcillo. (DF). Fue co-editor de
los fanzines Los Avengers y Valiant 76. Tiene publicado el libro de
relatos Edificio A, Departamento 69 (Editorial
Fridaura, 2009). Sus textos aparecen en varias revistas a nivel nacional, entre
ellas Generación y Clarimonda.



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