sábado, febrero 18, 2012

SONITUS: Luto por Enrique Sierra, guitarrista de Radio Futura



Luto por Enrique Sierra,
guitarrista de Radio Futura, banda del pasado y de siempre

Alfonso Morcillo


“Y te buscas una novia que te quiera escuchar y te cuelgas de ella o te tiras al mar”
Radiofutura/La negra flor

No acostumbro escribir artículos que traten de otros en los que soy protagonista, o eso creo. Pero en este preciso momento pasan un par de situaciones que debo mencionar. Tengo una fractura de un dedo de la mano derecha y escribo esto a dedazos de la mano izquierda, a duras penas. Escribo esto por encargo. Si tiene errores, lector, perdóneme.
Dos. Vengo de un velorio de un amigo cercano y me entero por las noticias de la muerte de Enrique Sierra, pieza fundamental de la banda de rock española de los años 80, Radio Futura.
Tres. No cometeré el error de Sealtiel Alatriste, quien hace unas semanas ganó el premio más importante de literatura en México y luego renunció a él y a su cargo en la UNAM a consecuencia de reconocer que había usado sin citar párrafos de otros artículos en artículos suyos.
Dicho esto, cito la nota aparecida ayer en el diario El País: “La trayectoria de Enrique Sierra , que falleció ayer en el hospital clínico San Carlos de Madrid a los 54 años, a consecuencia de problemas derivados de una larga enfermedad renal, estará por siempre vinculada a Radio Futura. Da igual que el grupo se disolviera en 1992; da igual que él ganase dos Grammy latinos en 2002 y 2004 como ingeniero de sonido, trabajando en discos de Rosario Flores. O que grabara discos con grupos como Los Ventiladores y Klub (en el que se volvió a unir a su viejo amigo Luis Auserón); o que fundase en 2007 el portal de Internet 127.es, con la idea de proporcionar de forma legal y gratuita música, textos, imágenes o vídeos en formato digital. Un nombre, 127, que era también el que había usado para un proyecto de música infantil, junto a su esposa, Pilar Román. Todo eso quedó a la sombra de los doce años que su guitarra acerada formó parte de Radio Futura”.
Y continúo citando: “El sonido que desarrolló era tan fundamental para las canciones del grupo, como lo fue su cresta punk para la imagen. El proyecto de lo que se convertiría en una de las bandas esenciales para entender la historia del rock en español lo puso en marcha con los hermanos Luis y Santiago Auserón a finales de los setenta. Él venía de Kaka de Luxe, conjunto seminal de la movida madrileña, en el que también figuraban Carlos Berlanga, Fernando Márquez, El zurdo y Olvido Gara, Alaska”.
Cumplidos los formalismos que espero hayan hecho al lector llegar a estas líneas, diré más y diré de mi no ronco ni ranchero ni joven pecho: Si no has escuchado a Radio Futura quizá no hayas escuchado nada más que reguetón y seas un joven de pantalones debajo de la cadera; o quizás no los has escuchado porque eres un viejo que prefirió oír a Ace of base y a Michael Jackson o porque eso del movimiento Rock en tu idioma de principios de los 90 del siglo pasado nunca te llegó ni te dijo ni te significó nada; o quizá me equivoco (siempre me equivoco) y eres un fan aferrado que tararea todos los ritmos y recuerda todas las letras de Radio Futura; o quizá eres un lector, simplemente un lector ávido de buenas historias que se pregunta quiénes diablos fueron estos roqueros españoles.
El periodista Mikel López Iturriaga escribió alguna vez que Radio Futura “trazó una de las carreras más brillantes del rock en español de aquella década, que fue pionero del encuentro de este género con lo latino, que trató de mantener una actitud ética en un negocio lleno de tiburones, y que prefirió autodisolverse antes que oxidarse en 1992”.
A principios de verano de 1979 aparece la nueva banda, cuya primera formación la integran los hermanos Auserón, que serían guitarra y voz (Santiago) y bajo (Luis). El ayer fallecido Enrique Sierra y por quien se escriben estas líneas, guitarra solista, provenía del punk de Kaka de Luxe. Herminio Molero (compositor y  sintetizadores) y Pérez Grueso completan la formación. Carlos Solrac Velázquez (excomponente de Nada) se incorporaría pronto a la batería. La banda grabaría en total seis discos, uno en vivo y una recopilación y la base del grupo recaería en los primeros tres.


Música moderna de 1980 “supone un estallido en los medios y tiene un éxito inesperado fuera de los ambientes especializados”.

La ley del desierto / La ley del mar de 1984 “está divido en dos partes. La primera parte, La ley del desierto, tiene un carácter más punk y metálico, seco y duro; la segunda, La ley del mar, con sonidos más acuosos, inicia la senda "latina" de Radio Futura”. Es en este álbum donde podemos escuchar una de las más recordadas canciones de la agrupación: Escuela de calor, la cual “quería meter el castellano en una rítmica afroamericana. En esa época tocábamos con pulsión casi punki, pero queríamos que tuviese una subdivisión funk. Y entre el punk y el funk queríamos que el castellano se expresase con libertad”, dijo Santiago Austerón en alguna entrevista.

De un país en llamas de 1985 es un “álbum que tiende al barroquismo por estar cargado de innovaciones tecnológicas (ecos, golpes metálicos, ruidos), por lo que en ocasiones la producción queda por encima del trabajo del grupo. Aún así, su sonido contundente y oscuro y misteriosa atmósfera, y sus letras crípticas, darán lugar a un puñado de temas que se encuentran entre los clásicos de la banda («El tonto Simón», «No tocarte», «Han caído los dos»)”.

La canción de Juan Perro de 1987 “reorientaría definitivamente su carrera artística, "depurando el sonido, los arreglos, el nuevo estilo que pretendíamos tener al alcance de la mano” y es en este disco donde se incluye el tema La negra flor, un himno a la ciudad de Barcelona y que mí en lo particular me parece genial y el más emblemático de la banda.

Vendría luego Escuela de calor, el en vivo de Radio Futura de 1989.

Veneno en la piel de 1990 “se propone grabar con un sonido limpio y claro, buscando una sónica sencilla y tratando de recuperar el magnetismo de las grabaciones originales de los sesenta, recuperando planteamientos artesanales del sonido eléctrico”.

Tierra para bailar de 1992, con el que “se pone fin al contrato que Radio Futura tenía con Ariola y, por tanto, también es el fin de la propia banda”.

Y por último una recopilación, Rarezas: Radio Futura, de 1992.

Ayer, pues, leí la siguiente noticia: “Enrique Sierra, que falleció ayer en el hospital clínico San Carlos de Madrid a los 54 años, a consecuencia de problemas derivados de una larga enfermedad renal, estará por siempre vinculada a Radio Futura. Da igual que el grupo se disolviera en 1992; da igual que él ganase dos Grammy latinos en 2002 y 2004 como ingeniero de sonido, trabajando en discos de Rosario Flores. O que grabara discos con grupos como Los Ventiladores y Klub (en el que se volvió a unir a su viejo amigo Luis Auserón); o que fundase en 2007 el portal de Internet 127.es, con la idea de proporcionar de forma legal y gratuita música, textos, imágenes o vídeos en formato digital. Un nombre, 127, que era también el que había usado para un proyecto de música infantil, junto a su esposa, Pilar Román. Todo eso quedó a la sombra de los doce años que su guitarra acerada formó parte de Radio Futura”.
Hoy creo que esa banda y el sonido de la guitarra del fallecido Enrique Sierra y las letras de la banda permanecerán muchísimos más años en el gusto de miles de hispanoamericanos.
Hoy estoy de luto por mi amigo muerto. Y también porque falleció este genial guitarrista de esta imprescindible banda de rock. Es un sábado frío y triste. Pondré a Radio Futura para hacerlo más llevadero.

Artículo escrito con información de un excelente texto de la Wikipedia sobre Radio Futura.


* * *


Alfonso Morcillo. (DF). Fue co-editor de los fanzines Los Avengers y Valiant 76. Tiene publicado el libro de relatos Edificio A, Departamento 69 (Editorial Fridaura, 2009). Sus textos aparecen en varias revistas a nivel nacional, entre ellas Generación y Clarimonda.   

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