sábado, agosto 03, 2013

8MM: El quinto mandamiento de Rafael Lara.


El quinto mandamiento de Rafael Lara

Arnulfo Valdez Oleta


Me encontraba en Culiacán, Sinaloa cuando me invitaron a una sala del MASIN (Museo de Artes de Sinaloa) a ver una película gratis. Cuando el nombre del filme desbordó por una de las bocas, intuí que era una película gringa gore. Sin embargo, para mi sorpresa, era una mexicana y del mismísimo cine nuovo mexicano. Así pues, emocionado entré a la sala para ver y extraer de la película algo que contar hoy para esta su querida columna 8mm.
La película trata de un asesino serial (Víctor), que tiene problemas psicológicos gracias a los tratos recibidos tanto en su casa como en la iglesia de su pequeño pueblo de parte del padre. Lo que caracteriza a este asesino es que es un feminicida, ya que quiere eliminar todo rastro de lujuria en las féminas, puesto que le enseñaron de pequeño que el deseo sexual era malo. Para lograr su cometido, el asesino gana la confianza de las mujeres usando el único talento que la vida le dio, que fue el dibujar; dibujaba a sus presas y se las mostraba para luego ya sabemos qué.
Debo decir que la película está buena, pero no tan buena, está como diría mi colega y amigo Martín García: dominguera. La trama es buena, las actuaciones no están hiperbolizadas, muy buenos encuadres departe de la fotografía, la banda sonora adecuada al tema, el maquillaje ni se diga pues hicieron un trabajo excelente. Entonces, ¿Por qué no es tan buena? Por su predictibilidad. Fue en algunas secuencias muy predecible. Me llamaba la atención que las personas de tercera edad que estaban sentadas detrás, sin pena, revelaran lo que iba a pasar después, lo cual nos causaba a todos en esa pequeña sala un poco de gracia.
En cuanto a los personajes, sólo uno fue el que estuvo de más. El único que me hizo ruido fue el detective. Típico personaje estereotipado de hombre malo y duro, pero en esta ocasión domado por las riendas del alcohol a causa de la muerte de su hermana. Un personaje totalmente inútil ¿por qué? No hizo nada en toda la película, lo que sí hizo fue dejar la botella que por inercia todos sabemos que estos personajes están predestinados a dejarla para un bien (Júzguenlo ustedes mismos).
Volviendo al filme, trata dos temas: el religioso y el psicológico. Aquí el que predomina es el psicológico y no una demanda tal cual al pederasta religioso. Claro, el detonante es lo que el padre le hizo de pequeño a Víctor, mas todo el desastre es un problema mental del protagonista lo cual dejará liberar a través de una oración y no con ayuda médica, tal cual lo hacen las personas que se niegan a recibir de ésta porque refutan su enfermedad y se sienten más cómodos el liberarse de culpas ante algo sobrenatural.
Aunque “dominguera”, sí la volvería a ver en la comodidad de mi casa. Por lo general, se las recomiendo, por algo hice esta reseña. Así que, por favor niños, ¿ya estudiaron los 10 mandamientos? 

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