miércoles, julio 24, 2013

LOS IRREVERSIBLES: Tres disparos virtuales de Jorge Chípuli.


Jorge Chípuli (Monterrey, Nuevo León, México, 1976). Obtuvo el premio de cuento de la revista La langosta se ha posado en 1995 y fue becario del Centro de Escritores de Nuevo León. Obtuvo el segundo lugar del premio de minicuento: La difícil brevedad en 2006. Ha colaborado con textos en diferentes revistas como Literal, Urbanario, Rayuela, Oficio, Papeles de la Mancuspia, La langosta se ha posado, Literatura Virtual, Nave, Umbrales, la española Miasma y la argentina Axxón. Ha sido incluido en las antologías: Columnas, antología del doblez (ITESM, 1991); Natal, 20 visiones de Monterrey (Clannad 1993); Silicio en la memoria (Ramón Llaca, 1998); Quadrántidas (UANL, 2011); y Mundos Remotos y Cielos Infinitos (UANL, 2011).


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ELIZA

En el funeral se quedó sentada mucho tiempo, sin expresión alguna. Los asistentes se asomaban a su mirada de sangre fría. No había órdenes que cumplir ni lágrimas que llorar.
Finalmente se acercó al cadáver de su padre. Un mecanismo se activó al detectar la presencia de la rapaz. Los ojos sin vida se abrieron y emitieron una señal infrarroja: debía eliminar a todos los presentes. También tenía que besarlo en la boca para extraer la última pieza del rompecabezas. Tragó el contenido, el cual se integró a su organismo entibiando su sangre. Recordó cada una de las ejecuciones efectuadas en su pasado. Miró a las personas que pronto tendría que hacer pedazos, al hombre que yacía ante ella, y rompió en llanto.


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INSTRUCCIONES

1. Imagínense como parte del plástico, y que esté llena azul el edificio donde ustedes habitan, llena los espacios vacíos.
2. Caminen, escuchen el sonido cristalino que provocan al rozar con el material del que han sido envueltos.
3. Miren sus manos llenas de estructuras, de cadenas de átomos que son esferas rojas y máquinas.
4. Recuerden la madera de su infancia, había juguetes de colores; traspasen como fantasmas la puerta.
Hecho esto, y sin dejar de ser plástico, saquen una moneda y mírenla fijamente. ¿Pueden escuchar como chilla? ¿Pueden ver que es en realidad líquido y a veces niebla?


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CADENAS

Recombinar mi secuencia,
nutrirme de átomos dispersos
como un rostro que nace de la arena.

Si sólo fuera yo,
no este mar que devora cielos
que vomita mar.

El movimiento, las olas,
no los pude evitar,
mis brazos son cortos
y mi cuerpo ligero.

Cuando alguien distraído
nos vio en forma de llamas
no nos tocó.

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