![]() |
| Foto tomada de CEIS + Centro de Estudios en Imagen y Sonido. |
Durante años hemos crecido con un gran
resentimiento a la prensa que únicamente nos muestra lo que le conviene. El
revelarse ante este hecho y buscar la forma independiente de expresar nuestras inquietudes
siempre será un acto de valor, porque hablar de política, música y de aquellos
sentimientos profundos que nos carcomen, siempre vendrán acompañados de un
inminente riesgo.
Por Lizbetha López
El viernes 31 de mayo en presencia de
un gran público de estudiantes de Fotografía, Comunicación, Filosofía e incluso
uno que otro curioso que se acercó, se presentó en Tijuana el documental Letras al margen realizado por Sebastián
Días Aguirre, este proyecto austero trató de la producción de revistas
independientes conocidas como fanzines. El evento fue dirigido por el
escritor, periodista y músico Rafa
Saavedra, quien hace fanzines desde los 80's tales como: Velocet
y El
centro de la rabia, en los que hablaba acerca de la cultura alternativa,
de la música underground y todo aquello que no era fácil de conseguir.
Fotografías, opiniones y comentarios
se dieron cita en el evento, donde también se cuestionó el hecho de que algunos
de los fanzines estaban bien arraigados a los sentimientos, y cómo algunos
autores reflejaban depresiones por el uso extremo de las drogas y alcohol,
apoderándose del espacio y haciéndolo un desahogo personal, perdiendo el
objetivo del mismo.
![]() |
| Foto tomada de CEIS + Centro de Estudios en Imagen y Sonido. |
El entrevistado fue el fanzinero José Ángel Rincón originario de Tijuana
y editor de los fanzines Trac! Trac! Trac! y El
Kolibry.
José: Yo tenía ganas de hacer un proyecto por mi amor a la música, pero en realidad no sabía cómo hacerlo, escuchaba estaciones de
radio, leía periódicos y me preguntaba ¿dónde están las fotos y esa información
que yo buscaba? Así me vi en la necesidad de buscar mi propio espacio para
hablar de mí interés; en octubre del 1994 saqué mi primer número de El Kolibrí, fue más que nada recorte
fotos, una máquina de escribir y mucho valor. Este fanzine duró hasta 1997 con 10
números publicados, en los cuales hablé del rock nacional, internacional y
siempre enfocándome a lo independiente.
Lo
más importante del proceso de hacer El Kolibrí fueron las consecuencias, esas
reacciones que se desencadenaron fueron muy interesantes. Poco a poco me di a
conocer en la escena donde se creó este
circuito que se hace no solo en Tijuana sino en otros lados. Después de leer el
fanzine Velocet en una nota llamada “El enfado con los fanzines…”, decidí que tenía que perfeccionar mí proyecto,
tenía que tener cierta formalidad con la realidad y así nació el fanzine Trac! Trac! Trac!, que duró hasta
1999 y después evoluciónó a revista electrónica donde tuve algunas
colaboraciones de otras personas.
Acá
en Tijuana yo hacía fanzines muy
diferentes al del interior de la república, nuestras condiciones eran
diferentes por estar cerca de la frontera, yo me enfocaba más a la buena vibra
y a dar a conocer las bandas de la localidad sin tirar tanta cera a la política,
ni a las otras bandas, era más bien
informativo y pocas veces se veía reflejado mi sentir en ellas, pues yo no use
drogas ni ingerí alcohol, hasta ahora que ya soy grande tomé mi primera chela.



Con razon todos estaban afuera, no habia sillas!
ResponderBorrar