miércoles, junio 05, 2013

Letras al margen; fanzines en Tijuana.

Foto tomada de CEIS + Centro de Estudios en Imagen y Sonido.

Durante años hemos crecido con un gran resentimiento a la prensa que únicamente nos muestra lo que le conviene. El revelarse ante este hecho y buscar la forma independiente de expresar nuestras inquietudes siempre será un acto de valor, porque hablar de política, música y de aquellos sentimientos profundos que nos carcomen, siempre vendrán acompañados de un inminente riesgo.


Por Lizbetha López


El viernes 31 de mayo en presencia de un gran público de estudiantes de Fotografía, Comunicación, Filosofía e incluso uno que otro curioso que se acercó, se presentó en Tijuana el documental Letras al margen realizado por Sebastián Días Aguirre, este proyecto austero trató de la producción de revistas independientes conocidas como fanzines. El evento fue dirigido por el escritor, periodista y músico Rafa Saavedra, quien hace fanzines desde los 80's tales como: Velocet y El centro de la rabia, en los que hablaba acerca de la cultura alternativa, de la música underground y todo aquello que no era fácil de conseguir.
Fotografías, opiniones y comentarios se dieron cita en el evento, donde también se cuestionó el hecho de que algunos de los fanzines estaban bien arraigados a los sentimientos, y cómo algunos autores reflejaban depresiones por el uso extremo de las drogas y alcohol, apoderándose del espacio y haciéndolo un desahogo personal, perdiendo el objetivo del mismo. 
Foto tomada de CEIS + Centro de Estudios en Imagen y Sonido.
El entrevistado fue el fanzinero José Ángel Rincón originario de Tijuana y editor de los fanzines Trac! Trac! Trac! y El Kolibry.
José: Yo tenía ganas de hacer un proyecto por mi amor a la música, pero en  realidad no  sabía cómo hacerlo, escuchaba estaciones de radio, leía periódicos y me preguntaba ¿dónde están las fotos y esa información que yo buscaba? Así me vi en la necesidad de buscar mi propio espacio para hablar de mí interés; en octubre del 1994 saqué mi primer  número de El Kolibrí, fue más que nada recorte fotos, una máquina de escribir y mucho valor. Este fanzine duró hasta 1997 con 10 números publicados, en los cuales hablé del rock nacional, internacional y siempre enfocándome a lo independiente.
Lo más importante del proceso de hacer El Kolibrí fueron las consecuencias, esas reacciones que se desencadenaron fueron muy interesantes. Poco a poco me di a conocer en la escena  donde se creó este circuito que se hace no solo en Tijuana sino en otros lados. Después de leer el fanzine Velocet en una nota llamada “El enfado con los fanzines…”, decidí que tenía que perfeccionar mí proyecto, tenía que tener cierta formalidad con la realidad y así  nació el fanzine Trac! Trac! Trac!, que duró hasta 1999 y después evoluciónó a revista electrónica donde tuve algunas colaboraciones de otras personas.
Acá en Tijuana yo hacía fanzines muy diferentes al del interior de la república, nuestras condiciones eran diferentes por estar cerca de la frontera, yo me enfocaba más a la buena vibra y a dar a conocer las bandas de la localidad sin tirar tanta cera a la política,  ni a las otras bandas, era más bien informativo y pocas veces se veía reflejado mi sentir en ellas, pues yo no use drogas ni ingerí alcohol, hasta ahora que ya soy grande tomé mi primera chela. 

1 comentario:

  1. Anónimo11:52 p.m.

    Con razon todos estaban afuera, no habia sillas!

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