Ser breve es moda, hasta literaria.
Jonathan
Ávila Guzmán
Estoy
tomando unos talleres sobre radio independiente, yo colaboro en Radio Centinela
www.radiocentinela.com, es un espacio de apertura cultural y desarrollo
comunitario, pero bueno, durante aquellos talleres, me hacía y aun me hago la pregunta
de ¿cómo abordar el tema literario en un lenguaje tan demandante como el
radiofónico? De repente me llegaron a la cabeza distintos temas y no podía
evitar pensar en mi voz hablando de una novela, o contando el relato del día,
aun trabajo en ello.
El
sábado pasado una de las chicas del taller hablaba del tema literario y dijo
que le gustaría incluir microrrelatos, me llego a la mente un super tema, el
tema del microrrelato, y no en el lenguaje radiofónico, sino en el lenguaje
actual. El microrrelato se ha convertido en la manera más común de hacer
literatura desde las nuevas tecnologías, con el nacimiento de Twitter, los
creadores de éste estilo narrativo se encontraron en su mejor lugar.
"Cuando
despertó, el dinosaurio todavía estaba allí", Monterroso jamás hubiera
imaginado que en algunos años los seres humanos escribirían en 140 caracteres a
través de una red electrónica. Ahí radica la naturalidad y el auge, la idea de
ser concreto, de ser conciso, de ir al grano, ser microrrelatero.
Esa
genialidad que de repente las redes sociales le otorgan a las nuevas creaciones
hacen aun más atractivas a éste estilo narrativo que desde mi perspectiva no es
muy conocido, o al menos se le da un menor valor cuando se requiere de una
mente muy brillante para tener un verdadero microrrelato, no cualquier palabra
corta o frase interesante puede serlo, debe tener un estilo, una secuencia y
sobre todo un entendimiento contextual, que aquella frase no te deje con una
interrogante sino con una sonrisa de satisfacción que diga: "lo entendí
perfectamente".
Por
ahora me quedaré haciendo nuevas ideas para la radio, generando contenidos y
esperando que mi nueva rigurosidad literaria me ayude a por fin hacer algo
concreto que no solo se refleje en mi redacción compulsiva. Eeen fin. Hasta la
próxima.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Deja tu comentario aquí