sábado, junio 29, 2013

8MM: Argo: cuando el gobierno se mete en los Óscares.


Argo: cuando el gobierno se mete en los Óscares

Martin García López


Hace poco tuve la oportunidad de ver la película  Argo de Ben Affleck  y debo de decir que es una buena película, no una excelente película, ni siquiera una gran película, sólo una buena película. Una película para un domingo cuando uno cambia de canal buscando algo interesante y entonces ve la barba de Ben Affleck y sus carteles de guerras interestelares y uno le deja ahí, por morbo, más que por gusto. No digo que la película sea mala, es buena, está bien gastar 50 pesos en promedio y 20 en piratería para verla, una o dos veces en la vida, tal vez tres, pero considerarla la ganadora de los Óscares de este año, no es correcto.
Argo trata sobre el rescate que hubo en los años 80 cuando el gobierno de Irán mantuvo secuestrado a 50 Estadounidenses y como 6 de ellos se refugiaron en el consulado Canadiense durante más de 80 días. El gobierno de la CIA y el agente Tony Méndez (Ben Affleck) idearon un plan para rescatar a los 6 que se encontraron en el consulado. Dicho plan es crear una película de ciencia ficción llamada Argo. Tony Méndez se hará pasar por productor y con papeles falsos sacará en un vuelo comercial a los 6, quienes se harán pasar como parte de la producción de la película. La idea es tan descabellada que funciona, porque en algo tan ridículo, quién podría encontrar a un agente de la CIA y a 6 refugiados.
La trama como se ve, no es mala, es interesante, distinta e innovadora. La dirección de Affleck es buena, la ambientación, las tomas, los encuadres, el manejo de cambio de escenas para darle suspenso a la película. Degustable en muchos puntos y puede llegar a poner los pelos en punta, ante el suspenso y la tensión marcada.  Aun así, cuando en el mismo año se presentaron películas como Lincoln o Los miserables, que superaban no sólo en historia a Argo, sino también en escenografía, dirección y actuaciones, cómo es qué esta película logra ganarse un Oscar; el deseoso Oscar a mejor película. Si otras hubieran sido sus contrincantes, hubiera ganado sin duda alguna, pero compitiendo con grandes del cine como son Tom Hooper y Steven Spielberg sólo podemos pensar que fue la CIA quien metió su mano en los Óscares.
Dicha teoría de conspiración encaja en un mundo de conspiraciones como lo es Norteamérica, en donde los ovnis están escondidos en el sector 7, donde se asesina a Kennedy y donde el rescate usando la operación Argo, se mantuvo en secreto por casi 20 años. Al final de la película se escucha al presidente Carter hablar sobre la operación y como ésta se mantuvo en secreto aunque muchos de ellos quisieron revelar el secreto con la finalidad de ganar algo de crédito. Aunque suene descabellada la idea, el nacionalismo gringo está presente en los Óscares, no es por nada que en Europa existan los Cesares. Se ha dicho, los Óscares premian por taquilla, por favores, por movimientos sociales. Las películas entonces están condenadas a su marco histórico y cultural para poder ser juzgadas y en este caso, estuvo Argo.
Si de nacionalismo hablamos, es de notar que Lincoln, es una película más cercana a la historia americana. La guerra civil y la liberación de los afroamericanos, además de la vida del presidente de los billetes de 5 dólares. Lincoln ya está muerto, fue asesinado en un teatro y Carter aún vive. Darle el crédito que merece por ese acontecimiento y no sólo a él, sino a uno de los grandes en la industria, como Jhon Chambers que participó en la operación Argo y que además fue maquillista en películas como: El planeta de los simios, La isla del Dr Moreau y Matadero cinco.
La industria del cine en Estados Unidos tenía que limpiar su nombre después de ciertos escándalos en medio oriente. Carter movió sus influencias para sacar a 6 refugiados de la embajada canadiense ¿y ahora mueve sus manos para llevarse un Oscar? Otro archivo más para los expedientes secretos X.

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