viernes, abril 12, 2013

LOS IRREVERSIBLES: Tres poemas outsider de Juan Cirerol.



Juan Cirerol - Foto: Celina Amao Ceniceros


Piernas candentes

pronto vendrá la lluvia y me llevara muy lejos,
a algún lugar en donde no corra el llanto,
donde no amanezca pensando,
en que tú estabas ahí,
esperando

Pronto recibiré buenas noticias de tu madre,
me hará sentir muy feliz que me diga ya te has ido con otro,
y yo acariciando la locura en este humilde recinto,
esperando a que le de hambre al perro
para darle su bolonia.

he pensado muy seriamente dejar esta mierda a la que le llaman mi carrera,
no sin antes decir que estoy muy satisfecho por haberte conocido,
por haberte inducido al vicio
por cortejar a la muerte junto contigo.

Tengo varios recuerdos insalubres,
otros muchos que no tienen sentido

voy aprendiendo a necesitar que me consueles,
pero, nena, dame solo un momento… Tengo que pagar la puta renta.

* * *

Escrito en silencio

estuve caminando en mi gran pedestal,
es tan grande y tan ancho como la avenida Insurgentes

le perdí el asco al miedo y ahora me encuentro solo,
todo esto es una puta falacia.

sigo creyendo que no tengo derecho al amor

por eso se alimenta mi odio,
mi lujuria y mi demencia

ya todo está perdido para mí,
ni siquiera puedo escribir un poema.

maldito sea el día en que conocí la desdicha,
me ha acompañado a cada lugar al que voy,
cosechando mis cerotes en almíbar,
mordiendo el polvo,
acariciando la demencia.

ya van varias mujeres que me han dicho que estoy loco,
yo solamente sonrío y sigo comiendo la basura que sirven en la capital.
Luego, viene lo bueno….

me siento angustiado amargamente por esos partidos de fútbol nefastos,
por la podredumbre y la hipocresía de esta sociedad absurda,
llena de latinos,

de Martinis dobles,
de demasiada gente extranjera,
deberían dejarnos tranquilos en nuestra tierra,

somos todos unos pendejos.

me cuesta trabajo pensar que hay alguien con cerebro,
ni siquiera yo lo tengo,
por qué habrían de tenerlo los otros?

espero no recibir cartas con respuesta,
de todos modos me las meteré por el culo.

* * *

Entre rincones

dos novios van caminando por una calle lluviosa,
el amor los ha encantado como a un par de querubines

mientras tú me podrás ver aquí sentado,

dependiendo del camastro

demasiado aplaudido,

somnoliento.

Todo  está lleno de rincones aquí,
también de recuerdos que no son míos.

Resuelvo que es cómoda tanta soledad.

me inquieta el óxido del metal.

siento mis párpados un poco hundidos,
pero no es la depresión,
solo son los rincones.

recuerdo cuando estaba pequeño,
en los brazos de mi madre,
aquella que nunca me amo de verdad

y al recordarlo siento un gran vacío,
una eterna tristeza.

ahora si tengo un refrigerador,
también una casa,
donde tengo un perro.

va por ahí brincando entre los rincones,
aceptando su encierro.
yo nunca pude hacerlo.

Luego, volteo hacia el angosto lote lleno de naturaleza,
ese que está enfrente de mi lugar de risas.

lo veo y también tiene demasiadas cosas escondidas,
con todo, y con tan poco espacio.
y el granizo no deja de caer al suelo,
que desperdicio.

Luego viene la calma,
este día fue como si alguien en realidad me quisiera de verdad,
pero no es cierto,
todo es una mentira absurda.

No me dejare caer tan fácil mi mente perra,
tengo muchos lugares a donde volar.



*Publicados originalmente en la edición impresa Clarimonda #31: Arte Grotesco.


___________
*Juan Cirerol. Mexicali, Baja California. Desde los 13 años comenzó a agarrar guitarras y a robarle cassettes de Los Beatles y Nirvana a un amigo. A los 20 años comenzó a adoptar más la música norteña y a mezclarla con poesía Beat. Tiene un blog de poesía (Chécalo AQUÍ) y según sus palabras tiene planes de escribir un libro.

3 comentarios:

  1. Anónimo10:18 a.m.

    Pinche Cirerol, todo un poeta de nuestras coladeras.....

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  2. el blog está restringido...

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    Respuestas
    1. Sergio, la restricción es del propio autor del otro blog.

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