lunes, noviembre 12, 2012

EL LIBRERO: La contracultura a través de los tiempos, Ken Goffman.



¿Existen hoy contraculturas?


Fausto Alzati Fernández


Nuevas noticias del ex-cyberpunk y ciberdélico R.U. Sirius, que actualmente firma como Ken Goffman

La contracultura a través de los tiempos. De Abraham al acid-house, Ken Goffman y Dan Joy. Anagrama, 2006.

Analizando los movimientos contraculturales desde la Grecia antigua hasta la era digital, pasando por el sufismo y el hip hop, entre muchos otros, Ken Goffman estudia la naturaleza y los valores de estas manifestaciones sociales y plantea nuevas alternativas para interpretar la historia.

En esta breve y a la vez enciclopédica obra, Ken Goffman —alias R. U. Sirius (S. N. Serio), precursor del movimiento cyberpunk y candidato presidencial en Estados Unidos en 2000 por el Partido de la Revolución—, apoyado por Dan Joy en la documentación del trabajo, incita a considerar la historia desde sus oposiciones, presentando una profusa cronología de los movimientos contraculturales más notables de la historia.

Al principio del volumen, Goffman define contracultura como algo que “florece dondequiera y cuandoquiera que unos cuantos miembros de una sociedad eligen estilos de vida, expresiones artísticas y modos de pensar y ser que abrazan con entusiasmo el antiguo axioma de que la única constante verdadera es el cambio en sí mismo”, como un fenómeno dinámico que se manifiesta en diferentes épocas con distintos rostros. Así, descubre y entreteje hilos que vinculan al sufismo con la bohemia parisina de principios del siglo XX y el descubrimiento del LSD; la ilustración y las protestas estudiantiles de los sesenta con los trovadores del siglo XVI y el free jazz después de la bomba en Hiroshima; el budismo zen, los ciber-piratas y la música electrónica con los poetas románticos, Allen Ginsberg y el hip hop. Con un estilo emocionante y fácil de seguir, Goffman presenta la historia del rechazo al status quo, y su recurrente asimilación.
Según el autor, hay dos leyendas que informan el espíritu de la contracultura: Prometeo robando el fuego del Olimpo para dárselo a los hombres y con ello repartir los conocimientos necesarios para desestabilizar la supremacía absoluta de los dioses, y el Abraham bíblico que destroza los ídolos de cerámica de su padre para luego ser exiliado. Estas fábulas expresan dos elementos esenciales de los movimientos contraculturales: que son agentes desestabilizadores con aspiraciones de justicia, y que representan visiones que surgen desde los márgenes geográficos e ideológicos de una cultura hegemónica.
Basándose tanto en investigaciones que ha realizado como en su propia experiencia, Goffman traza ingeniosamente el flujo de estas instancias de resistencia a través del tiempo, planteando que no necesariamente son meras oposiciones a lo establecido sino expresiones que poseen valores propios que se repiten históricamente. Recorre desde la antigua Grecia hasta la era digital, situando al lector en el presente con entendimiento, escepticismo e inspiración. La contracultura a través de los tiempos. De Abraham al acid-house es una invitación a conocer esa fuerza que en cada época y lugar surge de distintas formas para alborotar, desafiar y transformar el entorno.
Revisar la historia permite vislumbrar el futuro. Esta obra concluye con un capítulo vivaz y certero en torno a la filosofía del hacker quien, como Prometeo, se dedica a la distribución justiciera de la información. Goffman pone en duda las interpretaciones de la historia que hoy conocemos y sugiere que con el tiempo y con la apertura cada vez mayor de los canales informativos se realizarán nuevas exégesis históricas que tomarán perspectivas antes marginadas.
Hoy en día es relativamente sencillo editar tu propio texto, música o video y subirlo a la red: no hacen falta las imprentas y las censuras se pueden evadir fácilmente. De este modo, crecen exponencialmente los mensajes que podemos emitir y recibir, así como sus posibles destinos. Con mayor fidelidad y velocidad, este acceso informático facilita la construcción de perspectivas múltiples para entender la cultura en la que vivimos, así como las alternativas a ésta. Nuestras creencias, hábitos y comportamientos se interrumpen y enriquecen con versiones variadas de los hechos. Al ir descubriendo alternativas a la versión oficial de la historia, al contemplarla desde varios ángulos, los lentes con que es percibido el presente y el futuro aumentan, exponiendo lo que obviamos, haciendo aparentes cosas antes ocultas.
Así es como la creatividad necesaria para solucionar los problemas globales que hoy nos acechan emergerá con una visión nítida llena de propuestas y variantes mutantes. ¿Será otra ola en la marea de la contracultura?

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