Sin
tiempo para arrepentimientos
Judith Guzmán
@judi_jude
El
2011 se fue y ya estamos a la vuelta de la esquina con el 2013, agendas y
calendarios circulan en el mercado para que aquellos escépticos del fin del
mundo en el 2012 tengan la esperanza de la continuidad de la vida. No se sabe
qué acontecerá mañana, qué surgirá entre todo el vasto maremoto de ideas que
circulan a la humanidad, no sabemos qué es lo que se está creando o imaginando
hasta que lo vemos realizado.
Una
estética musical se esconde en cada una de las piezas que deleitarán sus oídos,
cada una tan distinta y distante de la otra que no había mejor manera de
comenzar este otoño, más que publicando aquellas joyitas que de pronto tardan
en llegar a nuestro país, por más cercanos que nos sintamos a la globalización,
mucho material tarda en traspasar la barrera del download.
Por
ahora, antes de que se nos acaben los meses y la creación musical siga
produciendo bellezas discográficas a velocidades estratosféricas, que no
sabemos si seguirán en la trascendencia de la historia humana, les comparto un
brevísimo listado de discos imperdibles de aquél 2011 que ya se ha esfumado.
Para delimitarme les hablaré de esos discos que se esconden un poco más a los
ojos de la industria, ya saben, todos esos que pasan de largo a los Grammy
Awards.
(Comentarios
al final)
Disco: W H O K I L L
Autor: Tune-Yards
País: E.U.
Comenzamos
este recorrido con unas notas alegronas, versátiles y un tanto experimentales.
Basado en los ritmos africanos del pasado siglo, Tune-Yards pone su estilo a
esta euforia que pone el cuerpo a bailar. Desde su primer canción nos deslumbra
con el juego de voces, cosa que se mantiene durante todo el disco a tono con
los falsetes que suelen salir a relucir. Tiene cortes muy marcados, sobre todo
en la guitarra que se suma a notas precisas y no juega tanto como la batería
que hace una función maravillosa de ritmo. Utiliza caja de sonidos, bajos
limpios a dedo, mucho swing, mucho dance.
Disco: The English
Riviera
Autor: Metronomy
País: Inglaterra
Poniendo
el tono a la línea electrónica, sutilmente bajaremos ritmo para mover la cabeza
al son de este cuarteto de ingleses. ¿Estamos solos o siempre hay alguien que
nos espera? podemos decir que todo va a nuestra manera, pero seguimos regidos
por un contexto.
Entre
lo orgánico, su batería que juega con ese sonido smooth da la base perfecta
para el bajo y la guitarra que serán los que estructuren la armonía de todos
los tracks, hacía lo digital que se sumerge en la continuidad de sus teclados,
líneas de voces dobles melódicas con bajos atmosféricos que celebran la voz de
este estilo new wave-pop.
Disco: This is the second album of a band called Adebisi Shank
Autor: Adebisi Shank
País: Finlandia
De
un momento a otro, el rock ha cambiado en demasía, se ha sumado a las filas del
sonido más buscado, en búsqueda de distintos instrumentos que conjugan un sin
fin de sonidos rockeros. Pero no hay más que una guitarra, un bajo y una
batería que con huevos definan un sonido poderoso y bien armado. Este es un
power trío, que por su cuadratura matemática logran dar sonidos como el que
ahora escuchan. No utilizan un slo sintetizador, todo se basa en el amplio
manejo de los pedales en la guitarra, la utilización de la púa en el bajo y la
fuerza en la batería. Música decadente, de esa que penetra en el cerebro, no
nos hace felices o miserables, sólo más susceptibles a la aceptación o el
rechazo. Mi idea de la desolación aquí se torna más fuerte.
Disco: No time for dreaming
Autor: Charles Bradley
País: E.U.
Nos
encontramos solos, en este mundo real, palpable y tangible, efímero a los ojos
de cualquiera, pues todos sabemos que la muerte siempre espera (tiene más
paciencia que nosotros).
Llega
a mis manos este blusero que con sonido soul hace suyo el micrófono. Sus letras
bajan esa aura de entonación eufórica, nos canta con dolor, con ese desasosiego
que duele hasta el fondo del estomago. Chales Bradley, con 63 años graba su
primer disco, revelando su esencia musical. Nutre esta lista de discos que
pasaron sin ser percatados. No obstante, este LP contiene piezas más alegronas
como since our last goodbye, pero
siempre en la misma línea del desencanto por la realidad.
Disco: Creep on Creepin' on
Autor: Timber Timbre
País: Canadá
Un
grupo que en sus inicios se definía como música folk, ahora nos llega con este
material que sumerge los oídos con una voz obscura y un piano estrepitoso,
desde el inicio estos canadienses sacan un giro en su último álbum que no
podría pasar desapercibido. Antes de cualquier seguimiento descriptivo, detenga
un momento la lectura, siga escuchando el single de Black Water, deje que la
canción se le presente y acaricie sus membranas.
Entre
cada uno de los tracks se puede percibir una desolación por parte de la armonía
que unifican los tres integrantes de la banda, que suman instrumentos como el
saxofón barítono, violín, loops, voces, teclados, batería, bajo, guitarra
eléctrica; 3 individuos hacen sonar el mundo que si terminara en el 2012 me
quedaría con ese sentimiento de desolación hermosa que me genera este disco. Como
lo dice el coro: "All I need is some sunshine". Un disco definido en el nombre: creepy.


¿Y qué pasa en Latinoamérica?
ResponderBorrarSeñorita Columnista, ojala sí se tome el tiempo para develar algún disco o dos de nuestra lengua...
Por ejemplo:
"Raza Quimera"/La mano ajena/2011.
Un saludo desde un admirador secreto.
Muchas gracias!! de hecho es lo que pasa, que latinoamerica necesita su propio espacio. Estoy trabajando en el descubrimiento de la deslumbrante joya, y ya traigo varios en la mira. No te anticipes, mejor sigue leyendo.
ResponderBorrarNos vemos en 15 días, gracias por aportar música a mi musiteca :)