Ornette Coleman, un hombre que abrió las posibilidades en el
jazz
Judith Guzmán
Descubrí a Ornette Coleman por dos personas importantes en cine
y literatura. Para algunos el representante del horror corporal, para otros el
excesivo-grotesco director gringo, para mí un director con muy buenas películas
y algunos malos días desperdiciados en la industria del cine. David Cronenberg
conjuga en "Naked lunch" perfectamente al escritor beat William S.
Burroughs, lo hace un personaje al cual hoy en día se le rinde culto.
Cronenberg no
pudo seleccionar mejores músicos para componer la banda sonora de esta película
que con la presencia de Ornette Coleman y Howard Shore (compositor para
soundtracks de películas como: El señor
de los anillos y El silencio de los inocentes).
Así conocí a Coleman, prestando atención al efecto que producía la música en mi
cabeza al tener la actuación del solemne William Lee (papel interpretado por
Peter Weller). Cada parte que compone la obra encaja a la perfección. Sin
detenimientos me fui a mi buscador de más confianza y descubrí quién era ese
tal Ornette, que con su estrepitoso saxo alto manipulaba cada una de las fibras
de mis brazos.
Ornette Coleman en vivo "Naked
Lunch main theme":
Comencé a jugar con su sonido, al inicio no identificaba como
entenderlo, escuchaba piezas que había compuesto para mediados de los 60's
donde su sonido se ligaba con la improvisación simultánea, a diferencia de los
trabajos en los 80's como los que hizo con la banda Prime Time, donde el sonido era más tropicalozos y no entendía como
un músico podía dar giros tan multifacéticos con cada década que avanzaba.
La siguiente vez que Ornette casi
atropella mis instintos por huir de él, un paquete desde Chicago que me envió
Jesús (uno de mis grandes amigos melómanos que aprecia compartir joyitas
musicales también) contenía el disco de "The Shape of Jazz to Come",
un vinilo de 5 tracks que después pude conseguir en digital y es el que les
comparto ahora.
El disco: "The shape of jazz to come".
Desde
el nombre del disco, el título nos previene de la nueva "forma" que
tendrá el jazz, este disco es considerado uno de las grandes aportaciones a los
cambios en la línea musical, abrió las puertas a muchos músicos y rompió con
los esquemas establecidos. Fue grabado en 1959.
El primer track abre el sonido con Lonely Woman, un contrabajo y batería
que previenen el ritmo siguiente de los metales, que de manera majestuosa
entran a formar la melodía de la pieza. Con su saxo alto Coleman acapara la
primer voz haciendo llorar su instrumento. Nos cuenta una historia, que en cada
oído se genera de manera personal.
Alguna vez Ornette lo dijo de esta
manera, y coincido con él cuando se trata del campo musical: "La música es
para nuestras sensaciones. Pienso que el jazz debería de tratar de expresar más
tipos de sensaciones de lo que ha hecho hasta ahora". Y es como en este
disco se refleja que Coleman no tenía miedo a tocar lo que su musa le
aconsejara, sin saber cómo sonará al final de una pieza. Él es el precursor del
freejazz porque deja fluir su
instrumento con el acompañamiento, rompiendo con los acordes convencionales,
pues estos sólo son un límite a lo que él puede estar haciendo conforme avanza
la pieza. Un disco que grabó cuando era estudiante en Lenox Massachusetts por
la Escuela Musical de Jazz, y deslumbró la estructura de cualquiera que lo
escuchó. En ese momento era música contemporánea, ahora ya tiene una etiqueta
específica: freejazz.
Justo a la mitad del disco llega Peace, una pieza que por nombre nos da
una idea de como serán los siguientes 9 minutos. Y aquí es donde imagino a
Ornette en vivo, donde la atmósfera se transforma y los sonidos me transportan
a algún bar intimo de los 60's, donde la locura del rock psicodélico se
presenciaba en cualquier lugar, mientras Coleman deleita a una audiencia de
unos cuantos, con luz baja y cortinas rojas sobre el escenario, los sonidos son
meras estimulaciones sensoriales que erizan la piel y se puede cerrar los ojos
para transportarse a una época donde el jazz ya no tenía be boperos, pero sí freejazzeros y estos explotan tanto en conjunto
como al unísono.
Así llegamos a la quinta pieza de
este maravilloso disco que recomiendo ampliamente para las noches de desvelo,
para disfrutarlo en la soledad y dejarlo correr a la imaginación creativa. Congeniality tiene un ritmo más cadencioso,
donde la entropía del disco se cierra perfectamente para dejar un sabor alegre,
una simpatía entre la audiencia y el músico, de ahí el nombre de la pieza. En
su grabación, al ser hecha en conjunto, se pueden escuchar algunos gritillos de
los músicos que estaban a la presencia de Coleman, mismos que dan gusto
compartir a través de los años, el registro del sonido es eso: compartir la
trascendencia.
La relevancia de Ornette Coleman cae
en su absoluta libertad para crear con música, por ello de sus etapas
multifacéticas. Cada nota parece que nace de una necesidad de comunicación, con
una certeza e insistencia en crear de manera libre. Que maravilla habría sido
estar en una de sus interpretaciones en vivo. Por ahora nos conformamos con las
grabaciones que nos dejó para compartir la trascendencia.
Playlist:
1.- Lonely
Woman
2.- Eventually
3.- Peace
4.- Focus
on Sanity
5.- Congeniality
Link
de descarga directa. Un regalo de mi audioteca:




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