Por Manuel Noctis
“El arte que no cuestiona
difícilmente lo separamos del decorasionismo, lo que probablemente no sea tan
grave (para muchos), pero si lo que el arte persigue es emanciparse a lo
estático y a lo flemático, deberá indagar sobre lo existente y atreverse a
subvertir límites; ese aliento es el que nos lleva al cambio, de ahí lo interesante
de lo abyecto que cuestiona violentamente al yo, sus límites, a su estabilidad
y todo aquello que perturba un orden en general”.
Roberto Rosique
“Me gusta la gente que agita a otras personas y los hacen sentir
incómodos”.
Jim Morrison
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| Foto: Quique Quiroz |
Desde hace
varias semanas ya lo venía anunciando y convocando desde sus distintas cuentas
personales en las redes sociales. Con el slogan de “Así que a cagarnos sobre ellos con la mierda de verdad, a mearse sobre
las edificaciones que construyeron un fraude al que hay que devolverles la
mierda en su propio espejo deforme…” y basándose en la propuesta del
filósofo Guy Debord sobre el Situacionismo, además de las ideas del activista
ruso Saúl Alinsky en Manual del agitador
para una acción directa no violenta, Rocío
Boliver, mejor conocida en el medio artístico underground como “La Congelada de Uva”, realizó el
pasado sábado 7 de julio, a la par de la mega marcha nacional, uno de sus
performances más controversiales, por la repercusión que ha tenido hasta el momento.
Lo cual ha provocado una división de opiniones en las mismas redes sociales,
donde ella misma se ha convertido ya en trending topic –en twitter-.
Acompañada también
de los performanceros Allegra Morte
y Xno Orgypunk, una vez terminada la
marcha contra la imposición en el DF, los tres se juntaron en el Zócalo
capitalino en torno a unas pancartas que tenían la imagen de Peña Nieto, sobre
las cuales, durante varios minutos, Rocío defecó, Allegra orinó y Orgypunk vomitó, mostrando así su
descontento ante esta situación contractual en la política de nuestro país. Esta
acción inmediatamente fue objeto de aplausos y admiración así como de
repugnancia y descalificaciones por parte del público que presenció esta acto una vez terminada la marcha que tenía convocatoria nacional.
Para quienes conocemos
el trabajo de “La Conge” desde hace muchos años, este performance de defecación en
vía pública nos parece algo meramente representativo y característico de su
trabajo, ya que anterior a este ha implementado elementos como la masturbación, la eyaculación, la penetración y demás, lo cual viene a resignificar su esencia transgresora (escencia y acción acertadas que siempre se agradecen); obviamente para
quienes no la conocen les representó –y significará- un acto de repulsión que
atentó contra las normas sociales establecidas.
Criticable para algunos, artístico y estético para muchos de nosotros, con esta acción Rocío Boliver "La Congelada de Uva" (junto a Alegra y Orgypunk), ha puesto una
vez más en jaque a una sociedad plagada de moralismos y doble caras, una sociedad que se
jacta de sus buenas y sosegadas costumbres, que atañen tanto a los considerados políticamente de derecha como de izquierda, una sociedad pasteurizada en la cual, como ella lo comenta, prefiere “provocar repugnancia,
odio, rechazo, desconcierto, hartazgo, angustia, hostilidad, miedo… que seguir
fomentando la asepsia mental”.


Efectivamente mi estimado Manuel, para quienes están "más o menos" acostumbrados a los performance trasgresores no parece nada nuevo. Y de hecho, ya lo veníamos venir, lo interesante acá son los moralistas y defensores del "arte de sala", aquellos que gustan de la estética de lo bello, mesurado y formal y desconocen, por que no conocen en realidad, el arte sublime, lo que toca lo grotesco y cala en las arcadas públicas. "La Congelada" la hizo en grande al mostrar una vez más una sociedad llena de máscaras, donde hasta "el de izquierda" oculta prejuicios y tabúes, bien por ella y por nosotros. Entre más versiones "aberrantes, condenas, y ascos publicados" mejor, de todos modos la cagada ya está hecha. Saludos.
ResponderBorrarPerdón, pero cagar en la vía pública NO es arte. El problema de este tipo de "arte conceptual" (como si todo el arte no fuera ya de por si conceptual) es que suena muy bonita la tesis y la teoría, pero en la realidad resulta ser una gran tomada de pelo. Perdón, pero cagarse en la vía publica, sea cual fuese el motivo final, artístico o no, es tan insulso y de muy mal gusto (el arte puede perturbar, pero tiene que gratificar, elevar y dar sentido a la vida) y transgrede lo mismo que 'pintorajear' con aerosol monumentos históricos con faltas de ortografía.
ResponderBorrarAdemás, perdóname pero La Congelada de Uva No hace arte, sólo actos de provocación para impresionar a niños pendejos.
Y me da mucha tristeza porque conozco y quiero mucho a Allegra