Rezagados
v. 2.1
José
Ernesto Alonso*
1.21
Los
que nos llamaron los frutos
con orgullo flores
regadas con sangre
y
codiciaban la tersura de nuestro entorno
Los
que nos dieron un nombre y una tierra
y
nos formaron con el aire la burbuja espacial
de
sus anhelos
Los
que batallaron en las guerras honorables
que
nunca conocimos y fracasaron
y
nos hicieron un altar para sus muertos
los sacrificados
Los
que nos dieron todo
a
quienes debemos gratitud
porque podemos elegir
el
tipo de pan para nuestro sándwich
ellos
todos
ellos
No
sabían que teníamos una cuerda anudada detrás de la espalda
no
para sus cuellos ni los nuestros
sino
para sus sombras y los muertos
para
dejarlos bien colgados
y
que sus nombres se olviden y sus ecos se agoten
y
que las vidas que vivimos
sean
por fin las nuestras y no las suyas
que
tantas veces nos han reprochado.
Por
eso recorremos las calles
que
ellos no tocaron
las
aceras de los videojuegos
y
hacemos revueltas en las ciudades internas
que
aglutinan dígitos y elevan rascacielos
en
nuestros corazones que no laten
sino
por la promesa de la gloria individual.
2.21
Sentíamos
un dolor en la cabeza
y
las entrañas revueltas
era
como si todo nuestro siglo estuviera a punto de vomitar
la
juerga de ayer
y
estábamos ahí
esperando
a ser devueltos a una realidad desierta
con
el gesto impasible de una incertidumbre
donde
ya no hay curiosidad
era
por las dos equis
y la
vara severa del tiempo
que
nos pesaban sobre la espalda
equis
equis uno nos llamábamos
equis
equis uno
por
las calles bombardeadas nos gritábamos unos a otros
equis
equis uno era nuestro idioma
nuestro
mantra
nuestro
juego de sangre
el
password de nuestro club secreto
que
llevamos tatuado en la frente
con
vergüenza
y
con el gesto impasible
de
una certidumbre
donde
todo es calamidad.
* * *
*(DF). Estudia Letras Hispánicas en la FFyL. Ha sido
publicado en dos antologías de poetas jóvenes de los CCH (UNAM 2006 y 2007) y
en la Revista mexicana de estudios canadienses (invierno, 2010). Ganó el concurso de poesía
organizado por durante el marco del coloquio César Vallejo en la FFyL; y es
autor del poemario Balas de Neón,
donde aparece este poema. Actualmente imparte un taller de literatura en el
Circo Volador y es subdirector de la editorial Letras Vivas (los poetas de la
banda eriza).


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