domingo, mayo 20, 2012

EL IZCUINTLE: Al final debería de ganar el malo



Al final debería de ganar el malo

Luis Enrique Anguiano Torres


Siempre me ha gustado el cine. Desde niño en casa me permitían ver películas con violencia gráfica o desnudez o drogas o todo lo que se supone no debes ver cuando tienes menos de 16. Las películas de acción siempre me gustaron. Eran mis predilectas. Las que mezclaban elementos de ciencia ficción como Highlander o Terminator me hacían alucinar. Y si le sumamos desnudez, palabras soeces y mutilación al por mayor, tenemos la de Timecop, que era una de esas joyas de mi acervo cinematográfico infantil.
Willis va, Stallone viene y varias veces me quedé con la duda: ¿Por qué los buenos siempre ganan? Sí, así de fácil: no conocía yo películas en las que el malo ganara. Salvo un par de ellas que, me animo a decirlo, pasaron automágicamente al repertorio del “esto está bien perrón”. 12 monos fue una de ellas. Principalmente porque en aquel entonces me comencé a plantear lo que TODOS hemos pensado alguna vez en nuestra vida: ¿Y si regreso en el tiempo y hago lo posible para hacerme asquerosamente rico? Claro que puedes McFly! Nada más necesitas un DeLorean.
Y terminas por darte cuenta de lo estúpido que es desear tener una máquina del tiempo para hacerte rico o importante. Vaya, que es como ir montado en un tiranosaurio y llegar a comprar pan a la tienda. Tienes una máquina que viaja a través de la 4ta dimensión y tú la quieres usar para ganarte la lotería. Ya que estás, digo, y aprovechando que vas al pasado ¿Podrías ir a mi casa y recordarme que cierre la llave del agua? Es que en estos momentos debe haber un chorreadero en la cocina.
Típico del homo de nuestros días: tener tecnología al pormayor y subemplearla. Te tengo una sorpresa: ¿Sabes quién sí utiliza perfectamente los recursos tecnológicos de los que puede disponer? No, no es aquel muchacho extraño que le arregla la computadora a tu prima de a gratis. Es el villano de la película! Sí! Ese vato al que acaban de azotar contra la pared y está siendo amenazado por una fusca.
La principal diferencia entre el villano y el héroe es que el primero siempre será más competente que el segundo. O sea, que el héroe se la viene guanga. Está verde a comparación del villano que ya tiene sus dos que tres experiencias.
El villano, por definición extensiva, siempre estará un paso adelante del bueno si es que en realidad le quiere hacer la vida tan de cuadritos como dice que se la quiere hacer. Por ejemplo ¿Vieron la película donde aparecen Bruce Willis y Samuel L. Jackson donde Jackson anda provocando accidentes a diestra y siniestra sólo para encontrar a un oponente digno? Ah pues ese es un buen ejemplo, amigocho o amigocha: Jackson tenía el poder económico, tecnológico e intelectual para echar a andar ese plan suyo. Darth Vader tenía un ejército de miles de clones y una pistola láser del tamaño de un planeta. El T1000 era un robot con apariencia de migrante europeo… En fin, todos los villanos tienen una ventaja considerable sobre el héroe y parece que el héroe es tan idiota como para poder voltear la situación hasta los últimos 15 minutos del filme.
No lo negaré. Los villanos me parecen personajes más cautivadores que los héroes mismos. Prefiero mil veces ver a un villano tan genialmente construido como lo es Roy Batty, el malvado en la de Blade Runner, a un héroe tachonado de ideales y sueños como el Capitán América. Por varias razones pero, más que nada, por esto que acabo de decir: están un paso (o una nave del tamaño de la luna) más allá del héroe en turno, cualquier posibilidad de victoria sobre semejante ventaja es, como diría el padre de un amigo: una charrita.
Lo triste es que siempre ocurre así. Los malos siempre tienen que perder. Bueno, casi siempre. Pero son casos contados a comparación de los miles que nos ha tocado conocer. Los villanos, por muy poderosos que sean, la pueden regar. Eso se me hace algo muy padre porque meter la pata es algo muy humano aunque los villanos, sean un poco menos humanos que los héroes: zombies, extraterrestres, máquinas, asesinos. Vampiros (pero vampiros de verdad, no esas nenitas emo que pasean por las playas de Sao Paulo presumiendo sus muy tenebrosos brillitos cutáneos).
Ya tenemos al malvado, tecnológicamente avanzado e intelectualmente un monstruo. Físicamente más poderoso que el bueno ¿Y ahora, es malo porque sí? No, le hacen falta razones: es la motivación que tienen para hacer las cosas la que los hace ser malos. Todos los villanos están a favor del cambio. Y si no lo están, al menos tendrán secretos que revelarle al héroe y replantearle el motivo de su lucha.
El bueno combate al malo porque le tocó ser el bueno y el malo es el malo al que debe combatir. La lógica circular es la mejor lógica porque es circular.
El malo no combate al bien por ser el bien. Necesita una motivación clara de si hacer sus cosas como manera de frenar el avance de la justicia, libertad y cuanta madre diga el bueno que ha llegado a representar. En pocas palabras, el malo hace lo que quiere porque puede y tiene sus motivos para hacerlo. Que si quiere cambiar al mundo, que si quiere gobernarlo, que si quiere acabar con la civilización o vengar la muerte de su hermana si se trata de la bruja malvada de El Mago de Oz. El malo pretenderá siempre sacudir los cimientos de la realidad.
O simplemente ya lo hizo y está siendo una total perra guardándole a Luke el secreto de que él, Darth Vader, es su padre ¿Ya lo sabían, no?
Si cada historia tiene su villano, y este villano tiene características tan humanas como los enemigos a los que se pueda enfrentar, si son gente que quiere cambiar el panorama de las cosas ¿Por qué diablos siguen sin ganar?
Los pobres villanos se esfuerzan, calculan, se educan, dominan, invaden y pueden llegar a ser unas verdaderas lianas. Pero siempre deben perder.
Eso es injusto ¿Se han puesto a pensar en los sentimientos del antagonista a punto de ser derrotado por una horda de pueblerinos, soldados rasos o lo que sea? La frustración, más que nada, de haber estado a poca distancia del éxito y que quede ahí. Encabrona.
Insisto: los villanos son personajes que, por necesidad, deben de construirse mejor que los héroes mismos. Y de manera menos ridícula. Los villanos deben de ser (porque también hay sus excepciones y muchas) personajes interesantes. Quizás no ganen tan seguido, pero suelen ser más entrañables que los buenos y es una desgracia que siempre tengan que perder. Desde las trincheras digitales les digo: supervillanos de todos los tiempos y universos, UNÍOS!!!

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