martes, mayo 29, 2012

Ecaterror y la poesía


De letras y palabras en el Centro Cultural Carlos Marx




Por Rogelio Dueñas


El pasado viernes (25 de mayo) niñ@s, amas de casa y jóvenes de todas las edades acudieron al Centro Cultural Carlos Marx, el cual se vio infectado de la poesía flagrante de dos de los integrantes del colectivo Magisterio Poético, del virtuosismo de José Rosas Ribeyro con letras extraídas de su poemario Todo es Aluvión, editado por Cuernavaca Cartonera y, de los versos infrarrealistas de Pedro Damián Bautista y Edgar Artaud. De último momento, los poetas antes mencionados, invitaron a este corresponsal Clarimondiano (también poeta) a ser partícipe en la lectura.

El recinto que albergó este recital de poesía, se encuentra ubicado en el municipio de Ecatepec, Estado de México. Sí, el mismo que cuenta con un alto índice de feminicidios. Pero bueno, eso es (¿será?) harina de otro costal. La literatura en el Estado de México es-desde mi muy humilde óptica-vaga, pobre. Escasea, pues. Y creo que no es un fenómeno propio de la literatura sino de todas las disciplinas artísticas.

El hecho de que se llevara a cabo esta lectura, fue enteramente sorpresivo y grato para mí. La mayoría de la banda asistente, ni si quiera pincelaban color de la clase de tipos que tenían enfrente y que leían Por qué tengo derecho a suicidarme (Edgar Artaud), Neal Cassady en White Sands, Nuevo México (Pedro Damián Bautista) o bien, Ahora estás en Mante / Yo no / pero puedo pronunciar tu nombre (José Rosas Ribeyro), por mencionar algunos de los poemas que en lo personal me marcaron durante la lectura.   

A diferencia de varios recitales, esta vez la mayoría de los asistentes permaneció de principio a fin escuchando versos chonchos, chidos, con harto contenido. Total, si Ecatepec no va a la poesía, la poesía va a Ecatepec, y el evento De letras y palabras fue un claro ejemplo de esto.


Sigo azorado por la poesía de mis carnales contemporáneos del Magisterio Poético y de máxters tan rifados como los infras. No a todos los mexiquenses les gusta la mierda y el plomo volcados en narcocorridos, ni los santitos que representan la sumisión de un pueblo. Si algo es transgresor por antonomasia en este (in)mundo, es el arte. Qué mejor que la poesía para transmitirle a toda la pandilla posible, el mensaje-rebelión para que abra de par en par los oclayos, pa’ que se quite las lagañas impuestas por el sistema que es totalmente anti-nosotros.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Deja tu comentario aquí