¡Oh!,
reventar un absceso de pus lento
Marco
Flores
¿Para qué más poesía?
No, no traigan más el vino de la vid,
Bebamos de los senos de la loba
Ahora que la leche está caliente:
¡Cerdos hermanos!
Que todos los vinos vuelvan a ser mineral agua,
Aun los del vientre: eructos, crudas acedas.
Que vuelvan los perfumes
A las rosas
A los senos de la amada.
Que se pudran en su aceite, en su jugosa hidra los
astros carnales
Que vuelva a nacer el que murió de amor,
Que se acaricien solas las manos
Como piedras terrosas o barbas de animales,
Como un par de ojos frotándose desnudos contra la
imposible noche
De la poesía.
Y Lautreamont se cuente y se duerma entre sus
propios cerdos
Y sus tangos al revés
Y Baudeliare crudo, trabaje de 9 a 6 para mantener a una
familia de 5
Y una gordita que le pide su amor todas las noches,
Y contra Poe y Bukowski no pido nada
Porque su poesía no estuvo tanto en sus libros como
en su vida,
Y esto sería pedirles o más bien pedirles
Que se cegaran o que se murieran,
O que renegaran de sus madres.
Oh! Diosas, odiosas, odio esas,
¿Para qué más poesía?
Aquí ya no queremos más poesía,
Que hasta los poetas están cansados hoy de hacer
poesía,
Están locos, enamorados de sí mismos
No vengan a aburrirnos con la poesía,
Con lo aburridos que estamos de nosotros mismos
basta,
¿Para qué endulzar el coño que hemos de joder?
¿Para qué perfumar a las rosas?
No vengan a decir que me voy a morir
Si de todos modos me voy a morir,
Ah! Que se mueran los otros.
Yo no tengo tiempo,
Yo tengo que ir a trabajar mañana,
Cualquier firma comercial sabe más de amor que yo
mismo,
Cualquier moda tiene más cultura que mi poesía,
Así que, ¿para qué más poesía?
Los niños crecen hoy sanos, fuertes y normales,
Y si no, los hacemos, pero todo sin la poesía,
Las mujeres tienen cálidas nalgas y apretados bluyines,
Y sexología y salen en la tele,
Y los hombres tienen mujeres, hacen apretados
bluyines,
Oprimen cálidas nalgas, y sexología y salen en la
tele,
Y los viejos y los padres, para eso trabajaron toda
su vida,
Para que sus hijas tuvieran cálidas nalgas y
apretados bluyines
Y sexología y salieran en la tele.
¿Para qué más poesía?
¿Para qué?
¡Poeta virgen!
Tu hija nacerá sin sexo.
¡Poeta culto!
Tus hijos nacerán locos,
¡Poeta santo!
Tu hijo nacerá muerto,
¡Poeta de poetas!
Tu hijo nacerá –si es que nace-
Irremediablemente mendigo.
Porque la poesía no es hoy, ya un pecado, ¡no!,
Ahora es un lujo:
Han traído rameras para Eleusis
Cadáveres se aprestan al banquete
Por orden de la usura.
La poesía es hoy una virgen necia,
Es una empatía, se pone en los zapatos de todos,
Hasta que le apestan los pies
Y ya ninguno –malagradecido-
Quiere dormir con ella.


Im sick
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