Abrirse camino fuera de los parámetros del canon
Jonathán Ávila Guzmán
Pareciera que el
conservadurismo comienza a expandirse por todos los lados, la literatura
mexicana permanece estática y los escritores en una anacrónica que no los
permite salir de su burbuja intelectualoide rebuscada como la de los
"grandes" maestros de la palabra escrita en México.
Personajes como Carlos
Monsivais, Carlos Fuentes, Elena Poniatowska, José Emilio Pacheco, Octavio Paz,
Alfonso Reyes, inclusive Amado Nervo, Jaime Torres Bodet, José Vasconcelos, Mariano
Azuela y Juan Rulfo, viven impregnados en la literatura actual, una literatura
que no avanza, que se estanca en la narrativa convencional y que no hace más
que seguir el canon de aquellos que aunque ya nos dejaron, sigue siendo
referente de éxito en el mundo de las letras.
Ese arraigo personal por
quienes han sido nuestras influencias más estruendosas en el mundo de la
lectura, parece un arma de doble filo, por una parte no podemos dejarla de lado
pues son influencias que aparecen en la narrativa, la poesía, la crónica o
según el género en el que nos movamos, sin embargo también abusamos de esa
influencia, nos estancamos y permanecemos comodines en un estar quieto que dado
su fama y gusto en la aristocracia literaria nos brinda puerta abierta en el
intelectualismo nacional.
No podemos permitir que lo
cánones de intelectuales caducos siga guiando nuestro camino hacia el futuro de
la literatura, no pido que comencemos a escribir un Crepúsculo o un Harry Potter
que sea llevado a la pantalla grande y logre ventas exorbitantes, me guardo las
reservas sobre esas novelas, pero no digo hacer un best seller, si un libro que revolucione la literatura, los grandes
son grandes no porque hayan seguido cánones, sino al contrario, por negarse a
lo que es el copy-paste, en el mundo
de las ideas escritas.
Ahora, el papel del escritor
debe de ser el de rebelarse contra el conservadurismo institucional, el
nacimiento de editoriales independientes que buscan la innovación y la búsqueda
de nuevos conceptos nos hace confiar en que si el canon intelectual nos
rechaza, al menos tendremos la oportunidad de llegar al lector, quien al final
es el importante.
Es por eso que como
escritores jóvenes, o futuros hacedores
de la literatura, tenemos una gran tarea, ser creativos y romper con los
cánones. Seamos creativos que ya no hay pretexto de ser original, las
editoriales independientes apuestan por las alternativas creativas y no se
dejan llevar tanto por el canon.


Completamente de acuerdo. Por esta razón, por seguir el canon, muchos géneros han sido discriminados en la literatura mexicana, al no ser considerados con fondo "social". Este mismo problema se ha presentado en distintas partes de Latinoamérica desde hace tiempo, como ejemplo están las críticas en contra de Rubén Darío por no preocuparse en un inicio por los problemas de su país.
ResponderBorrarAsimismo, los textos de las grandes figuras mexicanas dentro de la escritura que tocan temas fantásticos o de ciencia ficción no han sido popularizados entre el mundo intelectual, tal es el caso de algunos relatos de Amado Nervo.
Ángeles Rodríguez