domingo, abril 28, 2013

EL IZCUINTLE: ¿De qué color son los famosos?



¿De qué color son los famosos?

Luis Enrique Anguiano Torres


Quería escribir sobre un film a blanco y negro. “Pafnucio Santo”, película mexicana de hace 35 años protagonizada y dirigida por nombres que ahora no nos dicen mucho: Juan Barrón, Gina Morett, Ma. De la Luz Zendejas y Rafael Corkidi.
De los primeros tres no se puede hablar distendidamente, pero ese último apellido, tomen nota, está asociado con una de las instituciones en la producción cinematográfica del siglo pasado: Alejandro Jodorowski. Sí, Corkidi y Jodorowski se conocieron y trabajaron juntos en Fando y Lis y La montaña sagrada.o la siempre referente El Topo.
¿Quién diablos es Rafael Corkidi? No me suena otra película de él (y, de hecho, dejó de trabajar a gran escala hace 20 años) pero me queda bien en claro algo: era de izquierda. Sí, Pafnucio Santo tiene una carga simbólica similar a la de El Topo, va mucho en esa línea aunque carece de toda la magna producción, común de Jodorowsky; en Pafnucio Santo las locaciones son pobres. Modestas. Mínimas.
Es una película pobre, pues. Un presupuesto pequeño pero bien gastado.
Ahora, volteen a ver a Corkidi. Sí, ese señor gordito y de barba en el cuello ¿Verdad que ahora tiene un poco más de sentido aquello que sea él de izquierda? Corkidi, de seguro, fue uno de tantos que se quedó esperando la grandeza en las filas del FONCA o del CONACULTA. Dicen que como fotógrafo es una liana, eso sí.
Bueno, pues, ya se darán una idea qué tipo de postura tiene el Sr. Corkidi: es de izquierda, pero de esa izquierda combativa. Esa izquierda a flor de piel.
De hecho, Pafnucio Santo es, hasta cierto punto, un film de denuncia. Una película en lo que se dice “lo que no se debe decir”. Según. Y no, no lo tomen a mal, yo no estoy en contra de la izquierda, creo que como postura política en México no existe tal cosa sino que hay, en su lugar, un triste suplente. Una izquierda que no es izquierda sino parte de un corpus ideológico distinto o, de plano, una izquierda adoptada en tono oportunista.
Yo me considero de izquierda, pero no de esa que depende de un color y tampoco de esa izquierda flamboyante que asoma entre las arrugas de la piel. Digamos, pertenezco a la corriente del activismo facebookero y a la del “ponga la basura en su lugar”.
Cartón creado por el Subcomandante Marcos
Sí, soy ese tipo de persona. Y también una que habla mucho de sí. Digo, conózcanme.
En fin, Corkidi me dejó con la duda de qué otro director conocía que en su obra se alcanza a sentir su tendencia política. Cronenberg, por ejemplo, se me antoja una izquierda trascendentista, pienso en Kubrik como un central sistemático, un agente de la neutralidad y protector de los métodos y las formas. Los Coen son como de derecha, pero de derecha por inercia, de esa que no se impone pero tampoco se desarraiga. Los Coen son judíos y no sé por qué me imagino que todos los judíos son de derechas. Corkidi es de esa izquierda pachecona, hippiesona. Old school. Izquierda víctima de instituto cultural. De esa izquierda.
También me acordé que Cantinflas llegó a dar mensajes bastante llegadores en sus películas a color. Y Cantinflas era, sin duda alguna, agente de derecha aunque hubiera abrevado de la clase baja (implicando que toda clase baja tiene el ombligo izquierdoso resultado de un cordón umbilical político) y en sus discursos se quisiera disfrazar de centrista. Ya más evidentes son los casos de Demián Bichir, el dúo dinámico Gael-Diego, Damián Alcázar, el Sr. Mandoki, entre otros, que son abiertamente izquierdistas.
Y es que, por lo general, prima la idea de que el artista tiene o debe poseer tendencias zurdas y revolucionarias. Que los artistas de derecha no triunfan, vaya, sino que les regalan el puesto, que por algo están ahí, que tienen una función en su contexto.
Como Emilio Vargas Llosa, que en declaraciones ha mostrado una carencia de simpatía por el cariz político que tienen otros como Benedetti o Saramago. Más zurdos que el peruano. Monsiváis, el Monchi (¡Ah! ¿Qué hubiera dado yo por una charla con ese cabrón?) vivía entre montones de libros apilados en cajas de jabón; izquierda intelectual y económicamente humilde, esa cosa sublime a la que muchos de nosotros aspiramos.
¿Qué tendencia política tendrá Mario Almada? ¿De qué color es el comandante Reynoso? Sé que El Indio intentó balacear una vez a Jodorowsky, eso me hace pensar en una derecha conservadora pero ¿El Santo? ¿Por quién habrá votado Blue Demon? O, neta ¿De qué color los tenía Mauricio Garcés? ¿Katy Jurado? ¿De verdad Sasha Montenegro le iba al PRI o la hicieron afiliar como a la actual primera dama? ¿Qué opinaban Tongolele, Tin Tán o la Vitola acerca del comunismo? Que de tener una postura, la tenían, nadie es realmente aséptico a eso. Todos tienen perspectivas y éstas no son puras: ni hay izquierda total y tampoco hay derecha completa. Es imposible. Todos tenemos “un cachito” del enemigo en nosotros. Lo interesante ahí es buscar en uno y decir “Yo soy esto y aquello” o “Soy de aquello y lo otro”. Digo, también es válido pero a ver cómo te queda la cara después de decirlo en público…
¡Ja! Los engañé. Todo este artículo fue paja para dar el verdadero mensaje: Subcomandante Marcos, lo suyo no es dibujar, escribir y tampoco se le da el humor. Por favor, deje de querer hacerse el gracioso, no tiene talento para eso. De verdad.

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