martes, octubre 09, 2012

LOS IRREVERSIBLES: Entre el amor de cabaret y el tubo, tubo, tubo...



Entre el amor de cabaret y el tubo, tubo, tubo…

Miguel Sánchez Vidal


Las luces de Nueva York no sirven aquí, cuando donde estás es un antro con una gorda que te baila un "table", con mallas color carne que asemejan un mal embutido, sonrisa de Brozo erótico, y lonjas elípticas y cíclicas; tus cuates aúllan, como si fuera la diosa del amor o la Afrodita perdida y descubierta entre las botanas, las chelas bien frías o el infierno que es esta cuidad a orillas del Grijalva…

"Fue en un cabaret donde te encontré bailando…" aunque ahora la Sonora de todas las santaneras cardenenses se halla callada y es sustituida por un "si la morena quiere más, dale candela, candela, candela"… Ayayayyy… quien diría que añoraría aquellos tiempos del amor de cabaret, donde bailabas de a cartoncito de cerveza un buen danzón o un Sonorazo… pero bueno, ahora, ya sea en Imperios, Blitz, Obsession, Extásis XO o ya de jodidones el Salón Caguama o el Mariachi, si traes lana y aplaudes más en tu mesa, te envían a la niña, la niña, la niña… pero esa niña (más bien rucona de más de 30 y con amplio colmillo retorcido por tantas noches petrolíferas y tuberas) te baja fácilmente tu quincena y tu vida con un "table" en tu mesa … "Siento una pena muy honda dentro del alma, y quiero ahogarla con vino y caricias de amor…
Augusto Quevedo
Esta no pretende ser una crónica moralista y lisonjera tipo Providas, Provedas o Jódete México, de puros transas y gañanes… No, esta es una crónica que se escribe en el sitio mismo de la investigación, en el corazón oscuro y decadente de una Villahermosa postmoderna y antes de la inundación, o sea, es como ser un Corresponsal de Guerra en los arrabales… (Pausa obligada, en lo que el cronista se echa un "private" con Michelle y mete los gastos como de representación… La R, Casta y Pura)…
Ora pronovis… sí, ellas oran, creen en Dios, en la virgencita, aman, se ilusionan y creen también en las luces que las iluminan noche a noche, -aún con todo y cenital ámbar fundido- soñando, bailando el tubo con verdadero arte… Perfume de Gardenias, de Arándaro, de Fuller y Avon, esa es su esencia corporal, a puro sudor y sexo; a cigarro y licor, unas veces baratos, otros, finos o rebajados en la cantina para la ficha… ese olor a sexo, a mujer prohibida, pero que para muchos, es el olor de un alma de místico candor, de ansias reprimidas o de amor renegado… Como cantaría Toño Cartagena… "Que no se atreva nadie a mirarte con ansia, por que quiero tenerte sólo mía: mi propiedad privada"… y eso se transforma en un "privado" que te cuesta 400 pesos bajita la mano y dependiendo del espécimen y el antro en cuestión, pero el candor resulta que usa zapatillas de plataforma de 30 centímetros, que le levanta las nalgas, le resalta las piernas, les ayuda a subir las bubis, y si el cliente está tomado y es chaparro, le ayuda a agenciárselo y sacarle las copas, cuya ficha les hace ganar una parte del costo convenido con el dueño del antro… ese es su negocio, el verdadero negocio… la ficha, el "table" a mesa que más aplauda o que más pague o que más chupe… los privados y los "especiales" es lo que más deja, lo que hace la noche… no es el "table" en pista, no es bailar el mejor tubo, ni siquiera ser la más buena, sino saber fichar… sacar un "privado", o diez o quince, o bien ir al salón VIP… al VIP de los petroleros billetudos, que te inviten al VIP, eso ansían… eso les hace la nohe y la semana entera.
Augusto Quevedo
Eso es lo que me dice la morena cuyo nombre de batalla es Jennifer… rostro bello sin duda, cuerpo no mucho de tentación, cubriendo con un pareo las caderas y el bikini inferior, la parte superior verde eléctrico, casi fosforescente, se amolda a unos pequeños senos que contrastan con los enormes y voluminosos de Katarina; en la pista no baila nada, no hay ningún performance montado, nada más se menea un poco en los dos tubos del frente, dejando pasar las melodías que en este caso son baladas de Luis Miguel… bostezo puro. "Yo le dije al dueño que me vale madres el table, lo mío es la ficha, los privados, o algún trabajito especial", afirma con una seguridad pasmante, con esa voz sensual, mirando de frente al interlocutor, y uno entiende el por qué de su éxito con la clientela cuando hueles su perfume subyugante y eres hechizado por la melena negra satinada que cae sobre sus hombros bronceados, enmarcando la cara una sonrisa discreta que muestran unos dientes perfectos y blancos… definitivamente, Jennifer sabe su negocio, sabe que su cuerpo no es perfecto, por eso acude a su poder de seducción, y uno reconoce que el suyo es el rostro del deseo, del amor efímero, del amor de cabaret que se paga con dinero… En cambio, la güera que está sentada sola, sin que una mosca se le acerque, es todo un espectáculo en el tubo, se contornea y hace malabares como si estuviera en el "Cirque du Soleil", aunque aquí sea un circo de la carne y el alcohol… no ficha nada y este fin de semana será el último en este "table", quizá termine en otro de menor categoría, uno rascuachón bailando para los bolos a media tarde, y quizá fichando unas caguamas o unas cubetas de medias, nada de licor fino, en éstos no los hay, a menos que sea un bacacha… la belleza se ha ido, la lozanía de la juventud igual junto con la sonrisa, aunque en la pista sea la mejor y se lleve los aplausos, pero eso no le importa al dueño del lugar, sólo que entre la lana, que el cliente consuma, que pida pomos, que pida "tables" en su mesa, que se gaste miles en privados o se eche unos "especiales de la casa" que nunca pierde… aunque confiesa que no quiere llegar a la prostitución como los otros antros, "no, yo prefiero que se las lleven después de que termine su último table, a veces antes si han consumido bien"… y para premiar a los clientes, se hacen rifas: las del Oso de Peluche, que significa llevarse a la chava que quieran después de las 11.. o un table masivo en su mesa, o un privado con la que elijan… pura estrategia mercadotécnica, claro que las rifas están arregladas, no cualquiera se saca el Oso de Peluche, debes consumir al menos dos pomos, o gastarte una buena lana en privados o que tu cuenta rebase los diez mil pesos… cuestión de negocios pues...

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