viernes, octubre 19, 2012

LA MASCARADA: De/Generación



De/Generación

Manuel Noctis


Una de las publicaciones más importantes para mi intromisión, terquedad y des-arroyo literario/editorial fue sin duda alguna la defeña y contraculturosa revista Generación, que hasta la fecha dirige y edita el buen amigo Carlos Martínez Rentería. Un proyecto que por ahí de octubre o noviembre estará cumpliendo ya sus 24 añotes, el cual se ha caracterizado por abordar temas incorrectos y donde varias de las mentes mexicanas contemporáneas más lúcidas han plasmado su obra. Fue ahí mi despertar literario y por ello hago esta remembranza a manera de agradecimiento y felicitaciones por sus años de loquera e incorrección.

¿Quién soy? ¿A dónde voy? ¿De dónde vengo?

“Siento pertenecer aquí / en mis huesos lo siento
Si es hoy mi postrer día / mañana ya no temeré más”
Human Drama. “Miedo”
(Trad. Francisco Oyarzábal, Generación no. 56)

Eran los tiempos de mi eterna pubertad. Los de un desorientado social tratando de encontrar un sentido interno por las veredas del Dark. Los de un maniatado espiritualiscópico hasta que tropecé con la revista Generación. Unos amigos organizaron un tokin vampirezco donde se proyectó la película Nosferatu de F.W. Murnau. A la noche le acompañó el noise elektrogoth y a mí no me acompañó nadie porque esa vez fui solo (solo con mi soledad, solo con mis sentimientos…). Ahí fue donde de manera sobrenatural me encontré a un ente extraño vestido todo de negro. Estaba en el rincón más lejano y oscuro del lugar, parado y sin moverse. La greña larga hasta la cintura y a sus pies se encontraba una caja (de jitomate) donde se postraban varias revistas que anunciaban: “Vampiros, y otras criaturas de la noche”.
Yo que estaba ávido de sangre, sudor y sexo me la compré sin pensarlo. Me senté mientras iniciaba la proyección y comencé a hojearla. De reojo veía como una chamacona, hermana de un amigo que hace mucho no veo, me observaba álgidamente con deseos de ser devorada. No le presté mucha atención (después me arrepentí de eso). Leía solamente los encabezados y medio descifraba cada texto. Me fascinaron las imágenes, especialmente una de Magnolia Rivera, otra de Daniel Mandujano y una del Archivo Generación (que posteriormente utilicé como portada del primer número de Clarimonda, cuando era fanzine). Me agradó encontrarme con la imagen de la portada del disco “Loneliness” de la banda Valeria, la cual me orgasmeaba sobremanera con ese único disco que había podido conseguir (después alguien me regaló el segundo, lástima de su desintegración). Así le seguí en la hojeada hasta el portafolio de Jorge Barragán; en sus fotos se encontraban mujeres enseñando las tetas y otra agarrando un pito-vibrador. Mentiría si no les dijera que sentí un cosquilleo en mi entrepierna con esas hacendosas mujeres. En algún momento me di cuenta y la peli ya había comenzado, pero la desgraciada estaba siendo proyectada sin subtítulos. Los chavos no hicieron nada por remediarlo y yo no entendía nada, no esperaba verla así y me retiré sin decir adiós, pensando que tenía algo mejor para ver y hojear en casa.

¿Y luego qué?

Aquí yace Clarimonda/ La más bella de las mujeres/ Que, cuando vivió…
Teophile Gautier. “La amante macabra”. (Generación no. 56)

Emiliano Escoto, CMR y Manuel Noctis presentando Barbarie (2011)
El final de la revista fue de lo mejor. Así como lo dijo el Heriberto Yépez en el texto de los 15 años de la revista, yo también pensé en algún día aparecer en las “Noches de Generación”, y digo, aún no aparezco pero no importa (la portada de Clarimonda #24: Aciditos ya lo hizo, debido a las reacciones que provocó en su momento).  Lo que si me importó fue encontrarme con el fragmento del relato “La amante macabra” de Teophile Gautier, porque en ese tiempo yo tenía una idea de armar un fanzine independiente de literatura y andaba en busca de un nombre. Como seguía en mi onda chupasangre pensé en ponerle Carmilla, pero me enteré que había un lugar en el DeFe con ese nombre y cuando me leí ese relato me encontré con Clarimonda, un personaje que me cautivó y así la titulé.
A partir de ahí fue una serie subsecuente de ideas y nociones retomadas de ese solo numero de Generación –no tenía otro porque no sabía dónde podría encontrar más-. Así me la pase chaqueteándole duro y durante mucho tiempo con las fotos de Barragán. Pero después de varios meses quería más y, en una visita fugaz a la gran ciudad (mi primera vez en el Defectuoso) me encontré con la edición de “Tribus Urbanas” en una librería Gandhi, yo dije ¡No mames! Y me la traje a casa. Ya andaba (sin saberlo) deambulando sobre las veredas de la contracultura y que mejor que encontrarme con esa edición. Aunque no me sirvió mucho para la masturbiada, si me trastocó un poco las neuronas.

¿Le das un jalón?

“El alcohol, es posiblemente una de las cosas más grandiosas que llegaron a la Tierra… después de mí”.
Charles Bukowsky. “En su propia voz”.
(Trad. Francisco Jaymes, Generación no. 53)

Le volví a perder la pista durante un buen rato. Hasta el día –cuya fecha no recuerdo- que los camaradas de la revista moreliana Revés hicieron una especie de Homenaje a Bukowsky. Ahí se presentaron el escritor Guillermo Fadanelli y el estimado Carlitos Rentería. Esa noche se habló, se discutió y se compartió gran parte de la vida de este indecente señor. La verdad no recuerdo precisamente todo lo que se comentó porque llegué un poco tarde y había muchas personas, entonces no había lugar y nunca pude acomodarme para escuchar los comentarios por parte de estos engendros de la literatura.
Aquí también lo mejor vino después, cuando todos nos lanzamos a la cantina La Enramada. En el camino tuve la oportunidad de cotorrear con el Carlitros, me platicó la onda de que estaba preparando una edición especial sobre la Cocaína y yo le comenté un rollo sobre mí revista. En la cantina el Fadanelli andaba pedaleando con algunas morras, el Carlos andaba de un lado a otro y mientras tanto yo seguía tomando varios tragos y cervezas. Dentro del debraye que traía en algún momento con el Rentería, me pidió hacerle paro de cuidarle la puerta del baño mientras se daba una línea y cuando salió me dijo: Ahí está la tuya ¿le das un jalón?, me pasó un billete de 20 varos y me metí. Al final le obsequié unos ejemplares de Clarimonda –las cuales olvidó ebriamente en la barra-. Después me dijo: Escríbeme al mail. Yo le escribí unos días después y nunca me contestó, ahí le volví a perder la pista.

¿Eso es todo?

Me simpatizan todos aquellos que se oponen a las imposiciones morales de la marabunta política y luchan por hacer de su comunidad un lugar habitable.
Guillermo Fadanelli. “La utopía”. (Generación no. 78)

Me reencontré con Generación en otra visita al DeFe, en un puesto de revas en el Tianguis del Chopo. Estaba ahí solita la de los 15 años dedicada al Bukowsky. Nunca entendí esa estupidez de haberme mercado los últimos dos números en el Distrito y no me había dado cuenta que en las librerías Educal de todo el país se distribuye, bien estúpido yo porque cuando me enteré fui en chinga a la de aquí en mí ciudad y me encontré las ediciones de “El Circo” (mi deseo reprimido), “2001 Odisea del tinaco”, especial dedicado a  “El Corno Emplumado”, “María Sabina”, “Revistas Alternativas” y la de “Hiphoperos”, todas me las llevé de un jalón. Ya después me fui encontrando con las de los “20 Años”, “Elogio a la masturbación” (que me cayó de pelos), “Marihuana legal” (ad hoc), “Contracultura Gabacha NOW” y finalmente la del “Pulque”, “Centro histórico underground”, “Viva el Punk ¡vivo o muerto” (donde se publicó parte de este texto) “Tijuana, violencia y creación”, “Levantones extraterrestres”, además de unas más viejitas como la dedicada a “José Revueltas” y la de “Beat Generation”.
Los números que tengo son pocos pero locos, me hubiera gustado conocer y tener entre mis manos algunos otros –de antes-, pero como dice el master Eusebio Ruvalcaba con esos me bastan. De repente me dan ciertos aires de desconsuelo porque me pongo a pensar que mientras yo andaba en pañales y embarrando mierda por donde quiera, la Generación (y el CMR) ya andaba(n) quitando calzones por doquier. Ahora ya estoy más conectado con la reva. Esperemos tener Generación para rato.
[2010]

Finalmente, ¿en qué concluyó esta historia?

Lo que empezó como una manifestación de malestar adolescente de pronto se volvió toda una filosofía de vida; ya no vivíamos con nuestros padres, dejamos la escuela y decidimos vivir en la calle, para ser punk de carrera.
Fred T. “La contracultura sigue” (Generación no.83)

Terminamos siendo amigos con el Carlos, llegamos a coincidir varias veces en distintos lugares del país. En el 2010 recibí un día su llamada, me invitó a presentar Clarimonda en el VIII Congreso de Contracultura que se realizó en la pulquería Los Insurgentes (DF). En otra ocasión me tocó presentar su libro Barbarie (Moho, 2011) en esta ciudad. Lo mejor fue cuando coincidimos en el Primer Encuentro de Revistas Culturales en la ciudad de Querétaro (2011), pero bueno, esa ya es otra historia.

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