De/Generación
Manuel Noctis
Una de las publicaciones
más importantes para mi intromisión, terquedad y des-arroyo literario/editorial
fue sin duda alguna la defeña y contraculturosa revista Generación, que hasta la fecha dirige y edita el buen amigo Carlos
Martínez Rentería. Un proyecto que por ahí de octubre o noviembre estará
cumpliendo ya sus 24 añotes, el cual se ha caracterizado por abordar temas
incorrectos y donde varias de las mentes mexicanas contemporáneas más lúcidas
han plasmado su obra. Fue ahí mi despertar literario y por ello hago esta
remembranza a manera de agradecimiento y felicitaciones por sus años de loquera
e incorrección.
¿Quién
soy? ¿A dónde voy? ¿De dónde vengo?
“Siento
pertenecer aquí / en mis huesos lo siento
Si es
hoy mi postrer día / mañana ya no temeré más”
Human Drama.
“Miedo”
(Trad. Francisco Oyarzábal, Generación no. 56)
Eran los tiempos de mi
eterna pubertad. Los de un desorientado social tratando de encontrar un sentido
interno por las veredas del Dark. Los de un maniatado espiritualiscópico hasta
que tropecé con la revista Generación.
Unos amigos organizaron un tokin vampirezco donde se proyectó la película Nosferatu de F.W. Murnau. A la noche le
acompañó el noise elektrogoth y a mí no me acompañó nadie porque esa vez fui
solo (solo con mi soledad, solo con mis
sentimientos…). Ahí fue donde de manera sobrenatural me encontré a un ente
extraño vestido todo de negro. Estaba en el rincón más lejano y oscuro del
lugar, parado y sin moverse. La greña larga hasta la cintura y a sus pies se
encontraba una caja (de jitomate) donde se postraban varias revistas que
anunciaban: “Vampiros, y otras criaturas de la noche”.
Yo que estaba ávido de
sangre, sudor y sexo me la compré sin pensarlo. Me senté mientras iniciaba la proyección y comencé a hojearla. De
reojo veía como una chamacona, hermana de un amigo que hace mucho no veo, me
observaba álgidamente con deseos de ser devorada. No le presté mucha atención
(después me arrepentí de eso). Leía solamente los encabezados y medio descifraba
cada texto. Me fascinaron las imágenes, especialmente una de Magnolia Rivera,
otra de Daniel Mandujano y una del Archivo Generación (que posteriormente
utilicé como portada del primer número de Clarimonda,
cuando era fanzine). Me agradó encontrarme con la imagen de la portada del
disco “Loneliness” de la banda Valeria,
la cual me orgasmeaba sobremanera con ese único disco que había podido
conseguir (después alguien me regaló el segundo, lástima de su desintegración).
Así le seguí en la hojeada hasta el portafolio de Jorge Barragán; en sus fotos
se encontraban mujeres enseñando las tetas y otra agarrando un pito-vibrador. Mentiría
si no les dijera que sentí un cosquilleo en mi entrepierna con esas hacendosas
mujeres. En algún momento me di cuenta y la peli ya había comenzado, pero la desgraciada
estaba siendo proyectada sin subtítulos. Los chavos no hicieron nada por
remediarlo y yo no entendía nada, no esperaba verla así y me retiré sin decir
adiós, pensando que tenía algo mejor para ver y hojear en casa.
¿Y
luego qué?
Aquí
yace Clarimonda/ La más bella de las mujeres/ Que, cuando vivió…
Teophile Gautier. “La
amante macabra”. (Generación no. 56)
![]() |
| Emiliano Escoto, CMR y Manuel Noctis presentando Barbarie (2011) |
El final de la revista fue
de lo mejor. Así como lo dijo el Heriberto Yépez en el texto de los 15 años de
la revista, yo también pensé en algún día aparecer en las “Noches de Generación”,
y digo, aún no aparezco pero no importa (la portada de Clarimonda #24: Aciditos ya lo hizo, debido a las reacciones que
provocó en su momento). Lo que si me
importó fue encontrarme con el fragmento del relato “La amante macabra” de
Teophile Gautier, porque en ese tiempo yo tenía una idea de armar un fanzine
independiente de literatura y andaba en busca de un nombre. Como seguía en mi
onda chupasangre pensé en ponerle Carmilla, pero me enteré que había un lugar
en el DeFe con ese nombre y cuando me
leí ese relato me encontré con Clarimonda,
un personaje que me cautivó y así la titulé.
A partir de ahí fue una
serie subsecuente de ideas y nociones retomadas de ese solo numero de Generación –no tenía otro porque no
sabía dónde podría encontrar más-. Así me la pase chaqueteándole duro y durante
mucho tiempo con las fotos de Barragán. Pero después de varios meses quería más
y, en una visita fugaz a la gran ciudad (mi primera vez en el Defectuoso) me
encontré con la edición de “Tribus Urbanas” en una librería Gandhi, yo dije ¡No
mames! Y me la traje a casa. Ya andaba (sin saberlo) deambulando sobre las
veredas de la contracultura y que mejor que encontrarme con esa edición. Aunque
no me sirvió mucho para la masturbiada,
si me trastocó un poco las neuronas.
¿Le
das un jalón?
“El alcohol, es posiblemente una de las
cosas más grandiosas que llegaron a la Tierra… después de mí”.
Charles Bukowsky. “En
su propia voz”.
(Trad. Francisco Jaymes, Generación no. 53)
Le volví a perder la pista
durante un buen rato. Hasta el día –cuya fecha no recuerdo- que los camaradas
de la revista moreliana Revés
hicieron una especie de Homenaje a Bukowsky. Ahí se presentaron el escritor Guillermo
Fadanelli y el estimado Carlitos Rentería. Esa noche se habló, se discutió y se
compartió gran parte de la vida de este indecente señor. La verdad no recuerdo
precisamente todo lo que se comentó porque llegué un poco tarde y había muchas
personas, entonces no había lugar y nunca pude acomodarme para escuchar los
comentarios por parte de estos engendros de la literatura.
Aquí también lo mejor vino
después, cuando todos nos lanzamos a la cantina La Enramada. En el camino tuve
la oportunidad de cotorrear con el Carlitros, me platicó la onda de que estaba
preparando una edición especial sobre la Cocaína y yo le comenté un rollo sobre
mí revista. En la cantina el Fadanelli andaba pedaleando con algunas morras, el
Carlos andaba de un lado a otro y mientras tanto yo seguía tomando varios
tragos y cervezas. Dentro del debraye que traía en algún momento con el Rentería,
me pidió hacerle paro de cuidarle la puerta del baño mientras se daba una línea
y cuando salió me dijo: Ahí está la tuya ¿le das un jalón?, me pasó un billete
de 20 varos y me metí. Al final le obsequié unos ejemplares de Clarimonda –las cuales olvidó ebriamente
en la barra-. Después me dijo: Escríbeme al mail. Yo le escribí unos días
después y nunca me contestó, ahí le volví a perder la pista.
¿Eso
es todo?
Me simpatizan todos aquellos que se
oponen a las imposiciones morales de la marabunta política y luchan por hacer
de su comunidad un lugar habitable.
Guillermo
Fadanelli.
“La utopía”. (Generación no. 78)
Me reencontré con Generación en otra visita al DeFe, en un puesto de revas en el Tianguis
del Chopo. Estaba ahí solita la de los 15 años dedicada al Bukowsky. Nunca entendí
esa estupidez de haberme mercado los últimos dos números en el Distrito y no me
había dado cuenta que en las librerías Educal de todo el país se distribuye,
bien estúpido yo porque cuando me enteré fui en chinga a la de aquí en mí
ciudad y me encontré las ediciones de “El Circo” (mi deseo reprimido), “2001
Odisea del tinaco”, especial dedicado a “El
Corno Emplumado”, “María Sabina”, “Revistas Alternativas” y la de “Hiphoperos”,
todas me las llevé de un jalón. Ya después me fui encontrando con las de los “20
Años”, “Elogio a la masturbación” (que me cayó de pelos), “Marihuana legal” (ad
hoc), “Contracultura Gabacha NOW” y finalmente la del “Pulque”, “Centro
histórico underground”, “Viva el Punk ¡vivo o muerto” (donde se publicó parte
de este texto) “Tijuana, violencia y creación”, “Levantones extraterrestres”,
además de unas más viejitas como la dedicada a “José Revueltas” y la de “Beat
Generation”.
Los números que tengo son
pocos pero locos, me hubiera gustado conocer y tener entre mis manos algunos
otros –de antes-, pero como dice el master Eusebio Ruvalcaba con esos me bastan. De repente me dan
ciertos aires de desconsuelo porque me pongo a pensar que mientras yo andaba en
pañales y embarrando mierda por donde quiera, la Generación (y el CMR) ya andaba(n) quitando calzones por doquier. Ahora
ya estoy más conectado con la reva. Esperemos tener Generación para rato.
[2010]
Finalmente,
¿en qué concluyó esta historia?
Lo que empezó como una manifestación de
malestar adolescente de pronto se volvió toda una filosofía de vida; ya no
vivíamos con nuestros padres, dejamos la escuela y decidimos vivir en la calle,
para ser punk de carrera.
Fred T. “La
contracultura sigue” (Generación
no.83)
Terminamos siendo amigos
con el Carlos, llegamos a coincidir varias veces en distintos lugares del país.
En el 2010 recibí un día su llamada, me invitó a presentar Clarimonda en el
VIII Congreso de Contracultura que se realizó en la pulquería Los Insurgentes
(DF). En otra ocasión me tocó presentar su libro Barbarie (Moho, 2011) en esta ciudad. Lo mejor fue cuando
coincidimos en el Primer Encuentro de Revistas Culturales en la ciudad de
Querétaro (2011), pero bueno, esa ya es otra historia.



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