miércoles, mayo 23, 2012

LOS IRREVERSIBLES: Salve favorita del pueblo



Salve favorita del pueblo

Adán Echeverría



Para Lucrecia


Nada queda ya     ni un ápice que me imponga tu luz
ni una realidad en tu apariencia de pájaro que no alcanza el vuelo
sólo la tristeza de respirar tu espacio  de presentir un tiempo unidos    encostrados
árbol de manzana en el que fuiste serpiente
en que nos medimos la distancia de los pliegues
y tanta agua tuya      tanta agua tuya tan tan tan
agua de campana y mojar el páramo tan tan tan
¡sureñita   dulce sureñita!
  ¿a qué juegas allá abajo
  bajo el barrio   entre las sombras
  entre las costras de los hombres
  tus clavículas expuestas?

Tu voz sube para purgarme el día
tu rostro violentado por el miembro justo
el ano que mide el universo de la cama
    ¡una calamidad insomne!
    ¡una calamidad de cuervos te persigue!
el gemido al borde    en tu boca de agua
oh tu boca de agua  agua dulcísima    oh tu aguaboca
tu boca gélida   tan tan tan
naranja y remolino   campanazo que ya nada nos cuesta
          (ellas me han odiado las alas)               (ellas me han odiado los días)
(ellas me han odiado hasta en los dientes)  (ellas me han odiado en el huesito)
                           (me han odiado en cementerios de costuras)


Me he limpiado el semen con tus sábanas de lino
bajo tu regadera donde eras molusco abierto gitana rencorosa golpeando el vientre
¡sureñita   dulce sureñita!
  ¿a qué juegas allá abajo
  bajo el barrio   entre las sombras
  entre las costras de los hombres
  tus clavículas expuestas?
y no he podido llorar pero voy como las frutas y en el cenicero aún puedo decirte:
 sí   a mi también me dan pena las abandonadas

Me he cansado de tu forma
de tu ser sonriente a líneas peneales de abandono
Si al menos disfrutaras quitarles el dinero como lo hace una puta honrada de su oficio
una puta respetable   tú    sin más motivo que el sexo
constante y redoblada   para nadar en la honra de las callejeras
hasta ser la favorita del pueblo   la favorita de todos
nosotros     los repartidores del odio y los espasmos
Pero lamentas de sino de ramera y quieres poner en marco la rosa de tus inocencias
ya tan lejanas ya tan añejas  en recuerdos caleidoscópicos en que sintonizas
    gira gira carrusel       tus ruedas de cristal
ojalá te desdoblaras para gozarte sin pudores
hasta redoblarnos los cabellos bajo el agua  tan tan tan

Que linda puta has sido   bien lo sabes completa y constante como la medusa
donde mi miembro hurgaba tus gemidos  anquilosados gemidos hasta el techo
detrás de las cortinas yo vivo condenado a tu vagina con la lengua inundada
¡sureñita   dulce sureñita!
  ¿a qué juegas allá abajo
  bajo el barrio   entre las sombras
  entre las costras de los hombres
  tus clavículas expuestas?

En tu cuerpo de malva tantas veces he recreado la mirada de otras féminas
que arrebatan el asma y nada me conduele
ellas no me han dejado ser este pájaro festivo malditas hembras de corazones dulces
Que no quede duda que mi voz alimentó las esperanzas
   Ya nada es cierto
   luego de los rostros cubriéndote la piel de historias nuevas
Hay que decir ramera sin que te sienta mal en la moral de los trapecios
    ¿te has reconocido en el espejo? deberías ser feliz del rostro que has forjado:

Nos hemos herido a voluntad y nadie quedó en el suelo durante la retirada
ahh    qué llorar infame
a qué llorar princesa
si la luz seguirá nuestras huellas en el pasto
el oleaje nos lamerá siempre las costras
Todo es una calumnia que nos quiere hermosos y robustos

Salve ramera mía y todos tus orgasmos
vivan tus vendimias ya tan desgastadas
tus orgasmos bisexuales inauditos que nos brinde a Todos juntos
los gemidos alterados en que se recrean
los aullidos del tiempo que nos pertenecimos
siempre  amantes   sobre el polvo de otros cuerpos

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