Salve favorita del pueblo
Adán Echeverría
Para Lucrecia
Nada
queda ya ni un ápice que me imponga
tu luz
ni
una realidad en tu apariencia de pájaro que no alcanza el vuelo
sólo
la tristeza de respirar tu espacio de
presentir un tiempo unidos encostrados
árbol
de manzana en el que fuiste serpiente
en
que nos medimos la distancia de los pliegues
y
tanta agua tuya tanta agua tuya tan
tan tan
agua
de campana y mojar el páramo tan tan tan
¡sureñita dulce sureñita!
¿a qué
juegas allá abajo
bajo el
barrio entre las sombras
entre las costras de los hombres
tus clavículas expuestas?
Tu
voz sube para purgarme el día
tu
rostro violentado por el miembro justo
el
ano que mide el universo de la cama
¡una
calamidad insomne!
¡una calamidad de cuervos te persigue!
el
gemido al borde en tu boca de agua
oh
tu boca de agua agua dulcísima oh tu
aguaboca
tu
boca gélida tan tan tan
naranja
y remolino campanazo que ya nada nos
cuesta
(ellas me han odiado las alas) (ellas
me han odiado los días)
(ellas me han odiado
hasta en los dientes) (ellas
me han odiado en el huesito)
(me han odiado en
cementerios de costuras)
Me
he limpiado el semen con tus sábanas de lino
bajo
tu regadera donde eras molusco abierto gitana rencorosa golpeando el vientre
¡sureñita dulce sureñita!
¿a qué
juegas allá abajo
bajo el barrio entre las sombras
entre las costras de los hombres
tus clavículas expuestas?
y
no he podido llorar pero voy como las frutas y en el cenicero aún puedo decirte:
sí a
mi también me dan pena las abandonadas
Me
he cansado de tu forma
de
tu ser sonriente a líneas peneales de abandono
Si
al menos disfrutaras quitarles el dinero como lo hace una puta honrada de su
oficio
una
puta respetable tú sin más motivo que el sexo
constante
y redoblada para nadar en la honra de
las callejeras
hasta
ser la favorita del pueblo la favorita
de todos
nosotros
los repartidores del odio y los
espasmos
Pero
lamentas de sino de ramera y quieres poner en marco la rosa de tus inocencias
ya
tan lejanas ya tan añejas en recuerdos
caleidoscópicos en que sintonizas
gira
gira carrusel tus ruedas de cristal
ojalá
te desdoblaras para gozarte sin pudores
hasta
redoblarnos los cabellos bajo el agua tan
tan tan
Que
linda puta has sido bien lo sabes completa
y constante como la medusa
donde
mi miembro hurgaba tus gemidos anquilosados
gemidos hasta el techo
detrás
de las cortinas yo vivo condenado a tu vagina con la lengua inundada
¡sureñita dulce sureñita!
¿a qué
juegas allá abajo
bajo el barrio entre las sombras
entre las costras de los hombres
tus clavículas expuestas?
En
tu cuerpo de malva tantas veces he recreado la mirada de otras féminas
que
arrebatan el asma y nada me conduele
ellas
no me han dejado ser este pájaro festivo malditas
hembras de corazones dulces
Que
no quede duda que mi voz alimentó las esperanzas
Ya nada es cierto
luego de los rostros cubriéndote la piel de
historias nuevas
Hay
que decir ramera sin que te sienta
mal en la moral de los trapecios
¿te has reconocido en el espejo? deberías
ser feliz del rostro que has forjado:
Nos
hemos herido a voluntad y nadie quedó en el suelo durante la retirada
ahh qué
llorar infame
a qué llorar princesa
si la luz seguirá
nuestras huellas en el pasto
el oleaje nos lamerá
siempre las costras
Todo
es una calumnia que nos quiere hermosos y robustos
Salve
ramera mía y todos tus orgasmos
vivan
tus vendimias ya tan desgastadas
tus
orgasmos bisexuales inauditos que nos brinde a Todos juntos
los
gemidos alterados en que se recrean
los
aullidos del tiempo que nos pertenecimos
siempre amantes
sobre el polvo de otros cuerpos


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