LA MÚSICA ROCK COMO FENÓMENO
COMUNICACIONAL
Tere Estrada
Mi interés por realizar análisis social de la música
nació cuando realicé mi tesis de licenciatura en sociología en la Facultad de
Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM a fines de los ochenta. Sabía que
quería hacer una tesis sobre rock y eso para las vacas sagradas era un
sacrilegio. Algunos maestros me sugirieron que optara por otro tema de
investigación más apegado al análisis cuantitativo y a los métodos
estadísticos. Pero tuve la suerte de contar con María Luisa Castro y Sergio
Colmenero, dos profesores muy respetados en la facultad que daban taller de
investigación sociológica y que se caracterizaban por respaldar tesis de lo más
atrevidas y vanguardistas. En el tercer año de la carrera ya había tomado
sociología de la cultura, literatura y sociedad y sociología del arte. Todo eso
era para mí una plataforma que me ayudaría a encontrar hilos conductores para
mi investigación. En un primer momento sólo describí los procesos de
organización dentro del rock: la realización de conciertos, la producción,
distribución y consumo de la música.
Luego encontré un texto de etnomusicología de Alan Merriam que me ayudó
a poner más los pies sobre la tierra: entender al rock como conducta humana que
se desarrolla dentro de un contexto cultural total, con un lenguaje determinado
según la cultura en la que se encuentre. Después hallé un libro sobre identidad
y problema de masas del profesor Klapp, que más que una vereda para mí fue una
autopista. Tejí una trenza de conceptos que me sirviera de principio a fin de
la investigación.
Del concepto de etnomusicología me llamó la atención
la palabra lenguaje. ¿qué tipos de lenguajes encontramos en el rock? Esta el musical (sonido), el literario (palabra),
el corporal (baile) y el visual (vestimenta). Los cuatro conjugados forman una
gran amalgama que es el lenguaje comunicacional o de las tocadas y se
desarrolla en tres niveles: la manera en cómo se conectan los músicos entre si,
el público entre sí y músicos y público.
El lenguaje musical (lenguaje no verbal) se refiera
a la estructura armónica, rítmica y melódica que posee el rock producto de un
creador que habita dentro de un contexto social, político y cultural
determinado. El lenguaje literario (lenguaje oral) concierne a la producción de
letras dentro de las más diversas corrientes del rock, es la manera en que se
expresa una generación, su posición ante
el mundo, sus anhelos, sus miedos. Las letras son un elemento importante para
profundizar en la ideología de los jóvenes que además se manifiestan en la
música y en la vestimenta.
El baile que se desarrolla en las tocadas es
considerado como un ritual, a veces bailan a ritmo de reggae y sus movimientos
son más cadenciosos y lentos, pero cuando bailan ska, se desata el “slam” baile que consiste en el roce y
golpeteo de los danzantes que van brincando en círculos concéntricos en
direcciones opuestas. En él se viven expresiones muy intensas de culto donde
cada quien es capaz de explayar enteramente sus emociones.
El rock como fenómeno comunicacional tiene que ver
con relaciones psico- sociológicas complejas. El rock es un transmisor y un
receptor de mensajes. Cuando oímos un disco o escuchamos la radio somos casi
siempre receptores. En una tocada, tanto el público como el grupo son
transmisores y receptores. Cuando se hace un disco, aparentemente sólo se
transmite, pero para poder realizarlo, el compositor tuvo que pasar por una
etapa receptiva del mundo y del medio que le rodea. Un compositor también es público de otros
compositores, los roles son intercambiables. El rock es en sí mismo un símbolo
(partimos de un mismo significante o sea la música, pero los significados que
despierta en la cabeza y en los corazones son muy diversos) y a la vez, es
generador de otros símbolos (por el se crean ídolos y bailes).
Chevalier en su Diccionario de Símbolos refiera que
“la percepción de un símbolo es eminentemente personal, no sólo en el sentido
en que varía con cada sujeto, sino también de que procede de la persona
entera... El símbolo tiene precisamente esta propiedad excepcional de
sintetizar en una expresión sensible todas esas influencias del inconsciente y
de la conciencia, como también de las fuerzas instintivas y mentales en
conflicto o en camino de armonizarse en el interior del hombre.”
El rock es un medio de comunicación y de expresión
entre muchos jóvenes a través del cual crean sus propios símbolos ideales que
los ubican y ayudan a definirse así mismos. A causa de una falla en los
resonadores del medio ambiente social (esto quiere decir que el medio no crea
símbolos que oriente a la gente), el individuo tiene que buscar cierto tipo de
experiencias que lo auxilien a encontrarse así mismo a partir de reunirse y
compartir determinados símbolos con un grupo
de personas. Los jóvenes crean sus propios símbolos identitarios como
medios de sobrevivencia anímicos.
La espina dorsal de mi investigación fue la búsqueda
de símbolos identitarios, a través de cuatro vías: el lenguaje musical, el
literario, el corporal y el visual.
Un grupo social
se distingue de otro por creer en determinados símbolos, si éstos se
alternan, esto tiene repercusiones sobre la identidad del grupo o el individuo.
La sociedad actual está impactada por la
globalización, vemos cómo se reducen los tiempos y las distancias, como van
cambiando los valores de una manera tan veloz, que sin haber terminado de
inventar un nuevo sistema de credos, ya se ha cambiado a uno nuevo. Ante esta
indefinición existencial e individuo se encuentra en una búsqueda incesante de
experiencias que enriquezcan su vida emocional. Estas pueden ser, según Klapp:
a) experiencias colectivas (emociones compartidas o interacción dentro de
muchedumbres; comunicarse con un público o hacer alardes exhibicionistas); b)
experiencias sustitutivas o supletorias, identificándose imaginariamente con
héroes de la vida real o personajes ficticios; c) experiencias de un orden más
simbólico que pragmático (participación dentro de ceremonias rituales de
prácticas de culto).
¿Qué tipo de resonadores brinda el rock a los
jóvenes para que se identifiquen con él?
En primer lugar, los creadores de la música participan en experiencias de
creatividad artística. En segunda instancia, los jóvenes toman parte en
experiencias colectivas, al asistir a los conciertos o tocadas en las que se da
una relación muy estrecha entre los espectadores, que a su vez se comunican con
el grupo musical. En tercer lugar, el rock proporciona también cierto tipo de
experiencias sustitutivas, en las que el público se identifica imaginariamente
con alguno de los integrantes de un grupo, se forman héroes o ídolos. También
se identifica con los personajes de la letra de una canción sea real o
ficticio. Finalmente, están las experiencias de carácter ritual que son
practicadas por los rockeros cuando realizan determinados bailes.
Esta búsqueda de experiencias se da dentro de otros géneros musicales, como puede ser la balada, la ranchera o la tropical. Entonces ¿cuál es la especialidad del rock? Su música y sus bailes son bastante energéticos, incluso los bailes se vuelven tremendamente agresivos. Los héroes que se forjan, tienen ciertas particularidades diferentes a los ídolos prefabricados por los monopolios televisivos. Se privilegian imágenes andróginas tanto de hombres como de mujeres, se etiqueta peyorativamente a los rockeros como bohemios, desfachatados, drogadictos, amantes del reventón, anarquistas, iconoclastas. El lenguaje que se utiliza en las letras, la manera de expresarse, el caló, el albur, el juego de palabras, el qué dicen y cómo lo dicen es un medio de interacción, de identificación muy fuerte entre los rockeros. Los punks hablan de muerte al sistema, anarquía y antibelicismo. Los que tocan blues hablan de los tormentos del alma, mientras los darks describen a los seres de la noche como vampiros y muerte. Las letras son la radiografía de los sueños, miedos y fantasías de toda una generación.
* * *
Tere Estrada. (México, DF). Músicio, compositora y escritora.



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