II. De
vampiros, el DeFe y uno que otro tripeo
1.
Iniciamos otro choro con el homenaje póstumo (realizado en el foro cultural
Cactux) que Clarimonda le hiciera al
buen Charles Bukowski (el 9 de marzo de 2011, por los 17 años de su muerte). En el cual
sin afán presuntuoso, romántico o de cliché, quisimos dejar de lado la cuestión
santurrona que se le ha dado en años recientes. Así en esa ocasión se proyectó
–con buena afluencia, especialmente chavos- el documental Bukowski: born into this –dirigido por John Dullaghan- donde se da
muestra de todo el acontecer etílico-literario de este viejo indecente. También
se presentó la 3ª víctima de Clarimonda Drunk Ediciones, el librito de poesía
decadente La muerte puede bailar, death
can dance, decadencia del camarada Jesús Baldovinos Romero (Gracias!).
Nuevamente se vendieron varios libros, pero revistas nada de nada, por alguna
extraña razón los morelianos no compran revistas –creo que ya lo había
mencionado antes-, pero bueno, ya al final se proyectó Ordinaria locura para cerrar el evento empapados en alcohol. (El
libro se consigue en: www.clarimondadrunkediciones.blogspot.com)
2. Y
que nos vamos a la cantina Andaluz (Gracias Sr. Ernesto!), con la Clarimonda y
todo el séquito de colaboradores, camaradas & colados. La onda sería
presentar la edición anterior que lleva por tema (precisamente): La Cantina.
Ahí nos inmiscuimos entre las personas y mujeres de la vida galante que asisten
de tradición al lugar, lo que por un momento provocó el desconcierto de su
servilleta, por cómo se pudieran presentar las reacciones… ¿Y qué creen? Que
bien chingón el asunto. La poesía cantinera y Josealfrediana les cayó como
anillo al dedo a todos los personajes que ahí se encontraban; lo sorprendente
fue que una de las señoras al servicio de la comunidad (de las primeritas en
Morelia cuando la zona de tolerancia era en Carrillo) se desbordó en llanto por
la emoción de las letras poéticas cantineras (Neta, ¿Imagínense toda la
historia que carga a cuestas?), lo cual propició que nos planteáramos
seriamente una futura edición sobre: Ficheras. En fin, la convivencia estuvo
pocamadre, agregándole que de pasada también me estaba festejando mi cumpleaños
(el que me diga cuántos le regalo unas revas de colección). Sin duda uno de los
mejores públicos morelianos con que nos hemos encontrado y enfrentado, todo
porque como lo mencioné en ese momento: las cosas buenas se hacen en el lugar
adecuado y en el momento preciso… salud pa’ los enfermos y gonorrea pa’ los
políticos.
3. Andaba
yo de ocioso en la red con toda esta onda de los vampiros (siempre me han
prendido machín las historias de estos entes no-muertos, de ahí Clarimonda… pero nada que ver con los vampiritos
ñoños y cursis de ahora) y me encontré de nuevo con una banda de metal gótico
sinfónico (la música oscura siempre me ha removido las entrañas) llamada Theatre Des Vampires –de origen
italiano-. Y digo me encontré de nuevo porque ya la conocía de hace tiempo,
pero no me había dado tiempito de escucharlos bien. El chiste es que me
descargué toda su discografía (para quien le interese la encuentran en el
siguiente link:
http://www.taringa.net/posts/musica/1509139/Theatres-des-Vampires-_Discografia_.html)
y en ese descargar de discos me encontré con el soundtrack (en el cual participa esta banda) del corto titulado: Murnau, the vampire. Se trata de un
video animación –sin diálogos, estilo cine mudo- realizado por Oscar Alvarado
–un chavo mexicano-, el cual está basado en la película Nosferatu, realizada por el cineasta alemán F. W. Murnau –de quien
toma el nombre-, pero todos sabemos que esta historia se basa en la novela de
Bram Stoker: Drácula. Así que a los
amantes de los chupa-sangre, se los recomiendo ampliamente para que lo chequen,
es un corto bien realizado y además la música que le acompaña es excelente. Lo
pueden ver en: http://vimeo.com/2233809, o chequen la página:
www.murnauthevampire.com
4. “A
conquistar el DeFectuoso con la Clarimonda”.
Con ese lema nos lanzamos a la gran ciudad. La 1ª parada fue en la Zona Rosa
(el 25 de marzo), en la librería Voces en
tinta (gracias al Fideluco); un lugar donde se distribuye principalmente
material con temática lésbico & gay, y pues claro, fuimos a presentar la
edición que lleva el mismo tema. La onda es que directito de Morelia llegamos a
presentar el número, donde ya aguardaba una cantidad de personas entre quienes
querían ver las revistas (chido al Hiram & Muciño) y quienes querían ver al
Wence (que también presentó su libro Nada
de incrustaciones, del cual ya les hablé anteriormente). Ahí el show estuvo
tranquis –un poco más formal el asunto-; se vendieron varias revistas y otras
las dejamos a la venta. Nada del otro mundo, fuera de que nos fuimos a Garibaldi
a echar la chela con la banda… La 2ª parada fue en la Roma (el 26, siguiente
día), en el bar –cultural- El Real Under (molto
grazzie al Androide), un espacio dedicado a la contracultura y las Tribus
Urbanas, preferentemente oscuras –y sus derivados-. La onda mágica –y jedienta-
fue que se me hizo tarde y preguntando cómo llegar al lugar una señora de la
vida galante me confundió con la dirección y se me armó todo un pedo. El chiste
es que terminé llegando casi a las 8 pm (cuando el inicio era a las 7 y
puntual, jaja, esos Bastardos!) mientras los demás participantes y el público
aún aguardaban la llegada (cosa chingona!). El rollo estuvo chingonerrimo,
gracias a la participación también de los camaradas del Fanzine Nación Alien (ese Augusto Quevedo!), la reva Los bastardos de la uva (quiubas Edwar
F. de L. & Fernando Viñas) y del buen Eduardo Zurita (con las revas LOGOgrafo y Massiva) ambos todos(sic)
proyectos del DeFe. Comentamos –desde un punto de vista y contexto informal y
desfachatado- nuestras labores al frente de nuestros proyectos y aunque
coincidíamos en distintas razones y flujos de trabajo, la diferencia entre uno
y otro proyecto era palpable, lo cual hizo más variante la mesa de
presentaciones que concluyó con preguntas y respuestas, con el performance de Las perras de museo (chido a la Andrea
& Damayanti que nos acompañaron de Morelia) y sobretodo excediendo el
tiempo límite. Después se complementó la noche con varias chelas en compañía de
camaradas/colaboradores como el Héctor Anselmo y Abel R. Romero (chido también
a Jessica P. y al buen Miguel Bernal por estar). Lo chistoso fue habernos
topado con el buen Carlitros Martínez Rentería (de la reva Generación) en la pulquería Insurgentes
y haber terminado debrayando hasta que cerraron el Under y abrió sus puertas el
metro hacia un nuevo día.
5.
Iniciado el mes de abril se llevó a cabo el evento multidisciplinario llamado
Fuxionarte 2011, en el bar Fuxion Underground (chido al buen Víctor!), donde
varios de los creadores jóvenes de la ciudad (de Morelia) nos reunimos para
exponer nuestros trabajos y así poder debrayar sobre los asuntos que conciernen
en este ámbito. La muestra fue desde pintura, dibujo, foto, instalación, música
& poesía. Mi participación constó de dos video-lecturas de poesía
neo-romántica oscura que provocó y recaló en el público presente. La intensión
de este show fue buena, pero creo que hizo falta una leve cuestión de curaduría
y de una persona que presentara chido el evento y que estuviera interactuando con el público
presente, que fue basto –en un inicio- pero que se fue desperdigando al no ver
parte acción de los exponentes y en el show mismo.
6. ¿Chismes
de farándula? ¿Crónicas de dos groupies rocanroleros? ¿Historias salvajes tras
bambalinas? Pues nooooo, no que a mi entender pueda precisarse (¿o sí?). El
libro Tormenta de sangre (chido a
Saliva y Telaraña por el envío), escrito por Chico Migraña y Arthur Alan Gore (qué
onda?) es una serie de crónicas sobre sucesos y eventualidades –personales de
los autores- tras bambalinas, conciertos, entrevistas y borracheras con varias
figuras del rock, el metal y una que otra personalidad popera. Después de
leerlo pensé que si estas historias fueran contadas por Paty Chapoy serían en
lo más mínimo agradables, ni mucho menos tomadas en cuenta por una persona como
yoni, por el simple hecho de no resultarme ningún interés desde su persona. Creo
que para este tipo de cosas importa mucho desde dónde, quién y cómo vienen
contadas las historias –lo que le da el plus a este libraco-. Y ya lo dijo el
Chico Migraña en una de sus crónicas: lo más importante de la presentación en
vivo de una banda es todo lo que hay detrás de ella, tras bambalinas
–repetitivo-; y eso es lo que sucede y se presenta en este libro: las historias
que resultan atrás de un escenario o de la personificación de un rockstar, el
alumbramiento y desnudez de los mitos que los rodean y sobretodo la
humanización de esos “semidioses” que a veces parecieran intocables. Y uno de
los elementos importantes y destacables de estas crónicas –precisamente- es
quizá –indirectamente o inconscientemente- poner en entredicho la
“majestuosidad” de las estrellas del rock y sus derivados… por ejemplo ver a un
Rob Halford desflorarse –literalmente- por unas galletitas; al Alex Lora
parando el tráfico mientras corre tras sus perros; el Juan Brujo vendiendo
discos en el Chopo; etc. Porque si bien, en lo personal, nunca me ha gustado
mitificar a ciertos personajes, porque a fin de cuentas son simples mortales,
de carne y hueso, igual que tú, yo y los demás (aspecto de Chico Migraña que no
me gustó mucho: llamarlos “ídolos” y proclamarse “fan”). Otra de las cosas que
resalto es la que nos cuenta Arthur –desde su visión acertada como periodista-
sobre la banda Christian Death, porque ¿cuántos de nosotros no hemos visto por
ahí a chicos dark’s-death’s auto-limitándose en ciertos aspectos de la vida
cotidiana? Como bailar, participar socialmente activos, ir a lugares diferentes
a sus gustos, etc. Y en esa crónica se deja al descubierto cómo los integrantes
de dicha banda participan en la marcha de los electricistas, se van a bailar
salsa a una cantina y se ponen borrachos con tequila, o sea, what is the
fucking problem? Ah, pero mientras tanto acá en las tribus desgarrándonos el
alma y discutiendo tontamente porque hay que llevar un lineamiento en la
conducta, no?. En fin, para quienes nos gusta la música y todo lo que sucede
tras de ello es muy recomendable este libro. Además tiene su toque especial de
humor y sarcasmo, lo cual nos permite un amplio relajamiento para su lectura. Y
como agregado aliciente a los relatos, le acompañan unas ilustraciones muy
buenas del buen Carlos Carapía. Así que no esperen más y consíganse este
librito. Interesados contacten al mail: ladecadaobscura@hotmail.com
7. A
mediados de abril me llegó un paquete de libros, los cuales me envió el
camarada Fernando Nachón (chido por el detalle!). Los títulos de los libracos
son: De a perrito, Diario de un pendejo,
Cachetadas en las nalgas y Los niños
bien. Todos de su autoría. A Nachón lo conocí omnipresentemente por José
Agustín, Fadanelli y por el buen Rogelio Villarreal (en escritos de ambos
personajes), yo ya andaba (anteriormente) tras de sus libros –incluso con otro
amigo estuvimos a punto de cometer un atraco en la librería Vasconcelos en el
Defectuoso, pero se frustró (jaja)- así que de inmediato me hice un pequeño espacio
(en mis lecturas de tesis) y me leí Los
niños bien. Se trata de un libro (anti-novela) que muestra fructuosamente
el ejemplo de cómo y qué elementos incumben en la literatura posmodernista, lo
cual le da un sentido muy peculiar a la historia. Y como aquí no se los voy a
reseñar, les recomiendo que lean una reseña (valga el pendejismo repetitivo)
muy interesante sobre este libro escrita por Ilia Alvarado Sizzo (académica
española), la cual se publicó originalmente en la revista Replicante no. 21, págs. 103-107. (La pueden checar en el siguiente
link: http://analisisdelosninosbien.blogspot.com) Si alguien está interesado en
algún libro póngase en contacto con las librerías Fontamara
(http://www.fontamara.com.mx).
8. Una
vez más nos congregamos en un mismo sitio las únicas revistas vigentes y
consolidadas de la ciudad de Morelia. Esto ocurrió –gracias al John Macotela-
en pleno sábado de gloria (el señor hiso su voluntad, ja) en el tokin que nos
ofrecieron las bandas –también morelianas- Pollomingus y Ciudad Psilocybe; la
primera con una buena sesión de jazz-funk y la segunda una combinación de jazz
con música prehispánica (ambos proyectos bien chidos –todos los músicos que
integran a estas bandas tienen recorrido y mucha calidad, ya estaremos hablando
de ellos posteriormente). En la parte editorial estuvieron las revas Monocromo,
Revés (online) e Hilo (omnipresente), así como la Clarimonda y el grupo
Satélite Media. Las participaciones fueron muy breves, pero sustanciosas. Cabe
señalar que en esta ocasión los asistentes se comportaron y escucharon las
propuestas (pero como siempre suele suceder en Morelia, no compraron revistas,
sólo cambié una de La Cantina por una chela de barrilito).
9. El
buen Jesús Baldovinos me había hecho la invitación personal para ir a presentar
mi librillo Dos diseñadoras indie en la
cocina a la ciudad de Lázaro Cárdenas (el 20 de mayo), pero una situación
ajena me impidió (a mera hora) no poder ir; desde aquí una disculpa tanto a
Jesús como a los asistentes. En esa misma semana (3 días después) tenía la
invitación a leer parte de mi choro en el V Festival Internacional Palabra en
el Mundo (un saludo a Gaspar A.); lo interesante ahí fue que se trataba de
lectura de poesía y yo –como siempre- no respeté el hecho y leí 3 cuentos (uno
erótico, otro existencialista y el último sin sentido o a ´propósito del “fin
del mundo”). Lo mejor llegó 5 días más tarde (el viernes 27 de mayo); la
invitación para presentar la edición pasada de La Cantina de nuevo en San Juan
del Río, Queretarock. De nuevo el Oscar y el Eliud (y todo el Klan Kultural
Kaníbales) se pusieron guapos para que pudiera ir y así fue; por poco y llego
tarde, el bus salió con retraso de una hora y en el camino llovió muy fuerte,
pero no impidió mi llegada. La cita fue en el bar Casino (gracias a doña Lina)
de nuevo, lo que me sorprendió y me gustó machín fue el show
dancístico-acordionero del señor Arriaga, una cátedra musical con su acordeón.
El Poeta (o Le Jos Uis) presentó su fanzine Efímera
(bien chido) y leyó un texto del antes y el ahora de las Cantinas (más
chido). Fernando Roque también leyó algo cantinero (simoncho por el ejemplar de
Tirando Netas), el Oscar también en
algo participó, el JEliud la hizo de Dj Borrachales y el estimado Juan Rock (de
los fundadores del Chopo) fue nuestro maestro de ceremonias en todo el show. Ya
que me tocó hacer mi debraye me alcanzaron los nervios –como siempre- y la
cagué varias veces, pero a la gente le gustó, le latió y estuvo presente (a
pesar de la Feria de Tequis a la que fui al día siguiente a tomar Calimochos
(with the ángeles night)) Fue un gustazo encontrarme de nuevo con la bandita de
allá y sobre todo conocer personas bien chidas y agradables (agradezco al Diego
Virgilo también por la playera Kanibal). Hasta la próxima camaradas.
*Publicada en la edición impresa de Clarimonda #27: Vampiros.


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