El pasado sábado 12 de marzo nos fuimos con la Clarimonda a la Cantina, para presentar la edición con el mismo tema. La onda se presentó de una manera bien exquisita al percatarnos que la atención captada era del publico total que nos acompaño (entre invitados, amigos, colados y los entes que deambulan por la cantina Andaluz de antaño). Nos acompañaron también 2 de los colaboradores de la misma, quienes en su viva voz dieron pauta a la lectura de sus textos. De las cosas resaltables y ponderantes de la noche como ya les mencioné, fue la atención de todo el público presente, como también la atención de los dueños del lugar y sobre todo que una señora de "la vida galante" (de las primeritas en Morelia) se entusiasmara tanto hasta llegar al borde de las lágrimas, cosa que se queda en la memoria y que avalan la congruencia de una presentación Clarimondiana. Por eso, como el Noctis les mencionó durante la charla, las cosas que mejor se hacen y que mejor resultan son las que se hacen en los lugares y los momentos idóneos, por eso Clarimonda cantinera en la cantina, no nos hubieramos imaginado presentandola en la Casa de la cultura (jaja).
A continuación les dejamos la editorial y uno de los poemas Cantinerojosealfredianos que vienen dentro de la edición... gracias al sr. Ernesto de la cantina el Andaluz y a todos los que se dieron cita tan despreocupadamente a este evento... si alguien desea obtener un ejemplar póngase en contacto al mail: revistaclarimonda@gmail.com
© Muralistikos Señor.Tek.Lupo _ En una calle de Guanatos _ Fotos & collage: Ese Noctis
EDITORIAL
Muchas son las expectativas que se han creado en torno a esta edición. Desde que se comentó y se difundió la idea de hacer una pachanga Cantinera se vertieron varios comentarios, como el de “ese tema ya lo sacó tal revista” o “una más de borrachos”. Cosa que a nosotros nos vale madre, porque de los criticones siempre nos ha importado un comino lo que piensen. Más ahora con esta discusión sobre “los borrachos” provocada desde las élites cosmo-politicas post revolucionarias. Porque ahora resulta que ser borracho es sinónimo de panista o de espurio (por el supuesto problema etílico del bruto de Calderón), aquí que me disculpen todos esos que mafufan en torno a esto del presidente (¿por qué a quién no le gusta la bebida? Y además, porque los primeros que saltaron ante esta noticia son los que uno ha visto siempre desvariar entre el alcohol, aunque bueno, el pendejismo de Calderón no está a discusión) pero si queremos dejar en claro que una cosa es ser BORRACHO y otra cosa muy diferente es ser ALCOHOLICO; el pedo del alcoholismo es un rollo más severo, porque se trata de una enfermedad, algo que necesita tratarse médicamente y lo borracho no, bien decía el viejo indecente que hasta para ser borracho se necesita oficio. Hay que saber tomar para poder ser un buen borracho, y las penas de un buen borracho no se curan en el hospital, se curan en las Cantinas y si no se curan se desahogan, se comparten y el de al lado se hace cómplice del sufrimiento (¿de qué no se sufre en esta vida?), de ahí que provenga esta edición y qué mejor para curar esas penas que el mismísimo José Alfredo Jiménez, uno de los personajes –del folklore mexicano- que ha podido hacer de la desgracia una grandeza. Así que estimados camaradas de la Clarimonda, aquí podrán encontrar historias desde lo más recóndito de una Cantina, desde lo más entrañable de las penas, al calor de unas copas y al danzón de una desgracia, todas ellas emanadas desde el sentimiento común o de la perspectiva personal. Queremos mencionar también que varios textos quedaron fuera, no por cuestión de espacio ni de calidad, sino porque no retomaban la escencia Cantinezca que pretendíamos, aún así agradecemos a todos los colaboradores que despreocupadamente nos hicieron llegar sus textos.
Edemás de todo esto tenemos En el debraye un artículo de Rogelio Villarreal donde da repaso de los bares y antros que fueran alternativos en la ciudad de México; el escritor underground Fernando Nachón se hace presente en estas páginas; y en el Campo Nudista tenemos –como el colaborador de cabecera– a Francisco E. Muñoz con un artículo sobre la desnudez y todo lo que ello implica.
Esperamos sea de su agrado, querido lector, si no pues que se joda Calderon, a fin de cuentas ¿qué?
AMIGO JOSÉ
Uriel Di Marco
¡Ven amigo José!
Toma otro tequila,
ponte el sombrero rebelde,
calienta la garganta
y saca el dolor del pecho.
Amigo cancionero si contáramos
las veces que nos han dado la media vuelta
y se han ido porque queremos que se vayan...
los números no nos alcanzarían.
Nos damos el lujo de despreciar la vida
en la fina angustia
de decir que no vale nada
-Y si valdría es sólo por estos dos tragos de tequila.
Sin subirnos al Titanic
proclamarnos el rey
con dinero y sin dinero;
hacer de nuestra palabra la ley.
¿Y por qué no?
Perdernos en el alcohol
volando bajo
ante la sufrida llegada del amor.
Pero cuidándonos de no soltar la rienda
y ejercitar nuestra mano izquierda
montando el caballo blanco
de nuestra nueva aventura.
Amigo José ven a chupar más
que no nacimos pa' pobres
y nos gusta todo lo bueno.
Amigo José te revivo por hoy en esta poesía
para brindar por ellas,
para que se vayan por el mundo,
para que besen otros labios,
e irnos con el sol cuando muera la tarde.


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