domingo, octubre 24, 2010

Entre agruras y acides!


Una nota sobre la edición no. 24:Aciditos de la revista Clarimonda

Por: Alex Barrios


Envuelta en una tanda surtida de agruras y acides nos llega la edición más “caliente” de la revista Clarimonda (Morelia, Michoacán), que dirige el compita Manuel Noctis. Un ejemplar con el cual se enmarcan 6 años de “andar pervirtiendo mentes vírgenes”, como lo dijera puntualmente la Daniela Cervantes (Colaboradora de la revista). Y es que no es para menos echarle una ojeadita a esta publicación que se ha apuntalado como referente (contra)cultural dentro del ámbito artístico/literario de su estado, volviéndose casi una publicación emergente para la manifestación underground dentro de las letras sopesadas, pesadas y engordecidas que delimitan los espacios en casi cada rincón del planeta. En este número 24 aparecen textos tan debrayados como tan ocurrentes, emanados desde las mentes perversas de los que (des)interesadamente quisieron aportar algo a la causa (algo así como “una limosnita para esta casa de rehabilitación llamada Clarimonda). Así llegaron relatos como el de Guillermo Fadanelli, con sus tintes de dramatismo escénico enfrascado en un sarcasmo casi inn-palpable acerca de la lucha libre mexicana; el de Nazul Aramayo, que parodia el sentido melodramático de las telenovelas mexicanas; el de Alí Torruco, se pitorrea de las grandes “eses” del ámbito artístico michoacano; el caso del texto de Alfonso Morcillo, quien se entrama en una pelea con su compañera de departamento debido a sus fabulosos poopers; o el del mismo Manuel Noctis donde hace una sátira a la cotidianeidad del “artista” independiente. En fin, textos que se conjuntan al sentido irónico de Sergio Fong, Carlos Rojas, Juan Beat, Rafa Saavedra, Zipoco, entre otros, cerrando la parte “acidita” con una entrevista al editor más controversial de México: Carlos Martínez Rentería. Después pasando por la sección “En el debraye”, nos encontramos un artículo de Rogelio Villarreal sobre el Festival de Avándaro, otro de Bernardo Valadéz sobre la Contracultura y el de Karín Mijangos, los cuales le dan fuerza al matiz reflexivo con el cual se desempeña la Clarimonda. Y para cerrar en el “Campo Nudista” nos encontramos con Rocío Boliver (La Congelada de Uva) quien hace de la masturbación femenina algo casi tan aborrecible como ir al baño; dos breves relatos eróticos de Rose Mary Espinosa y la indiscutible fórmula que nos da Francisco E. Muñoz para llevar de una mejor manera el sentido de la felación. Así Clarimonda finaliza dándonos unas cachetadas en la tatema. Muy recomendable por el sentido concreto al que ha llegado esta publicación.

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