El domingo 26 de octubre se llevó a cabo la primera parte de las Jornadas Clarimondianas, las cuales se estarán presentando para enmarcar los festejos por el 4° aniversario de esta revista. La cita fue en Téjaro, una población perteneciente al Municipio
de Tarímbaro.
La onda era presentar ahí el nuevo número y toda la cosa pero por distintas circunstancias no se pudo hacer. La principal razón: la pinche crisis financiera -porque aunque usted no lo crea estimado lector, a Clarimonda también le afecta ese rollo- y después la apatía y las circunstancias externas. En fin, desde el domingo temprano el Kikoy y yo -quienes conformamos al Colectivo Coatlicue- nos dimos a la tarea de recoger el material que utilizaríamos, como sillas, tablones, entablado, sonido, etc.
Como al medio día hacia un buen de calor y el trabajo estaba medio pesado, el mejor de los remedios para tales circunstancias eran las chelas, pues le entramos desde tempra para ir agarrando chida la onda del festejo.
A las 6 de la tarde, ya bien bañados y bien cambiados -jaja-, fue que armamos la instalación de sonido y escenario, el Bubba, Champi y el Darío hacían acto de presencia mientras conformábamos todo eso. Con ellos la chela comenzó a fluir en cantidades mayores, lo cual compensaba al nervio causado por la ausencia de los Matanzas Club y del Toalla con la amiga Noelia.
Por un momento pensamos que ya no asistirían al evento, cosa que nos preocupaba porque no teníamos manera de comunicarnos con ellos –pinche crisis ni para una recarga de 30 varos nos dejó, aunque se preguntarán que y entonces cómo le hacíamos para comprar las chelas, ah, pues eso es otra onda que ya luego les platicaré- hasta que alguno de los camaradas nos hizo el favor de prestarnos su cel, fue así como confirmamos la presencia de ambas bandas.
El chiste es que el evento inició un poco después de las 8 de la noche, yo mero como director de la reva me aventé un choro de introducción donde mencionaba o, más bien, hacia referencia en torno a la conceptualización de la Cultura y del reto que implica el generar cultura en lugares donde la mayoría de la gente no está conciente de su entorno, en fin, cosas particulares entre la población e individuo.
La cosa aquí fue que después de dar inicio comenzaron a suceder cosas extrañas a la par de la euforia del festejo, lo primero, había unos chavos vendiendo discos de banda, grupera y esas madres, entonces nos acercamos amablemente para pedirles que nos hicieran el favor de bajarle un poco para que nuestro sonido se escuchara mejor, el diálogo fue más o menos así:
Kikoy: Oye carnal, no le puedes bajar poquito, porfa.
Chavo de los discos: Y porqué no le bajan mejor ustedes. Les voy a traer al jefe para que se arreglen con el.
Kikoy: Ah, pues si nosotros ya tenemos permiso con él, hasta del ayuntamiento.
Chavo de los discos: No, no, no, ustedes bájenle.
Jajajaja chale! Que no escuchaste el discurso? Me preguntaba yo. Cómo es posible, que no entendió el mensaje? Pero bueno, creo que después de que el Jefe de Tenencia se acercó a hablar con él fue que le bajo un poco a su desmadre. Para esto e
l Bubba MC –quién ha sido una constante en los eventos Clarimonda-Coatlicue- ya daba muestra de su trabajo editado y del más reciente, del agrado de varios chavos del pueblo que ya lo tienen bien identificado. Al término un morro “cabezahueca” se le acercó para retarlo a que se dieran un tiro, así nada más porque sí –Dónde andaban Thiuimes?- terco el pinche muchacho, lo chido es que no pasó a mayores porque el único afán de este incauto solo era el sentido protagonista ante el público que siempre le reprochó su conducta.
El turno pasó para Noelia Ventura, una cantautora muy talentosa, acompañada de dos grandes músicos, uno de ellos el Carlos Rojas. Ella dio muestra de su trabajo personal, lo que causó una grata sensación dentro del público asistente –cosa que de repente es difícil de lograr cuando tu trabajo no es bien conocido-. Bien buena onda los chavos, los cuales también están pasando a ser una constante en Clarimonda.
Después se presentó Dario MC, otro camarada de Letras que ya veníamos contemplando para una presentación con nosotros. Él presentó también parte de su trabajo personal, también del agrado de muchos chavos que encontraron conexión con sus letras.
El cierre final lo puso Matanzas Club al ritmo de salsa, cumbia y son cubano, la gente que se quedó aun con que ya era tarde y al día siguiente había que trabajar, disfruto plácidamente de la música que los puso a bailar un rato, la verdad que una buena banda que por vez primera encausó a la gente del pueblo a la diversión, el goce y la satisfacción de encontrarse con algo distinto a lo que comúnmente se tiene.
Ya cuando nos encontrábamos recogiendo todo, hizo acto de presencia uno de los grandes personajes del pueblo, un vato que le apodan “La Macheta” –jajajaja- Chale! Mejor final no hubiésemos podido tener, y es que el chavo es todo un personaje y se aventó un performance que a todos nos tenía atentos, y pues ya sabrán, con alcohol encima y medio tocado del cerebro pues se aventó su show.
El after se dio en mi casa, la banda chida que se quedó asistió y ahí pudimos contemplar más serenos la onda del festejo, la convivencia fue más directa y la charla más general. Las chelas más frías y el cansancio cada vez más constante.
A todos los que pudieron disfrutar de este evento les agradecemos infinitamente por su apoyo, aún a pesar de que al día siguiente tenían que trabajar.
Agradecemos también a los camaradas que nos hicieron el paro de armar todo esto, al Richard, la Marrana, el Gera, el Brujo y el Moi, quienes sin su ayuda esto no se hubiera logrado con tanto éxito como se dio.
Agradecemos también al Jefe de Tenencia por su disposición y apoyo.
Chido bandita, como les decía antes, la guerrilla cultural ya comenzó!!!
La onda era presentar ahí el nuevo número y toda la cosa pero por distintas circunstancias no se pudo hacer. La principal razón: la pinche crisis financiera -porque aunque usted no lo crea estimado lector, a Clarimonda también le afecta ese rollo- y después la apatía y las circunstancias externas. En fin, desde el domingo temprano el Kikoy y yo -quienes conformamos al Colectivo Coatlicue- nos dimos a la tarea de recoger el material que utilizaríamos, como sillas, tablones, entablado, sonido, etc.
Como al medio día hacia un buen de calor y el trabajo estaba medio pesado, el mejor de los remedios para tales circunstancias eran las chelas, pues le entramos desde tempra para ir agarrando chida la onda del festejo.
A las 6 de la tarde, ya bien bañados y bien cambiados -jaja-, fue que armamos la instalación de sonido y escenario, el Bubba, Champi y el Darío hacían acto de presencia mientras conformábamos todo eso. Con ellos la chela comenzó a fluir en cantidades mayores, lo cual compensaba al nervio causado por la ausencia de los Matanzas Club y del Toalla con la amiga Noelia.
Por un momento pensamos que ya no asistirían al evento, cosa que nos preocupaba porque no teníamos manera de comunicarnos con ellos –pinche crisis ni para una recarga de 30 varos nos dejó, aunque se preguntarán que y entonces cómo le hacíamos para comprar las chelas, ah, pues eso es otra onda que ya luego les platicaré- hasta que alguno de los camaradas nos hizo el favor de prestarnos su cel, fue así como confirmamos la presencia de ambas bandas.
El chiste es que el evento inició un poco después de las 8 de la noche, yo mero como director de la reva me aventé un choro de introducción donde mencionaba o, más bien, hacia referencia en torno a la conceptualización de la Cultura y del reto que implica el generar cultura en lugares donde la mayoría de la gente no está conciente de su entorno, en fin, cosas particulares entre la población e individuo.
La cosa aquí fue que después de dar inicio comenzaron a suceder cosas extrañas a la par de la euforia del festejo, lo primero, había unos chavos vendiendo discos de banda, grupera y esas madres, entonces nos acercamos amablemente para pedirles que nos hicieran el favor de bajarle un poco para que nuestro sonido se escuchara mejor, el diálogo fue más o menos así:
Kikoy: Oye carnal, no le puedes bajar poquito, porfa.
Chavo de los discos: Y porqué no le bajan mejor ustedes. Les voy a traer al jefe para que se arreglen con el.
Kikoy: Ah, pues si nosotros ya tenemos permiso con él, hasta del ayuntamiento.
Chavo de los discos: No, no, no, ustedes bájenle.
Jajajaja chale! Que no escuchaste el discurso? Me preguntaba yo. Cómo es posible, que no entendió el mensaje? Pero bueno, creo que después de que el Jefe de Tenencia se acercó a hablar con él fue que le bajo un poco a su desmadre. Para esto e
El turno pasó para Noelia Ventura, una cantautora muy talentosa, acompañada de dos grandes músicos, uno de ellos el Carlos Rojas. Ella dio muestra de su trabajo personal, lo que causó una grata sensación dentro del público asistente –cosa que de repente es difícil de lograr cuando tu trabajo no es bien conocido-. Bien buena onda los chavos, los cuales también están pasando a ser una constante en Clarimonda.
Después se presentó Dario MC, otro camarada de Letras que ya veníamos contemplando para una presentación con nosotros. Él presentó también parte de su trabajo personal, también del agrado de muchos chavos que encontraron conexión con sus letras.
El cierre final lo puso Matanzas Club al ritmo de salsa, cumbia y son cubano, la gente que se quedó aun con que ya era tarde y al día siguiente había que trabajar, disfruto plácidamente de la música que los puso a bailar un rato, la verdad que una buena banda que por vez primera encausó a la gente del pueblo a la diversión, el goce y la satisfacción de encontrarse con algo distinto a lo que comúnmente se tiene.
Ya cuando nos encontrábamos recogiendo todo, hizo acto de presencia uno de los grandes personajes del pueblo, un vato que le apodan “La Macheta” –jajajaja- Chale! Mejor final no hubiésemos podido tener, y es que el chavo es todo un personaje y se aventó un performance que a todos nos tenía atentos, y pues ya sabrán, con alcohol encima y medio tocado del cerebro pues se aventó su show.
El after se dio en mi casa, la banda chida que se quedó asistió y ahí pudimos contemplar más serenos la onda del festejo, la convivencia fue más directa y la charla más general. Las chelas más frías y el cansancio cada vez más constante.
A todos los que pudieron disfrutar de este evento les agradecemos infinitamente por su apoyo, aún a pesar de que al día siguiente tenían que trabajar.
Agradecemos también a los camaradas que nos hicieron el paro de armar todo esto, al Richard, la Marrana, el Gera, el Brujo y el Moi, quienes sin su ayuda esto no se hubiera logrado con tanto éxito como se dio.
Agradecemos también al Jefe de Tenencia por su disposición y apoyo.
Chido bandita, como les decía antes, la guerrilla cultural ya comenzó!!!

jajajaja!!! yo soy kikoy eso estuvo de poka madre, esperen el otro festejo de la revista va estar mejor eso esperamos jaja, y seguimos en la resistencia... cultura para en pueblo kon hambre!!! gracias a todos los ke hicieron posible todo el eventito jajaja aki estamos y no nos vamos y si nos hechan nos regresamos jajaja chido banda a todos buena vibra!!!!
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